Qué es la Resolución 2065 sobre Malvinas: el arma de Milei si EE.UU. rompe con Londres
La filtración sobre la posibilidad de que Estados Unidos le retire su apoyo al Reino Unido en la disputa sobre las Islas Malvinas entusiasmó al gobierno de Javier Milei, que no tardó en ratificar el reclamo de soberanía argentina al ver que, en efecto, si Londres pierde ese respaldo podría ganar fuerza la Resolución 2065 de la ONU que lo obliga a sentarse a una mesa de negociación.
Esta resolución fue aprobada en el 16 de diciembre de 1965 por la Asamblea General de Naciones Unidas y desde entonces es la columna vertebral del planteo jurídico de Argentina sobre la cuestión Malvinas. Desde el regreso de la democracia todos los gobiernos se apoyaron en este documento para mantener vivo el reclamo en el foro internacional.
Qué es la Resolución 2065 sobre Malvinas: la herramienta de Argentina y de Milei
El punto clave de la Resolución es que reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y lo convirtió en un caso de desconolización oficialmente ante el organismo internacional más importante.
Sobre esa línea, el documento insta a ambos países a sentarse en una mesa de negociación bilateral para encontrar una solución pacífica al conflicto. El Reino Unido nunca quiso abrir esa negociación y mucho menos después de la trágica declaración de guerra del dictador Leopoldo Galtieri en 1982.
Por otro lado la resolución plantea la diferencia entre intereses y deseos. El documento señala que se deben tener en cuenta los intereses de los habitantes de las islas, pero no les otorga el derecho a la libre determinación (deseos).
Esa posición se debe a que la ONU considera que la población actual de las Malvinas fue implantada y que la integridad territorial de Argentina fue violentada en 1833, con la ocupación británica. Este punto también se inclina a favor del reclamo argentino y por eso fue remarcado por el canciller Pablo Quirno tras la reacción del gobierno británico a la filtración.
La oficina del primer ministro Keir Starmer hizo mención a la "autodeterminación" de los isleños y el referendum de 2013 donde votaron por seguir perteneciendo al dominio británico, a lo que Quirno respondió que al ser "población implantada" y no estar reconocida como "pueblo" por la ONU, "tampoco tiene validez el pretendido ‘referéndum’ de 2013".
¿Por qué la resolución se volvería más relevante si EE.UU. le retira su apoyo al Reino Unido?
La publicación de la agencia británica Reuters de un mail interno del Pentágono donde se indica que Estados Unidos podría revisar su respaldo diplomático a "posiciones imperiales" de varios países europeos -categoría donde entran las Malvinas- potencia el valor de la Resolución 2065 porque EE.UU. ha validado la postura británica históricamente.
El Reino Unido ha ignorado la 2065 durante años con el argumento de que no hay nada que negociar porque los isleños desean seguir siendo británicos la autodeterminación de los isleños. Como su principal aliado en la OTAN, Estados Unidos apoyó siempre este desaire con silencio o con una neutralidad que en rigor favorece al país que ya ocupa el territorio.
Si la Casa Blanca retirara su apoyo diplomático el argumento británico perdería su principal sustento geopolítico y la Resolución 2065 ganaría fuerza como el único marco internacional válido para la disputa: la obligación de negociar sobre la soberanía de las islas.
En la práctica, Estados Unidos podría dejar de abstenerse o de votar en contra de las resoluciones a favor de Argentina que se presenten en la ONU o en la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que podría desatar un efecto dominó en otros países que siguen la línea norteamericana en las votaciones.
Si es que la versión de un cambio de postura se materializa, para Argentina la Resolución 2065 se volvería un mecanismo de presión mucho más efectivo en la ONU para que se aplique un proceso similar al de las Islas Chagos, donde las resoluciones del organismo y la presión internacional forzaron al Reino Unido a negociar y conceder la soberanía a Mauricio.
Qué esperan en el Gobierno: el escenario que abrió la filtración
Todo esto empezó a figurar en el tablero de la Cancillería luego de la filtración. En el Gobierno quedaron a la expectativa de que Donald Trump, en alguna de las declaraciones que realiza frecuentemente, al menos sugiera un reconocimiento al reclamo argentino.
La posibilidad de que se le dé forma a algún documento conjunto sobre la cuestión Malvinas e incluso de que EE.UU. le dé un respaldo a la Argentina en la OEA también figuran en el menú de opciones (y sobre todo de deseos) del gobierno de Milei.
Si bien serían gestos meramente simbólicos, también sería un inusual presión para que el Reino Unido acate la Resolución 2065 y se siente a negociar con Argentina. Lógicamente, un avance de esas características sería un triunfo político que el gobierno de Milei no dudaría en explotar. Ningún otro lo haría tampoco.
Las declaraciones de Milei y Quirno sobre Malvinas y la respuesta al Reino Unido
La filtración sobre el posible retiro de apoyo de Estados Unidos al Reino Unido y España (como represalia por la falta de apoyo para el conflicto en Medio Oriente) en cuanto a territorios en disputa como las Malvinas generó un gran revuelo en la prensa y en la política británica.
El gobierno británico apeló al arguemnto del "derecho de los isleños a la autodeterminación" para ratificar una vez más postura sobre la cuestión Malvinas y esto provocoó una contundente respuesta de Quirno.
"La ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste", señaló el canciller.
En una extensa publicación en X, destacó la Resolución 2065 de la ONU, rechazó "la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos", denunció las "actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales" y concluyó: "Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas".
Milei replicó el mensaje de Quirno y agregó: "Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas". La cercanía con Estados Unidos y el impacto mediático de la filtración le dan al Gobierno una posición inmejorable para tratar de levantar cabeza políticamente en una coyuntura local que no es la mejor.
Si bien se trata de una filtración, la posibilidad de que Estados Unidos le retire su apoyo al Reino Unido en la disputa sobre las Islas Malvinas toca fibras sensibles para Argentina y, con la Resolución 2065 vigente, el gobierno de Javier Milei observa una ventana de oportunidad única, en caso de que las versiones se conviertan en hechos.