Crece la pelea entre Karina Milei y Patricia Bullrich: la verdad sobre la nueva disputa interna
El gobierno de Javier Milei intentó mostrar autoridad ante los legisladores, pero aparecen grietas en el frente interno y externo. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, endurece su ataque contra la senadora Patricia Bullrich, quien no descarta que la desalojen de la jefatura del bloque libertario y romper en algún momento si la Casa Rosada la acorrala. En ese caso, y si Milei se desgasta, comenzó a pensar en ser candidata presidencial en 2027.
"Patricia tiene un proyecto presidencial en caso de que Milei no pueda intentar la reelección, y muchos altos exponentes del círculo rojo le piden que se presente", señaló a iProfesional un funcionario cercano a la exministra de Seguridad. En las filas bullrichistas existe fastidio por las embestidas de Karina Milei en las últimas horas.
Tal como informó iProfesional en su edición de este jueves, Karina Milei intenta acorralar a Bullrich y mostrar que controlará el Senado mediante su mano derecha y subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, heredado de la gestión de Manuel Adorni como jefe de Gabinete y de profundas relaciones con China.
"El Senado lo manejarán Lule Menem y Karina con Devitt, no Patricia", dejan trascender desde las filas karinistas. En el sector bullrichista aseguran que "Patricia no tiene muchas pulgas y, si se tiene que ir y romper, lo hará".
Precisamente, el factor Devitt y las contradicciones y mentiras de Adorni enrarecieron en el frente externo la relación con los Estados Unidos. Según el diario The Wall Street Journal, la sospecha de corrupción y enriquecimiento ilícito de Adorni, más el manejo político desprolijo de Milei ante la crisis, podría afectar el apoyo del presidente Donald Trump.
Esto coincide con que la Casa Rosada comenzó a difundir en las últimas horas que no está confirmado el viaje de Milei a los Estados Unidos el 4 de julio para el Día de la Independencia norteamericana, algo que se había adelantado como uno de los principales viajes del Presidente.
"No hay nada confirmado por ahora", señalan en la Casa Rosada. Esto también coincide con el anuncio reciente del canciller Pablo Quirno de que la Argentina se transformó en firmante, junto a 34 países, de un acuerdo denominado Pax Sílica, que implica un compromiso para el acceso de los Estados Unidos a los recursos naturales, los minerales críticos y la energía de la Argentina, que son los insumos para la generación de centros de datos, microchips, nuevas tecnologías e Inteligencia Artificial, la economía futura.
Este acuerdo, precisamente, es un convenio para desplazar a China de ese mercado, y en los Estados Unidos advierten por la presión de China sobre Karina Milei y sobre Ignacio Devitt para hacer valer acuerdos firmados en gobiernos anteriores. En ese punto, existen ruidos con Washington.
La interna entre Karina Milei y Patricia Bullrich por el control del Congreso
En el frente interno, Karina Milei ajustó el control político del oficialismo con Lule Menem y Martín Menem, mientras Bullrich sospecha que buscan aislarla y ya no descarta una ruptura si continúa el desgaste. Al mismo tiempo, el vínculo con Estados Unidos atraviesa un momento de incertidumbre, con el viaje de Javier Milei a Washington aún sin confirmación y señales de enfriamiento que inquietan al Gobierno.
El delicado equilibrio de poder dentro del Gobierno entró en una nueva etapa inestable. La disputa entre Karina Milei y Patricia Bullrich dejó de ser una competencia encubierta para transformarse en una confrontación abierta, casi tanto como la que Karina Milei mantiene con el asesor presidencial Santiago Caputo por el control político del oficialismo, en momentos en que también aparecen interrogantes sobre la relación estratégica de Milei con Estados Unidos.
En las últimas horas, Javier Milei avanzó con la adhesión de la Argentina a la denominada Pax Silica, una iniciativa de cooperación tecnológica y estratégica impulsada por Estados Unidos y el ecosistema de Silicon Valley para consolidar cadenas de suministro, inteligencia artificial, infraestructura digital, minerales críticos y defensa tecnológica entre países aliados. El acuerdo despertó un fuerte interés de gigantes tecnológicos y fondos de inversión vinculados a ese universo.
Entre los empresarios que observan con especial atención este proceso aparecen:
- Peter Thiel, cofundador de PayPal, inversor de Palantir y uno de los referentes más influyentes del mundo tecnológico estadounidense
- El magnate Elon Musk, de SpaceX y Starlink
- El poderoso empresario norteamericano-iraní Hamid Ansari, que busca revolucionar el sector nuclear en la Argentina y quiere convertir a nuestro país en una fábrica de reactores nucleares
- El CEO de OpenAI, Sam Altman, una de las figuras más destacadas de la Inteligencia Artificial
Hamid Ansari quedó maravillado con la empresa Invap, de alta tecnología de Río Negro, y conformó una sociedad con el nombre de Meitner: el 40% es de Invap y el resto, de un grupo en el que se destaca la familia de Ansari.
Son empresas que se autoperciben como futuros poderes autónomos al margen de los Estados y hasta ponen en duda la democracia.
También siguen de cerca estas iniciativas compañías y fondos vinculados al desarrollo de inteligencia artificial, centros de datos, defensa, litio, energía nuclear y minerales estratégicos, sectores en los que la Argentina posee ventajas competitivas. Para algunos analistas, la firma de la Pax Silica profundiza el alineamiento geopolítico de Milei con Washington y con el poder tecnológico norteamericano, justo en un momento en que el Gobierno enfrenta una fuerte crisis política interna por la disputa entre Karina Milei y Patricia Bullrich.
El impacto geopolítico del acuerdo Pax Sílica y el factor China
"Patricia Bullrich tiene una excelente relación con los Estados Unidos", advierten funcionarios cercanos a la jefa del bloque de La Libertad Avanza. Con esa afirmación dan a entender que Milei no es fundamental para mantener los acuerdos firmados con Washington y la alianza con Israel.
Por eso, aseguran que la senadora podría intentar un camino propio si Karina Milei decide echarla de la jefatura del bloque y si la acorralan. En ese sentido, Patricia Bullrich sostiene que en 2027 Milei no podrá lograr la reelección sin una alianza nacional con el PRO de Mauricio Macri, algo que en las oficinas de los Menem hace demasiado ruido.
Según fuentes oficiales y políticas, Karina Milei decidió concentrar aún más el manejo del Gobierno y del Congreso. Para ello, reforzó el protagonismo de Eduardo "Lule" Menem en la relación con el Senado, junto con Ignacio Devitt, mientras Martín Menem continuará administrando el vínculo con la Cámara de Diputados. El objetivo es claro: centralizar todas las decisiones políticas alrededor de la Secretaría General de la Presidencia.
En ese marco se interpretó la convocatoria realizada por Karina Milei a los 95 diputados y 21 senadores del oficialismo en la Casa Rosada para ordenar la agenda parlamentaria, que incluye la nueva Carta Orgánica del Banco Central, la eliminación de las PASO, la reforma política, la eliminación de subsidios al gas en zonas frías y la ampliación de la Ley de Inocencia fiscal para incluir más dólares no declarados y ampliar los topes que a Milei le resultan insuficientes.
Dentro del oficialismo comenzó además a instalarse un relato impulsado por el entorno de Lule Menem que busca consolidar el liderazgo de Karina Milei. La consigna es que "Karina es la capitana" y que el verdadero manejo político del Congreso pasa por ella. Cualquier similitud con los eslóganes "Cristina Capitana" o "Evita Capitana" del pasado es pura casualidad, más allá de que los Menem vienen del peronismo.
Incluso algunos dirigentes se esmeran en subrayar que la salida de Manuel Adorni de la centralidad política fue una decisión atribuible a Karina y no a Patricia Bullrich, como la senadora hizo trascender según creen, una versión que alimenta todavía más la tensión interna.
En el entorno de la ministra de Seguridad interpretan esos movimientos como parte de una estrategia para reducir su influencia. Existen sospechas de que buscan desplazarla progresivamente del armado político y dejarla sin capacidad de decisión dentro del bloque oficialista.
Bullrich, sin embargo, no tiene previsto romper en lo inmediato. Su prioridad continúa siendo sostener la gobernabilidad. Pero admite ante dirigentes cercanos que, si el desgaste continúa y termina completamente acorralada, no descarta romper con Javier Milei en el futuro. "Hay que ver bien el momento", señalan algunos.
Las dudas sobre el viaje de Javier Milei a Washington y el caso Adorni
En paralelo, comienza a analizar el escenario electoral de 2027. Su plan A sigue siendo acompañar una eventual reelección presidencial de Milei. Pero ya existe un plan B: competir ella misma por la Presidencia si las circunstancias políticas cambian y Milei no puede presentarse o Karina Milei logra expulsarla de las Fuerzas del Cielo.
En distintos sectores empresariales y del denominado círculo rojo esa posibilidad empieza a ser mencionada cada vez con mayor frecuencia, especialmente después de que Bullrich resultara fortalecida en la reciente pulseada interna por Adorni. Mientras tanto, el Gobierno enfrenta otro frente de preocupación: la política exterior.
El viaje que Javier Milei tenía previsto realizar el 4 de julio a Washington permanece sin confirmación y, según distintas fuentes, incluso podría suspenderse. La incertidumbre coincide con versiones sobre cierta incomodidad de sectores de la administración estadounidense respecto del nuevo esquema de poder dentro del Gobierno argentino.
En ese contexto aparecen comentarios sobre los supuestos vínculos de Ignacio Devitt con China, un tema que despertaría inquietud en algunos sectores de Washington. También vuelven a mencionarse las relaciones que distintos observadores atribuyen a Karina Milei con ese país. En el oficialismo reconocen que esas especulaciones generan ruido en un momento particularmente sensible para la política exterior. Precisamente, el acuerdo Pax Sílica tiene como principal objetivo de Washington desplazar a China de la carrera por las nuevas tecnologías, mientras que la embajada china en Buenos Aires advierte al Gobierno que no puede desconocer los acuerdos firmados en gestiones anteriores.
A ello se suma la preocupación de algunos actores internacionales por la volatilidad política del Presidente, una percepción que comenzó a instalarse en distintos ámbitos diplomáticos y financieros.
Las recientes publicaciones de The Wall Street Journal y Financial Times, que analizaron el caso Adorni y advirtieron sobre el impacto político que podría tener para la administración de Milei, profundizaron esa preocupación. En el caso del primer diario, el más influyente en el mercado norteamericano, se plantea que Trump podría quitarle el apoyo que le dio a Milei por los escándalos de Adorni, que comenzaron precisamente tras su viaje a ese país, donde fue visto con su esposa, Betina Angeletti, y luego se confirmó que ella había viajado en el avión presidencial.
En sectores del Gobierno admiten que esas señales reflejan un desgaste de la imagen internacional del Presidente y una pérdida de influencia en ámbitos donde hasta hace pocos meses encontraba un respaldo prácticamente unánime.
En ese escenario, Bullrich comienza a ser observada por algunos sectores económicos y políticos como una eventual alternativa de poder si la crisis interna del oficialismo continúa profundizándose. Por ahora nadie habla de una ruptura inminente. Pero la guerra interna ya comenzó y su desenlace puede terminar redefiniendo el futuro político del Gobierno y del propio oficialismo de cara a 2027.