Súper RIGI: el Gobierno quiere aprovechar el efecto Mundial 2026 pero aún no tiene los votos asegurados
El próximo miércoles comenzará el debate por el Súper RIGI en las comisiones de la Cámara de Diputados pero, de acuerdo a lo que pudo saber iProfesional de fuentes cercanas al Gobierno, por ahora el oficialismo no tendría los votos asegurados. Sin embargo, buscará acelerar su tratamiento para tener una sesión más en la previa del Mundial de Fútbol 2026.
El motorizador de esta jugada es el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien buscará este fin de semana convencer a algunos diputados aliados que están indecisos. Las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria, y Ciencia, Tecnología e Innovación tendrán su plenario el próximo miércoles para debatir este proyecto que busca crear un régimen de incentivos destinado a atraer inversiones de al menos US$1.000 millones en industrias poco desarrolladas en la Argentina, y se espera que asistan funcionarios del Ministerio de Economía (MECON).
El RIGI fue creado a través de la Ley Bases de 2024 para atraer proyectos de inversión de gran escala, especialmente en cuatro sectores clave: energía, minería, infraestructura e industria.
En este aspecto hay que destacar que, más allá de que algunos funcionarios se apropien de su autoría, el ideólogo y creador del RIGI fue el fallecido exministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, quien en plena campaña presidencial de 2023 lo diseñó con parte de los equipos técnicos y tuvo la aprobación inmediata y algunos agregados de Javier Milei. Ferraro se apoyó en ese entonces en el estudio jurídico Bruchou & Funes de Rioja para diseñar los aspectos técnicos y jurídicos del proyecto.
El objetivo, en ese entonces, de Ferraro era idear un sistema de protección jurídica que sirviera para fomentar el ingreso de capitales y acelerar proyectos que requieren desembolsos millonarios, con una garantía que hasta ese momento no tenía ningún proyecto de inversión.
El proyecto se modeló con base en los de Chile y Perú, que lograron darle estabilidad fiscal, cambiaria y aduanera por 30 años a inversiones de más de US$200 millones en sectores estratégicos como la minería, energía, petróleo/gas, forestal, tecnología y acero. Es parte de la política del gobierno de Milei, y quienes luego lo perfeccionaron fueron el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
"La Libertad Avanza (LLA) buscará llegar a esa sesión con los votos para aprobar el Súper RIGI", explicaron a iProfesional fuentes cercanas al oficialismo en el Congreso.
Grandes inversiones: qué es el Súper RIGI y qué incentivos impositivos ofrece
"Este Súper RIGI busca atraer proyectos de inversión de gran escala en actividades económicas que hoy no existen o tienen un desarrollo experimental en el país, como la inteligencia artificial, los semiconductores, la biotecnología avanzada y la infraestructura digital. Para adherirse, las empresas deberán constituir un Vehículo de Proyecto Único (VPU) de objeto exclusivo e invertir un mínimo de mil millones de dólares por proyecto, comprometiendo al menos el 20% de ese monto en los primeros dos años", explicó a iProfesional una fuente cercana al Gobierno.
La fuente agregó que "entre los principales incentivos tributarios, el proyecto establece una alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de bienes, deducción de quebrantos sin límite temporal y una tasa del 3,5% sobre dividendos y utilidades a partir del cuarto año de adhesión".
Por otro lado, la fuente explicó que las importaciones de bienes del plan de inversión estarán exentas de derechos aduaneros y del IVA, y las exportaciones de los productos del proyecto quedarán libres de retenciones. En materia de seguridad social, las nuevas relaciones laborales tributarán una alícuota única del 10% en concepto de contribuciones patronales.
El Súper RIGI introduce cambios al concentrarse de manera excluyente en otras actividades económicas como emprendimientos industriales, tecnológicos o de infraestructura digital estratégica que no tengan historial productivo en el país o que todavía estén en etapas piloto o experimentales. La meta de fondo es impulsar áreas ligadas a la inteligencia artificial, los semiconductores, la biotecnología de última generación y la infraestructura tecnológica, quedando expresamente afuera de esta modalidad las ampliaciones o actualizaciones de proyectos que ya están en marcha.
Cuáles son las diferencias entre el RIGI y el Súper RIGI punto por punto
Para entender el Súper RIGI es importante plantear las diferencias punto por punto con el RIGI en temas clave como:
- Inversión mínima: Mientras el régimen original fija un piso de entre US$200 y US$600 millones según el rubro, el nuevo esquema eleva la vara a US$1.000 millones por proyecto
- Sectores que alcanza: El RIGI apunta a rubros clásicos como minería, petróleo, gas, energía e infraestructura. El Súper RIGI, en cambio, se reserva únicamente para "nuevas actividades económicas": tecnología, infraestructura digital, inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, baterías de litio, energías renovables y data centers
- Plazos de ejecución: El RIGI establece montos iniciales obligatorios por sector. El Súper RIGI exige que el 20% del capital comprometido se vuelque durante los primeros dos años
- Carga impositiva: A diferencia del RIGI, en el Súper RIGI el Impuesto a las Ganancias baja del 25% al 15%
- Modo de amortización: Se suma una amortización acelerada (60% el primer año, y 20% en cada uno de los dos siguientes), la deducción de quebrantos sin tope temporal —transferibles a terceros tras cinco años— y un alivio sobre dividendos y utilidades
- Aduana y exportaciones: El nuevo régimen asegura arancel cero para importaciones y elimina las retenciones a las exportaciones
- Tributos locales: El RIGI obliga a contratar proveedores nacionales por al menos el 20% de la inversión. El Súper RIGI suprime ese piso y veda imponer compras locales en términos peores que los del mercado, además de fijar un tope de 0,5% para Ingresos Brutos y prohibir tasas municipales sobre ventas
Por otra parte, hay coincidencias en lo que se refiere a la liquidación de divisas, ya que los dos regímenes habilitan una liberación gradual de divisas por exportaciones: 20% el primer año, 40% el segundo y 100% el tercero. También hay similitudes con respecto al marco de previsibilidad jurídica, ya que ambos esquemas contemplan la estabilidad regulatoria por 30 años.
"El reenfoque sectorial obedece a una apuesta por reconfigurar la matriz productiva. Si el RIGI privilegiaba los rubros tradicionales, el Súper RIGI canaliza los estímulos hacia industrias que, según la mirada oficial, nunca han existido en territorio argentino", explicó la fuente a iProfesional.
El proyecto nombra de manera concreta a los centros de datos para IA, los paneles solares, las turbinas eólicas y la transformación local de recursos como el litio para baterías o el refinamiento de cobre, en reemplazo de la simple venta de materias primas al exterior.
Cuándo se vota en el Congreso y cuántas inversiones ya se registraron
El padrón de participantes del régimen vigente suma 45 empresas provenientes de 11 países. Argentina encabeza la lista con 11 compañías, seguida por Canadá y China con cinco cada una, y por Reino Unido y Suiza con tres en cada caso, un reflejo del atractivo que generan los incentivos fiscales y normativos.
La industrialización de recursos y el fomento de tecnologías avanzadas figuran como ejes centrales del proyecto. El articulado cita de forma directa sectores como las baterías de litio, los autos eléctricos y la infraestructura tecnológica, con la aspiración de atraer capitales que no se limiten a exportar materia prima, sino que generen valor dentro del país.
El Súper RIGI surgió de la necesidad de generar mayores beneficios impositivos para promover una industrialización más profunda de los recursos del país en distintos sectores de la economía que no eran alcanzados por el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
El oficialismo buscará tener una sola sesión en junio, en medio de la fiebre mundialista, y también buscará aprobar la nueva ley para pagarle a los holdouts el saldo que quedó del acuerdo de 2016, algo a lo que el Senado le daría media sanción la semana que viene ya que el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, firmado en febrero de 2026, fija la fecha del 30 de junio como el límite para pagarle a esos fondos.
De acuerdo a la información del Comité de Evaluación del RIGI que preside el ministro Luis Caputo, a fines de abril las inversiones prometidas alcanzaron los US$95.000 millones entre las iniciativas aprobadas y las que aún se encuentran en evaluación, pero los proyectos pendientes de aprobación son 22 y totalizan inversiones por US$67.755 millones.
La mayoría de las iniciativas se concentran en energía y minería, en consonancia con el crecimiento exponencial de estos sectores y la necesidad de expandir las exportaciones. Los proyectos ya aprobados totalizan US$27.210 millones.