Milei pone a los ministros a cuidar a Adorni y apresura el Súper RIGI en el Congreso para correr el foco
El presidente Javier Milei decidió imponerle a los ministros una defensa cerrada del cuestionado Manuel Adorni, como se demostró en la conferencia de prensa que encabezó el jefe de Gabinete rodeado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el de Economía, Luis Caputo, quien se vio obligado a responder allí mismo que el escándalo "no tiene ningún efecto" en el plan económico, como coletazo de la tensión interna que vive el Gobierno.
Adorni encabezó la conferencia de prensa en Casa Rosada antes de la reunión de Gabinete que se organizó para la tarde, con la presencia de Milei, pero no respondió nada sobre la investigación por enriquecimiento ilícito que lo complica, porque de antemano se fijó una regla para los periodistas: solo preguntas sobre el Súper RIGI que presentó Caputo con la promesa de atraer nuevas y mayores inversiones y el decomiso de droga que celebró Monteoliva.
La decisión de Milei y de la influyente Karina Milei de proteger a Adorni como sea quedó más clara que nunca. No solo la forma sino la estética de la conferencia en el primer piso de la Casa Rosada mostró a un jefe de Gabinete blindado, con dos de los ministros más importantes del Gobierno a cada lado y una exposición centrada en "logros" de gestión.
Para los Milei esta protección ministerial sobre el jefe de Gabinete se volvió más necesaria luego de que Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores, se animó a presionar públicamente a Adorni para que presente su declaración jurada "inmediatamente" y se aclare una situación que empantana la gestión, según su criterio.
En ese marco lo más revelador fue la presencia de Caputo, porque denota que el mayor interés de Milei por estas horas es desactivar la ola de versiones y trascendidos sobre la incomodidad de los ministros con el escándalo, entre las cuales se señalaba al titular de la cartera económica como uno de los que pedía la cabeza de Adorni con el argumento de que el escándalo afecta la credibilidad en el plan económico y la expectativa de que se sostenga en el tiempo.
El intento de Milei por acallar la interna: qué dijo el ministro Caputo sobre el caso Adorni
"Lo de Manuel no tiene ningún efecto", afirmó Caputo en la conferencia y no por voluntad propia, sino porque uno de los periodistas le preguntó directamente si la situación de Adorni puede conspirar contra el objetivo de atraer inversiones, que fue el tema central que los funcionarios buscaron instalar en la conferencia. Para sortear la resitricción, la prensa dirigió las consultas sobre el caso a los ministros, para malestar de los tres funcionarios.
Tras afirmar que el caso no afecta el plan, el ministro de Economía fue más gráfico y aseguró que durante su reciente viaje a Estados Unidos con Milei "uno de los inversores literalmente se rió" y preguntó "qué les pasa en Argentina" si creen que una inversión se decide "en función de si el jefe de Gabinete tiene una diferencia" por alguna compra.
Caputo sostuvo que el ruido político en Argentina "típicamente repercutía en la economía" porque "la macroeconomía era desordenada", y abundó: "Otros países, que tienen problemas políticos serios, no como es la situación de Manuel, caso Perú que cambia de presidente cada tanto, no tiene ningún impacto en la economía".
Al ministro también le recordaron que hace poco fue eyetado de Economía Carlos Frugoni por tener propiedades sin declarar y, en otro tramo de la conferencia, directamente les preguntaron, a propósito del caso Adorni, si se cobraban "sobresueldos" en el Gobierno. "¿Qué pregunta es esa?", ninguneó Caputo frente a una sospecha que se vuelve cada vez más incómoda para el Gabinete, derivación del escándalo.
Las preguntas, igualmente, cayeron mal y obligaron a Adorni a intervenir para recordarles a los periodistas que la conferencia era con agenda cerrada. Y es que el plan detrás de la conferencia, así como de la reunión de Gabinete posterior, fue dar una imagen de unidad en respaldo de Adorni con los ministros en primera línea para desmentir que haya malestar interno y, por otro lado, instalar una nueva agenda con el foco en la economía y el anuncio del Súper RIGI para recuperar la iniciativa política.
El Súper RIGI: detalles de una medida con objetivo económico y apuro político
Caputo anunció que el proyecto de ley para crear un nuevo Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) pero dirigido a "sectores que nunca han existido en Argentina" será enviado al Congreso la próxima semana. Se trata de un sistema que pretende ser superador del que ya empezó a regir con la Ley Bases.
El ministro dio conocer los primeros detalles sobre la iniciativa y señaló que, mientras el RIGI una reducción del Impuesto a las Ganancias para las empresas al 25%, en el Súper RIGI será el 15%. Además, contempla "cero aranceles" para la exportación para de todo lo que se produzca la empresa que inverta bajo este nuevo sistema.
La iniciativa también establece que "las provincias que adhieren no puedan cobrar Ingresos Brutos por más del 0,05% y tampoco se puedan cobrar tasas municipales",según precisó Caputo.
Bajo el RIGI actual se aprobaron 13 proyctos por un total de u$s28.000 millones y el Ministerio de Economía afirma que se proyectan inversiones por "más de u$s94.000 millones" con un impacto anual positivo en la balanza comercial en más de u$s40.000 millones.
La expectativa es que con el Súper RIGI los montos de inversión crezcan y se genere una nueva industria, con sectores que no existen en el país actualmente, como los data centers para el funcionarmiento de la IA, el refinamiento y laminado de cobre, la producción local de baterías de litio, autos eléctricos o paneles solares, según enumeró Caputo.
Este nuevo sistema fue anunciado por Milei el último jueves y el ministro confirmó que la idea es enviarlo rápidamente al Congreso para que se empiece a debatir, todo en medio del escándalo que hace dos meses le impide al Gobierno instalar su agenda tanto en los medios como en el parlamento. El apuro del oficialismo por correr el foco y recuperar la iniciativa política es evidente.
Una pelea por la agenda frente a un escándalo que no cede: ¿alcanza el blindaje para Adorni?
La agenda y la estrategia parlamentaria del oficialismo fue el motivo oficial de la reunión de Gabinete que encabezó Adorni, apuntalado personalmente por el Presidente. Con los Milei convencidos de que la promesa de Adorni de presentar su declaración jurada en las próximas semanas es suficiente por ahora, la Casa Rosada necesita salir de la parálisis que generó el escándalo.
En el Congreso, el tratamiento de proyectos importantes pero complejos como la reforma electoral se frenó y según indican diversas fuentes tiene mucho que ver con que los bloques aliados entraron en modo espera al ver al Gobierno golpeado por el escándalo de Adorni.
Para más, la oposición convocó a una sesión para la semana próxima con el fin de empujar una moción de censura contra el jefe de Gabinete, mecanismo que puede derivar en su destitución. Fuentes al tanto de las negociaciones confirmaron a iProfesional que no están seguros de tener quórum, a pesar de que solo se votaría el emplazamiento para que el tema sea tratado en comisiones, pero igualmente volverán a poner el caso Adorni en el centro de la agenda pública.
Esto es precisamente con lo que Milei quiere terminar y por ello apura el envió del Súper RIGI al Congreso. Sin embargo, no está claro aún si el oficialismo reunirá igual de rápido el apoyo que necesitará para avanzar con el proyecto y poner a los legisladores a discutir otra cosa que no sea el escándalo.
De cualquier manera, la prioridad hoy para Javier Milei y su influyente hermana es acallar los comentarios que trascienden desde el interior mismo del Gabinete sobre el efecto corrosivo que la investigación sobre Manuel Adorni genera en el Gobierno. Para ello es fundamental que los ministros vuelvan a defender o al menos cuidar al jefe de Gabinete en público, como se vio en la conferencia de prensa. Además, sin unidad del Gobierno es imposible avanzar con el Súper RIGI o con cualquier otra iniciativa.