La apuesta del Gobierno ante la crisis Adorni: aguantar y estirar lo que más se pueda hasta una fecha clave
Entre todos los incendios políticos, judiciales y económicos que atraviesa el Gobierno, Javier Milei tiene una fecha marcada en rojo en su agenda: el 11 de junio. No se trata de la aprobación de una ley clave, ni de un vencimiento financiero ni de una elección. Es el comienzo de la Copa Mundial de Fútbol de México, Canadá y Estados Unidos. En la Casa Rosada imaginan que cuando ruede la pelota también se correrá el foco de atención de la política y, especialmente, del escándalo que rodea a Manuel Adorni.
La expectativa oficial es sencilla: que durante un mes la sociedad mire a Lionel Scaloni, a Lionel Messi y a la Selección Argentina y deje en segundo plano los malos números de la economía real, el desempleo, la caída del consumo, la baja de la recaudación, el conflicto universitario y las múltiples denuncias judiciales que cercan al jefe del Gabinete.
"Están esperando a que llegue el Mundial en junio para tener un respiro", deslizó a iProfesional una fuente gubernamental. En el entorno de Adorni relativizaron esa hipótesis: "El Mundial en este momento les importa tres pitos", señalaron. Pero en Balcarce 50 nadie oculta que la Copa aparece como una suerte de maná caído del cielo en medio de una tormenta política persistente.
El cálculo político es una constante de los sucesivos gobiernos. El 11 de junio próximo comenzará el Mundial con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Banorte, ex Azteca. Argentina debutará recién el 16 de junio ante Argelia, a las 22, en Kansas City. En el Gobierno creen que para entonces la atención pública estará absorbida por el fútbol y no por la política.
Mientras tanto, la administración libertaria intenta sobrevivir hasta ese pitazo inicial. Milei juega a aguantar "todos atrás y colgados del travesaño" para que los golpes que recibe Adorni no lleguen a sacarlo de la cancha.
Luego de la masiva marcha federal universitaria de este martes por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo ($1,9 billones para salarios de docentes), este miércoles, por ejemplo, Adorni recibió otro gol en contra. El fiscal federal Gerardo Pollicita le tomó declaración testimonial a José Luis Rodriguez, dueño de la casa que alquiló Adorni en el country club Indio Cuá, de Pilar.
El nuevo testigo dijo que Adorni le pagó cash, en efectivo, un alquiler de u$s21.000 durante un año, lo cual se suma a gastos en inmuebles, refacciones, viajes e hipotecas que el jefe del Gabinete no pudo explicar hasta ahora y que totalizan cerca de u$s900.000, sin contar la denuncia por la circulación de fondos a través de las billeteras cripto.
Mientras llega el Mundial, en la Casa Rosada le prenden velas a la senadora Patricia Bullrich, además, para lograr en el Senado la media sanción de la reforma electoral con la eliminación de las PASO, otro de los objetivos urgentes del oficialismo. Es clave para que Milei se presente a su reelección en 2027 en condiciones más favorables y no dejar organizar y ordenar a los frentes opositores.
En ese contexto, Milei decidió sostener a Adorni pese a la acumulación de denuncias y expedientes judiciales. El portavoz y jefe del Gabinete quedó también bajo investigación por el caso de las criptomonedas vinculadas a $LIBRA, movimientos financieros, presuntas inconsistencias patrimoniales, informes sobre billeteras virtuales, viajes, giros al exterior y hasta la existencia de una empresa offshore que ya motivó una causa paralela en el juzgado de Daniel Rafecas.
Además, el fiscal Gerardo Pollicita evalúa pedir su indagatoria a partir de las pruebas y testimonios incorporados en las últimas semanas. Esta citación a indagatoria podría caer justo momentos antes de que empiece el Mundial. Todo el andamiaje político del Gobierno es un juego de relojería.
La estrategia presidencial quedó expuesta en conversaciones privadas con Patricia Bullrich. Allí Milei habría dicho que el Gobierno iba a "tomarse todos los plazos de la Justicia" para presentar la declaración jurada de Adorni. Eso implicaba estirar la presentación de ese documento hasta el 31 de julio, mucho más allá del comienzo del Mundial.
Bullrich expresó su desacuerdo en privado y luego lo hizo público. También se lo transmitió personalmente a Adorni en reuniones de gabinete y de la mesa política. Pero el jefe del Gabinete permanece inmutable protegido por las oraciones a las Fuerzas del Cielo de Karina Milei, su principal apoyo. La ministra Bullrich considera, sin embargo, que prolongar el desgaste erosiona innecesariamente al Gobierno y profundiza la sensación de encierro político.
El plazo fijado por la Oficina Anticorrupción para la presentación es el 31 de julio, luego de haber sido prorrogado dos meses, ya que originalmente vencía el 31 de mayo. Pero Milei les dijo a los suyos que esperarán hasta julio, aunque ante la presión de Bullrich comenzó a decir, junto a Adorni, que esa presentación será el 31 de mayo, en pocos días. Sin embargo, nada fue preciso ni tajante.
Puede prorrogarse. Adorni y sus contadores parecen estar mirando con un ojo la causa judicial que instruye el juez federal Ariel Lijo para que su declaración jurada pueda estar respaldada en los bienes, pagos y patrimonios que quedaron al descubierto en los tribunales de Comodoro Py.
En la Casa Rosada creen que para entonces la agenda mundialista habrá eclipsado el interés sobre las derivaciones judiciales y políticas del caso. La ansiedad oficial quedó reflejada incluso en las redes sociales del ecosistema libertario. En pleno escándalo, Daniel Parisini, el "Gordo Dan", publicó un mensaje breve y elocuente: "¡Cuándo empieza el Mundial?". Cerca de Santiago Caputo interpretaron el mensaje como una confesión involuntaria del clima que atraviesa el Gobierno. "Creo que fue más una expresión de 'cuándo llega el alivio', 'cuándo baja este tema'. Porque el tema viene casi en cadena nacional", explicó un allegado al asesor presidencial.
La misma fuente resumió la posición oficial con crudeza: "Complicado, pero sin cambios. El Presidente fue muy claro. Y creo que Adorni va a seguir en su lugar".
El riesgo de apostar al fútbol: antecedentes que no alientan
La historia reciente, sin embargo, no ofrece demasiadas garantías para quienes depositan esperanzas políticas en la pelota. El expresidente Mauricio Macri apostó fuerte al Mundial de Rusia 2018. Después de ganar las legislativas de 2017 creyó que la Copa le daría aire para impulsar el debate de la ley del aborto y soportar el deterioro económico tras el acuerdo con el FMI. El alivio fue efímero: un año después perdió las elecciones frente a Alberto Fernández.
El propio Alberto Fernández también intentó capitalizar el fervor futbolero en 2022. Tras la consagración en Qatar quiso recibir a la Selección en el balcón de la Casa Rosada. Los jugadores rechazaron la invitación y eligieron festejar con la gente en las calles. Ni siquiera el título mundial más esperado logró modificar el destino político del Frente de Todos: en 2023 el peronismo perdió las elecciones presidenciales con Sergio Massa como candidato.
A un mes del Mundial, el Gobierno parece haberse metido adentro del arco. En fútbol, la expresión describe una táctica defensiva extrema: quedarse refugiado cerca del propio arquero, resistiendo ataques y esperando que el reloj avance. Eso parece hacer hoy la administración libertaria frente al caso Adorni, la economía estancada, la crisis universitaria y el crecimiento de nuevos focos opositores. De hecho, esta estrategia era practicada por Milei en sus épocas de arquero en las inferiores de Chacarita Juniors: aguantar todos atrás.
La pregunta que sobrevuela la Casa Rosada es si el Mundial podrá realmente suspender la política durante un mes. O si, como ocurrió otras veces, la euforia futbolera convivirá con el malestar económico y el desgaste del poder.
El clima mundialista, lentamente, empezó a instalarse. La escasez de figuritas abrió negocios paralelos, aparecieron puestos de camisetas y comenzaron las especulaciones sobre el estado físico de los jugadores argentinos. Pero en paralelo también se agrava el deterioro político del Gobierno. Por ahora, el Gobierno apuesta a que la TV Pública podrá tomar la señal de Direct TV y transmitir todos los partidos que juegue la Argentina durante el torneo.
The Economist dispara contra Milei en plena crisis
Hasta The Economist, tradicional faro liberal y defensor del libre mercado, publicó una nota demoledora titulada: "Javier Milei está en serios problemas". Allí se describen dos frentes críticos: las denuncias de corrupción vinculadas a $LIBRA y el caso Adorni, por un lado; y el frente económico, por otro. La revista sostiene que el ajuste, las tasas altas y el peso apreciado golpearon a la industria, el comercio y la construcción sin terminar de controlar la inflación.
Aun así, el semanario británico considera que Milei conserva una oportunidad apoyada en Vaca Muerta, el gas y la debilidad de la oposición. Pero lanza una advertencia inquietante para la Casa Rosada: si caen la confianza y las encuestas, podría abrirse una espiral de inestabilidad. Por ahora la evolución en las encuestas no parece ser alentadora para Milei y también el Mundial puede ayudar a frenar la caída. Por eso, mientras esperan que ruede la pelota, en el Gobierno miran el calendario como un equipo que aguanta el resultado colgado del travesaño.