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El mercado se entusiasma con la reforma del BCRA de Milei y anticipa el impacto sobre dólar

Expertos destacan que las modificaciones sobre la entidad monetaria tendrían consecuencias inmediatas en la evolución del dólar y la inflación
30/07/2026 - 07:00hs
El mercado se entusiasma con la reforma del BCRA de Milei y anticipa el impacto sobre dólar

Puntos importantes

Checkbox Checked Milei impulsa la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para que preserve el valor de la moneda y prohíba la emisión para el fisco.
Checkbox Checked El proyecto busca eliminar cambios de Cristina Kirchner en 2012 y blindar al BCRA, fortaleciendo su independencia para evitar presiones.
Checkbox Checked Analistas como Max Capital proyectan mayor estabilidad cambiaria, menor inflación y un peso 15-20% más fuerte con la reforma.

La promesa de Javier Milei sobre eliminar el Banco Central parece haber quedado en el olvido. Incluso, a esta altura, pocos la recuerdan. Ahora, se limita a reformular la Carta Orgánica de la entidad y borrar los cambios que implementó Cristina Kirchner. El objetivo del Presidente es devolverle la misión principal a la autoridad monetaria y "blindarla" ante próximas administraciones al reforzar su independencia. Para los analistas del mercado, la iniciativa es positiva: jugaría a favor de la fortaleza de la moneda y se reflejaría en mayor estabilidad cambiaria y menor inflación.

El proyecto que Milei enviará al Congreso y que presentará este jueves por la noche en Cadena Nacional, apunta a eliminar los objetivos que incorporó la ex presidenta en 2012 y reemplazarlos por uno solo, su misión principal: preservar el valor de la moneda, objetivo que rigió desde 1992 hasta la reforma kirchnerista. Además, el proyecto buscará:

  • Prohibir la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal
  • Restringir la distribución de utilidades contables del BCRA al Tesoro
  • Fortalecer la independencia de la entidad con el endurecimiento de las condiciones para remover al presidente y al directorio del organismo, con el objetivo de protegerlos ante eventuales presiones políticas
  • Sumar el concepto de "shutdown", que obliga al Estado a frenar gastos si se agota el presupuesto aprobado

"La modificación de la carta orgánica del Banco Central de 2012, recientemente criticada por Milei, introdujo tres cambios principales. El cambio más importante fue la modificación de su misión principal, hasta entonces grabada en la entrada de mármol del edificio y ahora cubierta por un nuevo cartel de yeso, una metáfora del deterioro del BCRA durante el kirchnerismo. En términos prácticos, permitió una mayor utilización del impuesto inflacionario", afirma el equipo de Max Capital.

De acuerdo con el bróker de bolsa, varios de los cambios de la administración kirchnerista "implicaron, básicamente, un mayor uso del señoreaje y del impuesto inflacionario". Entre las principales modificaciones se destacan:

  • El objetivo pasó de "preservar el valor de la moneda", bajo una independencia teórica respecto del Poder Ejecutivo, a múltiples objetivos que incluían estabilidad monetaria y financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social
  • El monto máximo de transferencias monetarias mediante adelantos transitorios aumentó desde 12% de la base monetaria y 10% de la recaudación tributaria a un límite transitorio de 12% de la base monetaria y 20% de la recaudación tributaria
  • Consolidó el uso de "reservas de libre disponibilidad" para realizar pagos de deuda soberana en dólares

Efecto sobre el precio del dólar tras los cambios de Milei en el BCRA

"Si bien las operaciones de mercado abierto y la represión financiera podrían, en principio, utilizarse para canalizar financiamiento hacia el Tesoro de manera indirecta, limitar directamente el financiamiento monetario sería un avance significativo y debería ser positivo para el peso. Como referencia, antes de los cambios que introdujo el kirchnerismo en 2012, el tipo de cambio 'libre' a precios actuales (y ajustado por términos de intercambio) se ubicó en $2.310 en promedio entre 2006 y 2012, frente a $2.530 entre 2012 y 2014 y $3.400 entre 2020 y 2023", detalla Max Capital.

El bróker agrega que bajo administraciones peronistas posteriores a 2012, el promedio del tipo de cambio "libre" a precios actuales fue de $3.000, superior a los $2.300 que promediaba antes de 2012. De acuerdo con el análisis, la diferencia de 30% se explica principalmente por la dominancia fiscal, las restricciones cambiarias y un mayor uso del "impuesto inflacionario", especialmente durante las cuarentenas por la pandemia del Covid-19.

Por lo tanto, estima que el peso podría ser entre 15% y 20% más fuerte de lo que sería con una administración "populista" si existiera una Carta Orgánica del Banco Central sólida que limite la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal e indirectamente imponga disciplina en las cuentas públicas, tal como lo propone Milei en el proyecto de ley que planea enviar al Congreso la próxima semana. Con el eventual apoyo de la oposición no kirchnerista, prevé que la iniciativa avanzaría hasta convertirse en ley.

Apoyo del mercado y de exfuncionarios a los cambios en el Banco Central

Fundación Capital, conducida por Martín Redrado, ex presidente del BCRA entre 2004 y 2010, resalta que la modificación de la Carta Orgánica no es un tema ajeno a la vida diaria de las empresas: es transversal a todos los sectores, ya que está vinculada con la estabilidad económica a largo plazo. Afirma que el país necesita transformar la discusión sobre esta reforma en un punto de inflexión, con un enfoque que sobreviva a los gobiernos de turno y le devuelva a los argentinos una institución esencial para desarrollar una estrategia de crecimiento sustentable.

"Incluso antes de modificar la ley, hay cosas que se pueden hacer en pos del objetivo de estabilidad. En el tránsito hacia una nueva Carta Orgánica se debe clarificar el régimen monetario y cambiario, que vaya más allá de la coyuntura del día a día. La política monetaria no ha mostrado un horizonte de largo plazo claramente definido, aunque en el camino se han ido corrigiendo algunos errores del pasado. La falta de un sendero claro genera interrogantes sobre la continuidad del esquema monetario ante un eventual cambio en las condiciones macroeconómicas", afirma.

De acuerdo con el análisis, la mejor contribución que puede hacer un banco central al crecimiento y al empleo es "jerarquizar el objetivo de la estabilización de los precios y asegurar la estabilidad monetaria y financiera (con el factor diferencial de que Argentina es un país bimonetario de hecho)". En cuanto a esto último, destaca que las experiencias internacionales en países emergentes muestran que uno de los principales retos de las autoridades monetarias es la administración de los flujos financieros globales.

"La volatilidad que hoy muestran los mercados de capitales hace necesarias políticas anticíclicas que permitan amortiguar 'shocks externos' que afecten nuestras economías. La experiencia muestra que las formulaciones excesivamente amplias de los objetivos de la institución, como la que se incorporó en 2012 ('promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social'), pueden diluir prioridades y abrir la puerta a subordinar la estabilidad de precios a urgencias fiscales, políticas o electorales", sostiene.

Características que debería tener, según el ex titular del BCRA

De acuerdo con el informe elaborado por el equipo de Redrado, en base a las enseñanzas y modelos probados acá y en otros países, se debe dotar al Banco Central de independencia funcional, orgánica y de objetivos que resulten robustos frente al ciclo político argentino. En ese sentido, afirma que la definición de un nuevo marco institucional para el BCRA debe tener dos características: independencia operacional (sin injerencia del Poder Ejecutivo en el manejo de los instrumentos de política) y coordinación con el resto de la política económica (sin subordinación).

"De este modo, una nueva Carta Orgánica debe eliminar toda vía de financiamiento al Tesoro Nacional, tanto en pesos (derogando el artículo 20, que autoriza adelantos transitorios al Gobierno), como en dólares (mediante la utilización de reservas internacionales a cambio de Letras Intransferibles). En países como Brasil (1988), Chile (1980) y Perú (1993) incluso se establecieron resguardos constitucionales fuertes para evitar que el banco central sea la ventanilla financiera del gobierno", detalla.

Además, según el análisis, sería conveniente revisar la posibilidad (prevista en el artículo 28) de integrar parcialmente los requisitos de efectivo mínimo (encajes) con títulos públicos, porque a través de la tenencia de bonos del Tesoro Nacional se constituye una forma indirecta de financiar al Gobierno. Considera que esta modificación debería ser compensada progresivamente por una baja en igual magnitud de los encajes, lo que permite converger hacia parámetros internacionales e impulsar el crédito.

"Sin un marco institucional que impida volver a financiar el déficit fiscal con emisión monetaria y sin autoridades que puedan ejercer su mandato con independencia, la estabilidad será transitoria. Argentina necesita un Banco Central independiente, pero coordinado, con una misión clara, reglas estables y capacidad para afrontar los desafíos futuros", resalta.

Por la historia inflacionaria del país, destaca, deben evitarse las vías de emisión monetarias que puedan comprometer la estabilidad. A la vez, se debe impedir el financiamiento al sector público y se debería evitar emitir para financiar al sistema financiero y que éste otorgue financiamiento al sector público o al sector privado. Por ende, sostiene, corresponde revisar el artículo 17, inciso F, que admite adelantos del BCRA al sistema financiero para crédito productivo.

"También es imprescindible blindar la nueva Carta Orgánica para reducir el riesgo de que sea modificada ante cada cambio de gobierno. Así, una ley de esta naturaleza debería surgir de un acuerdo político amplio y ser aprobada por una mayoría especial, con mecanismos institucionales que eleven el costo de su modificación", remarca.

Fundación Capital sostiene que es clave avanzar hacia reglas que trasciendan a la administración de turno. Afirma que el desafío también consiste en la consolidación de un régimen monetario claro y duradero, junto con la implementación de una regla fiscal intertemporal con sustento legal, un esquema cambiario orientado a la eliminación de restricciones para converger hacia un mercado único y libre de cambios en el menor plazo posible y una reducción de la carga impositiva. En conjunto, estos elementos "contribuirán a la estabilización y el crecimiento sostenido con generación de empleo".

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