Adorni sigue en jaque en el Senado: los motivos detrás de los nuevos rumores sobre su salida
El fracaso de la sesión del Senado del último jueves le dio apenas un poco más de aire al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para esquivar la interpelación y moción de censura con la que lo presiona la oposición en el Congreso pero no lo dejó a salvo. La próxima semana el tema se discutirá en una comisión donde ya se perfila una mayoría a favor de citarlo para que dé explicaciones.
Horas antes de la sesión del jueves -frustrada por el propia tropa libertaria de Patricia Bullrich- se conoció la convocatoria a la Comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo miércoles a las 15:00, con el fin de que los proyectos de interpelación contra Adorni que se discutan allí. Si de allí surge un dictamen de mayoría a favor de la citación, el Senado estaría en condiciones de aprobarlo antes del feriado por el 9 de Julio.
La convocatoria sirvió para alejar a los bloques de la UCR y provinciales del intento del kirchnerismo y el PRO de abrir el debate sobre la interpelación directamente en el recinto. Fue una maniobra dilatoria que, de todas formas, no parece alcanzar para que el jefe de Gabinete se libre de la presión constante para que abandone su cargo. De hecho, el escenario que se presenta en el Senado alentó en las últimas horas nuevas versiones sobre una inminente salida.
La Comisión de Asuntos Constitucionales estará "habilitada para firmar el dictamen" en la reunión del miércoles y dejar la interpelación lista para ser votada en el recinto a la semana siguiente, según confirmaron a iProfesional fuentes de ese cuerpo. En ese marco, Adorni dependerá de la muñeca de los libertarios para demorar el trámite, pero no les será fácil y tampoco está claro que tengan esa voluntad, menos con las dudas que empezaron a correr nuevamente sobre su continuidad.
Adorni sigue en jaque en el Senado: ¿qué pasa con la comisión que tratará su interpelación?
El bloque de La Libertad Avanza tiene 6 de los 19 integrantes de la comisión, incluído el presidente del cuerpo, Agustín Coto. También Bullrich tiene un asiento allí. En tanto, Unión por la Patria tiene otros 6 senadores.
Los demás integrantes son 3 de la UCR (Eduardo Vischi, Flavio Fama y Mariana Jury), 2 de Provincias Unidas (Alejandra Vigo y Carlos "Camau" Espínola) una de Convicción Federal (Carolina Moisés) y una del bloque tucumano Independencia (Beatriz Ávila). Este grupo es el que inclina la balanza y por eso el oficialismo suele recurrir a ellos para poder firmar dictámenes de mayoría o impedir que se imponga el peronismo.
Sin embargo, en este caso buena parte de ellos están a favor de avanzar con la interpelación de Adorni cuanto antes, lo que anticipa dificultades para que LLA pueda evitar que el próximo miercoles se firme el dictamen. Se necesitan 10 firmas y ya estarían, segun pudo averiguar iProfesional.
Ocurre que además de los 6 senadores peronistas, están a favor de la interpelación los radicales Vischi y Fama; la jujeña Moisés de Convicción Federal y la cordobesa Vigo de Provincias Unidas. Así se alcanzarían las 10 firmas para el dictamente de mayoría.
Todavía no se sabe cuál será la postura de Espínola, que suele jugar a favor del Gobierno en el recinto porque tiene buen diálogo con el asesor presidencial Santiago Caputo; de Jury, que responde al gobernador aliado Alfredo Cornejo, ni de Ávila, alineada con el tucumano Osvaldo Jaldo.
Nueva cuenta regresiva para el jefe de Gabinete: ¿qué quieren hacer los senadores?
No obstante, en el bloque oficialista saben que ya se perfila una posible mayoría en contra de Adorni en la comisión. "Vamos a ver qué pasa", dicen con tono resignado algunos de los más comprometidos con la defensa del jefe de Gabinete ordenada por el presidente Javier Milei y su hermana Karina, cuando se los consulta en algún pasillo.
La presión recaerá sobre Coto, presidente de la comisión. En el campamento libertario no descartan que el senador fueguino encuentre la forma de demorar la firma del dictamen si hiciera falta, pero saben que para ello necesita sí o sí de la colaboración de los otros bloques.
Si esos espacios deciden firmar un dictamen junto al peronismo, la interpelación podría aprobarse en la semana del 6 de julio y alcanzaría con una mayoría simple de la mitad más uno de los presentes para aprobar que Adorni asista en una fecha determinada (la que se impidió pretendía citarlo para el 2 de julio) con posterior moción de censura, es decir, la votación sobre su remoción del cargo.
Los bloques dialoguistas quieren que el "Adornigate" se termine de una vez porque paraliza toda la agenda legislativa. La UCR y espacios provinciales habitualmente aliados de LLA como el de la salteña Flavia Royón (alfil del gobernador Gustavo Sáenz) ya lanzaron esa advertencia. Bullrich coincide y ese fue el verdadero mensaje de la caída de la sesión el último jueves.
Sin embargo, los dialoguistas no quieren ser ellos quienes pongan el punto final y en esto también coinciden con la lectura que hace Bullrich en privado: que Milei no debe dejar que el jefe de Gabinete llegue a ser interpelado ni menos aún removido por el Congreso, sino que tiene que echarlo él, resolver la situación desde el Poder Ejecutivo.
En el oficialismo temen, además, un conflicto de poderes inédito en el caso de que el Congreso remueva a Adorni y a Milei se le ocurra volver a nombrarlo en el cargo. Legalmente está habilitado para hacerlo, según remarcó a iProfesional un senador libertario que sigue muy de cerca la situación.
La fuerte definición de Milei y nueva ola de versiones
En ese contexto, luego del boicot a la sesión del Senado y frente a la probabilidad alta de que la interpelación avance la próxima semana en la Comisión de Asuntos Constitucionales, en las últimas horas volvieron a correr versiones sobre una salida inminente de Adorni.
Desde Madrid, el Presidente se refirió este viernes por primera vez a la posibilidad de pedirle la renuncia al jefe de Gabiente. Si bien aclaró que para él "Manuel es inocente", afirmó que si la Justicia demuestra lo contrario lo sacará "de una patada".
Tras esa declaración, entre los ministros volvieron las especulaciones aunque, al igual que antes, muy cruzadas. Un sector cree que ahora los Milei sí evalúan correrlo y que la decisión podría tomarse en cuestión de días, antes de que el Senado o la Cámara de Diputados (que también tratará la interpelación en comisiones, pero el martes) avancen con un dictamen y vayan de ahí al recinto.
En otras oficinas entienden que el Presidente no querrá desdecirse y que, como ya había dejado trascender hace algunas semanas, esperará a que la Justicia compruebe si Adorni cometió un delito antes de tomar la decisión de pedirle la renuncia, algo que el jefe de Gabinete -por ahora- no piensa presentar voluntariamente.
Mientras tanto, el fiscal Gerardo Pollicita tiene previsto enviar a Adorni el requerimiento de justificación patrimonial que corresponde a la investigación por enriquecimiento ilícito, tras la declaración jurada que ya presentó el funcionario. Es el paso previo a una eventual citación a indagatoria.
Los días siguen pasando para Manuel Adorni y una vez más el Senado le da vuelta el reloj de arena, mientras Javier Milei lo sostiene pero ya sin descartar por completo la posibilidad de pedirle la renuncia en algún momento.