TENSIÓN

Jorge Macri defiende el operativo en los límites porteños y carga contra el gobierno de Kicillof por inseguridad

El mandatario porteño respaldó los retenes sobre General Paz y exigió a Buenos Aires que asuma los gastos generados por derivaciones sanitarias
Por iProfesional
POLÍTICA - 08 de Junio, 2026

La Operación Muro sigue generando ruido político. Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, salió a defender públicamente el megaoperativo de control montado en los límites de la Ciudad con la Provincia de Buenos Aires. Y aprovechó para pegarle duro a Axel Kicillof.

"El gobierno de la provincia de Buenos Aires debería festejar que hagamos esos controles de borde", disparó Macri. Para el mandatario porteño, la medida no es un gesto provocador sino un aporte concreto a la seguridad: detener delincuentes que cruzan la General Paz y ordenar el tránsito en una zona donde, según su diagnóstico, la Provincia no interviene con la misma intensidad.

El operativo cubrió 24 kilómetros de accesos entre la avenida General Paz y el Riachuelo. Se desplegaron controles en 27 pasos peatonales, 48 vehiculares y 16 puntos estratégicos a lo largo de la traza. Fuentes oficiales porteñas describieron el despliegue como "intensivo y coordinado".

Los puestos de control y los operativos móviles funcionaron durante varias horas. La coordinación involucró a diferentes áreas del Gobierno de la Ciudad. El objetivo declarado: frenar infracciones viales y delitos que, según la gestión de Macri, tienen origen en territorio bonaerense.

Macri carga contra el gobierno de Axel Kicillof por inseguridad

Antes de que arrancara el operativo, el jefe porteño había usado una frase que encendió la mecha política. Dijo que su gestión levantaría un "muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof". La expresión no fue casual.

Macri sostiene que la seguridad no figura como prioridad en la agenda provincial. Por eso, argumenta, la Ciudad debe actuar por su cuenta para reducir los hechos delictivos que llegan desde el otro lado de la General Paz. La Operación Muro se presenta así como una respuesta a lo que el oficialismo porteño define como un "vacío" en la política de seguridad de la Provincia.

El operativo no se limitó a perseguir delincuentes. También apuntó a sancionar infracciones viales: autos sin patente, sin seguro, conductores que violan normas de tránsito. "Es control en general, mantener el orden", resumió Macri.

Definió las tareas como una fiscalización amplia. Seguridad y tránsito se mezclaron en un mismo dispositivo. La idea, según el discurso oficial, es que el borde de la Ciudad funcione como un filtro.

El reclamo económico: que Provincia pague por lo que no da

Pero Macri no se quedó solo en la defensa del operativo. Fue más allá y planteó un reclamo económico directo a la gestión de Kicillof. Preguntó: "¿Por qué una jubilada que cobra la mínima de la ciudad tiene que pagar la atención que no da Kicillof?"

El jefe porteño se refiere a los costos de atención sanitaria, social y de seguridad que la Ciudad asume cuando recibe a personas que vienen de Provincia. Afirmó que, aunque se siga asistiendo a quien lo necesita, su gestión reclamará el reintegro de esos gastos.

El planteo apunta a forzar una negociación económica con la Provincia: Macri quiere que Kicillof reconozca que parte de los servicios públicos porteños se destinan a atender demandas que, en su visión, deberían cubrir las arcas bonaerenses. Es un frente de disputa que ya había abierto en otras ocasiones, pero que ahora adquiere más volumen con el ruido mediático de la Operación Muro.

Otros operativos: velorio del Indio y banderazo en el Obelisco

Macri también hizo referencia a dos situaciones recientes donde la Ciudad desplegó fuerza de seguridad. Una fue el velorio del Indio Solari en Villa Dominico. "Está funcionando bien así que está bueno reconocerlo", dijo el mandatario.

La otra fue un banderazo en el Obelisco. Ahí, el operativo terminó con detenciones. Macri lo justificó: "Se detuvo a delincuentes, gente que estaba cometiendo agresiones, tratando de vender alcohol donde no corresponde". Agregó que algunos manifestantes se pusieron violentos, tiraron piedras y por eso fueron demorados.

El jefe de Gobierno busca mostrar coherencia en su estrategia de seguridad. Los tres operativos —Operación Muro, velorio, banderazo— funcionan como piezas de un mismo relato: mano dura en el espacio público, controles estrictos, cero tolerancia con infracciones.

La tensión política entre la Ciudad y la Provincia quedó expuesta sin filtros. El cruce entre Jorge Macri y Axel Kicillof ya no es solo verbal: ahora tiene manifestación concreta en las calles, con operativos que el jefe porteño presenta como respuesta a un supuesto abandono provincial en materia de seguridad, infraestructura vial y servicios públicos.

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