Milei subió un video con IA disfrazado de Spiderman por la reforma del BCRA: "No van a poder imprimir más, kukitas"
Antes de la cadena nacional en la que anuncia la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), Javier Milei publicó en sus redes un video generado con Inteligencia Artificial en el que aparece disfrazado de Spiderman.
Las imágenes muestran al mandatario dentro de una fábrica. Allí combate a una serie de personajes caricaturizados como cucarachas. Los enemigos llevan gorras con la inscripción "kirchnerista" y presionan sin parar botones para emitir dinero de forma descontrolada.
La escena continúa con Milei -ya con el traje completo del Hombre Araña- inmovilizando a los "villanos" con su telaraña. El remate llega con una frase directa: "Ahora, con la renovación de la Carta Orgánica, no van a poder imprimir más, kukitas".
La portada del video es un Spiderman volando frente al edificio del BCRA y dice: "La reforma de la Carta Orgánicadel BCRA. Para ponerle fin a la maquinita".
Milei subió el video en su página de Instagram, en la parte de publicaciones, y rápidamente tuvo más de 400 mil visualizaciones. El posteo fue previo a que grabara la cadena nacional en Casa Rosada, junto a su equipo económico y parte del Gabinete.
La publicación del video no fue casual. Coincide con el estreno en cines argentinos de Spider-Man: Brand New Day, la nueva película del universo Marvel. El mandatario aprovechó el furor generalizado y el impacto cultural de uno de los personajes más entrañables del cine para defender su proyecto de reforma.
Qué busca cambiar la reforma de la Carta Orgánica del BCRA
La reforma que Milei anunciará por cadena nacional apunta a prohibir el financiamiento del Tesoro por parte de la autoridad monetaria. También busca establecer como misión principal la preservación del valor de la moneda.
La frase final del video sintetiza el argumento del mandatario y la escuela austríaca de economía. Esta corriente sostiene que la emisión monetaria es la causa principal de la inflación, premisa que el Gobierno utiliza para avanzar con la reforma del Banco Central.
Hasta la modificación impulsada en 2012, la ley establecía que la misión "primaria y fundamental" del BCRA era preservar el valor de la moneda. Un objetivo único y claro.
La reforma promovida durante el segundo mandato de Cristina Kirchner cambió esa definición. Mercedes Marcó del Pont presidía entonces la entidad. El nuevo texto reemplazó ese mandato por uno más amplio, que incorporó otros puntos.
Entre las nuevas funciones aparecieron: "promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social". Todo esto "en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el Gobierno nacional".
Para el Presidente, aquella modificación fue mucho más que un cambio conceptual. Milei sostiene que con esa medida se ampliaron las facultades del BCRA para financiar al Tesoro, se debilitó su independencia y se terminó justificando una expansión monetaria que alimentó el proceso inflacionario de los años siguientes.
"La bruta de Marcó del Pont a un instrumento de política económica le asignó cinco objetivos. Si uno lee la Carta Orgánica actual, por cualquier motivo puede emitir dinero", sostuvo Milei en declaraciones anteriores.
El mandatario agregó: "Así estábamos, nos dejaron plantada una híper". La referencia apunta al riesgo de hiperinflación que, según su visión, generó la emisión sin límites durante los gobiernos kirchneristas.
La reforma que anunciará por cadena nacional busca recorrer el camino inverso. El objetivo es blindar institucionalmente al BCRA para volver a concentrar su mandato en preservar el valor de la moneda y limitar su utilización como fuente de financiamiento del Tesoro.
La intención oficial es volver al esquema previo a 2012. Eliminar los múltiples objetivos que, en palabras del Gobierno, permitían justificar cualquier expansión monetaria. Y establecer una única meta: cuidar el poder adquisitivo de la moneda argentina.
Los cambios en la carta orgánica del BCRA que impulsa el Gobierno
En concreto, el proyecto que Milei enviará al Congreso y que presenta este jueves por la noche en Cadena Nacional, apunta a eliminar los objetivos que incorporó la ex presidenta en 2012 y reemplazarlos por uno solo, su misión principal: preservar el valor de la moneda, objetivo que rigió desde 1992 hasta la reforma kirchnerista.
Además, el proyecto buscará:
- Prohibir la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal
- Restringir la distribución de utilidades contables del BCRA al Tesoro
- Fortalecer la independencia de la entidad con el endurecimiento de las condiciones para remover al presidente y al directorio del organismo, con el objetivo de protegerlos ante eventuales presiones políticas
- Sumar el concepto de "shutdown", que obliga al Estado a frenar gastos si se agota el presupuesto aprobado.
"La modificación de la carta orgánica del Banco Central de 2012, recientemente criticada por Milei, introdujo tres cambios principales. El cambio más importante fue la modificación de su misión principal, hasta entonces grabada en la entrada de mármol del edificio y ahora cubierta por un nuevo cartel de yeso, una metáfora del deterioro del BCRA durante el kirchnerismo. En términos prácticos, permitió una mayor utilización del impuesto inflacionario", afirma el equipo de Max Capital.
De acuerdo con el bróker de bolsa, varios de los cambios de la administración kirchnerista "implicaron, básicamente, un mayor uso del señoreaje y del impuesto inflacionario". Entre las principales modificaciones se destacan:
- El objetivo pasó de "preservar el valor de la moneda", bajo una independencia teórica respecto del Poder Ejecutivo, a múltiples objetivos que incluían estabilidad monetaria y financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social
- El monto máximo de transferencias monetarias mediante adelantos transitorios aumentó desde 12% de la base monetaria y 10% de la recaudación tributaria a un límite transitorio de 12% de la base monetaria y 20% de la recaudación tributaria
- Consolidó el uso de "reservas de libre disponibilidad" para realizar pagos de deuda soberana en dólares
Cómo puede impactar en el dólar el cambio en la Carta Orgánica del BCRA
"Si bien las operaciones de mercado abierto y la represión financiera podrían, en principio, utilizarse para canalizar financiamiento hacia el Tesoro de manera indirecta, limitar directamente el financiamiento monetario sería un avance significativo y debería ser positivo para el peso. Como referencia, antes de los cambios que introdujo el kirchnerismo en 2012, el tipo de cambio 'libre' a precios actuales (y ajustado por términos de intercambio) se ubicó en $2.310 en promedio entre 2006 y 2012, frente a $2.530 entre 2012 y 2014 y $3.400 entre 2020 y 2023", detalla Max Capital.
El bróker agrega que bajo administraciones peronistas posteriores a 2012, el promedio del tipo de cambio "libre" a precios actuales fue de $3.000, superior a los $2.300 que promediaba antes de 2012. De acuerdo con el análisis, la diferencia de 30% se explica principalmente por la dominancia fiscal, las restricciones cambiarias y un mayor uso del "impuesto inflacionario", especialmente durante las cuarentenas por la pandemia del Covid-19.
Por lo tanto, estima que el peso podría ser entre 15% y 20% más fuerte de lo que sería con una administración "populista" si existiera una Carta Orgánica del Banco Central sólida que limite la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal e indirectamente imponga disciplina en las cuentas públicas, tal como lo propone Milei en el proyecto de ley que planea enviar al Congreso la próxima semana. Con el eventual apoyo de la oposición no kirchnerista, prevé que la iniciativa avanzaría hasta convertirse en ley.
Apoyo del mercado y de exfuncionarios a los cambios en el Banco Central
Fundación Capital, conducida por Martín Redrado, ex presidente del BCRA entre 2004 y 2010, resalta que la modificación de la Carta Orgánica no es un tema ajeno a la vida diaria de las empresas: es transversal a todos los sectores, ya que está vinculada con la estabilidad económica a largo plazo. Afirma que el país necesita transformar la discusión sobre esta reforma en un punto de inflexión, con un enfoque que sobreviva a los gobiernos de turno y le devuelva a los argentinos una institución esencial para desarrollar una estrategia de crecimiento sustentable.
"Incluso antes de modificar la ley, hay cosas que se pueden hacer en pos del objetivo de estabilidad. En el tránsito hacia una nueva Carta Orgánica se debe clarificar el régimen monetario y cambiario, que vaya más allá de la coyuntura del día a día. La política monetaria no ha mostrado un horizonte de largo plazo claramente definido, aunque en el camino se han ido corrigiendo algunos errores del pasado. La falta de un sendero claro genera interrogantes sobre la continuidad del esquema monetario ante un eventual cambio en las condiciones macroeconómicas", afirma.
De acuerdo con el análisis, la mejor contribución que puede hacer un banco central al crecimiento y al empleo es "jerarquizar el objetivo de la estabilización de los precios y asegurar la estabilidad monetaria y financiera (con el factor diferencial de que Argentina es un país bimonetario de hecho)". En cuanto a esto último, destaca que las experiencias internacionales en países emergentes muestran que uno de los principales retos de las autoridades monetarias es la administración de los flujos financieros globales.
"La volatilidad que hoy muestran los mercados de capitales hace necesarias políticas anticíclicas que permitan amortiguar 'shocks externos' que afecten nuestras economías. La experiencia muestra que las formulaciones excesivamente amplias de los objetivos de la institución, como la que se incorporó en 2012 ('promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social'), pueden diluir prioridades y abrir la puerta a subordinar la estabilidad de precios a urgencias fiscales, políticas o electorales", sostiene.