CRISIS EN EL GABINETE

Horas decisivas: Javier Milei regresó al país y recibe a Manuel Adorni en Olivos para definir su continuidad

Se define el futuro de Adorni tras el regreso oficial: su salida precipitaría cambios en la estructura de la Casa Rosada y posibles reemplazos
Por Marcelo Mussi
POLÍTICA - 27 de Junio, 2026

Javier Milei aterrizó en Buenos Aires a las seis de la mañana tras su gira por España. Sin agenda pública confirmada, el Presidente viajó directo a la Quinta de Olivos, donde se reune con Manuel Adorni. El encuentro con el jefe de Gabinete puede marcar el final de su gestión.

La reunión ocurre después de meses en los que Milei y su hermana Karina respaldaron públicamente a Adorni. Pero la investigación por presunto enriquecimiento ilícito ya no da tregua.

La oposición reclama su salida. Sectores aliados también presionan. La continuidad del ministro coordinador deja de estar garantizada porque las denuncias patrimoniales dominaron la agenda pública y condicionaron el funcionamiento del Gobierno.

El cambio en el discurso de Milei que anticipó la crisis

Durante una conferencia en Madrid, el Presidente dio señales de un giro. Sostuvo que considera inocente a Adorni, pero admitió por primera vez que lo removerá si la Justicia determina corrupción.

Esa frase encendió todas las alarmas. En el oficialismo la interpretaron como el primer paso hacia una salida inevitable.

Hasta ese momento, Milei había blindado a su jefe de Gabinete. El cambio de tono marca que la defensa política tiene un límite: si la Justicia avanza con pruebas concretas, el Presidente no lo sostendrá más.

En Casa Rosada esperan que del encuentro en Olivos salga una definición clara. Distintas fuentes oficiales coinciden: mantener a Adorni resulta cada vez más difícil.

Diego Santilli ya suena como el reemplazo natural

El Gobierno trabaja en paralelo sobre un plan B. Diego Santilli aparece como el principal candidato para asumir la Jefatura de Gabinete si Adorni finalmente se va.

El actual ministro del Interior reúne consenso dentro del oficialismo. Mantiene además una relación política fluida con Milei.

La Casa Rosada intentó contener el daño con otras medidas. La designación de Adrián Ravier como vocero presidencial buscó separar la comunicación oficial de la crisis judicial.

Esa estrategia no funcionó. La presión política siguió creciendo y el caso Adorni desplazó de la agenda los logros económicos que el Ejecutivo quería exhibir.

En el entorno presidencial admiten que cualquier definición ya no puede demorarse. Los meses de respaldo explícito parecen haber llegado a su fin.

Todas las miradas están puestas en Olivos, donde Milei comenzará a resolver una decisión que durante meses evitó tomar pero que la realidad judicial y política ya no le permite postergar.

La reunión de hoy puede cerrar un capítulo que dejó al Gobierno en una posición incómoda. O puede estirar la agonía política de un ministro que ya perdió el respaldo unánime del oficialismo.

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