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Los cinco cambios claves en la Carta Orgánica del BCRA que anunció el presidente Javier Milei

El Presidente aseguró que la misión fundamental del BCRA vuelve a ser preservar el valor de la moneda y advirtió que se blindará al presidente del Central
30/07/2026 - 20:17hs
Banco Central de la República Argentina - Imagen de iProfesional

Puntos importantes

Checkbox Checked El Presidente Javier Milei anunció 5 cambios clave para la reforma de la Carta Orgánica del BCRA en cadena nacional.
Checkbox Checked Busca que la entidad financiera preserve valor de la moneda y prohíbe financiación al Estado, revirtiendo cambios previos.
Checkbox Checked El proyecto busca blindar al directorio del BCRA de la política y limitar el financiamiento al Tesoro Nacional.

En un fuerte discurso contra la alta política, el presidente Javier Milei dio a conocer a través de cadena nacional su proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que incluye cinco cambios calve.

"Decidimos poner fin a 91 años de historia y reformar la Carta orgánica del BCRA en base a cinco premisas fundamentales", dijo el mandatario antes de referirse a las cinco modificaciones.

Los cinco cambios claves en el BCRA que anunció Javier Milei

"En primer lugar se termina con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento y la misión fundamental del BCRA vuelve a ser el de preservar el valor de la moneda", señaló.

"Esto es, la nueva Carta Orgánica reconoce la naturaleza monetaria de la inflación, ya que la misma es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario, generado por un exceso de oferta", agregó.

"La segunda modificación es que se prohíbe de modo taxativo la financiación del Estado. Esto vale para el Tesoro nacional y los estados provinciales y municipios y a todo compra de títulos del Estado naciona le en el mercado primario".

"La tercera modificación está basada en blindar al presidente del BCRA y al directorio de los atropellos de la política. En este sentido, si bien se mantiene el mecanismo de nombramiento existente, la remoción será más exigente. Requerirá de dos tercios de la cámara de senadores y diputados. Todas las remociones intempestivas estuvieron ligadas para conseguir una mayor laxitud de la política monetaria. Si la política quiere cobrar más impuestos, que pase por el Congreso".

"En cuarto lugar, se restringe el pago de dividendos por los resultados de la prestación del servcio de liquidez. Por otro lado, los resultados asociados con los manejos de cartera del BCRA solo podrán ser girados al Tesoro Nacional para la cancelación de deuda".

"Finalmente, se eliminan de cuajo otros cambios introducidos por la Carta Orgánica del 2012, al tiempo que se elimina las estas de las letras intransferibles", concluyó esta parte.

Sin embargo, esta reforma forma parte de un programa más amplio que denominó billete fiscal, una reforma del mercado de capitales y una del mercado de los seguros.

La historia del Banco Central y las reformas que marcaron su evolución

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) fue creado en 1935, durante la presidencia de Agustín P. Justo, con el objetivo de concentrar la emisión de moneda, administrar las reservas internacionales y actuar como autoridad monetaria del país. Hasta ese momento esas funciones estaban en manos de la Caja de Conversión.

El organismo comenzó a operar el 6 de junio de ese año como una entidad mixta, con participación del Estado y de bancos privados, y recién fue nacionalizado en 1946, durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón.

A lo largo de su historia, el Banco Central modificó en varias oportunidades su Carta Orgánica, la ley que define sus objetivos, funciones y grado de autonomía. Las reformas más importantes fueron la nacionalización de 1946, la reorganización impulsada por la Revolución Libertadora en 1957 y la profunda reforma de 1992, durante el gobierno de Carlos Menem, que adaptó el funcionamiento del organismo al régimen de Convertibilidad y reforzó su independencia para preservar el valor de la moneda.

En lo que va del siglo XXI también hubo cambios relevantes. En 2002, tras la salida de la Convertibilidad, se introdujeron modificaciones para adecuar el funcionamiento del BCRA al nuevo esquema cambiario surgido luego de la crisis económica. Sin embargo, la transformación más importante llegó una década más tarde, en 2012, durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner.

La reforma de 2012, aprobada mediante la Ley 26.739, amplió significativamente los objetivos del Banco Central. Hasta entonces, su misión principal era preservar el valor de la moneda. Con los cambios, el organismo pasó a tener también como finalidad promover la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social, alineando explícitamente la política monetaria con los objetivos económicos del Gobierno nacional.

Esa modificación también otorgó mayor flexibilidad para utilizar las reservas internacionales y amplió la capacidad del Banco Central para asistir financieramente al Tesoro mediante adelantos transitorios y transferencia de utilidades. Además, habilitó una participación más activa de la entidad en el financiamiento del crédito productivo y en la regulación del sistema financiero, un cambio que fue defendido por el Gobierno de entonces y cuestionado por sectores de la oposición y economistas que advertían sobre una pérdida de independencia del organismo.

Desde entonces, la reforma de 2012 se convirtió en uno de los ejes del debate económico argentino. Mientras algunos la consideran una herramienta para coordinar la política monetaria con el crecimiento económico, otros sostienen que facilitó el financiamiento monetario del déficit fiscal y debilitó la autonomía del Banco Central. Esa discusión es precisamente la que busca reabrir el gobierno de Javier Milei con el proyecto de reforma de la Carta Orgánica anunciado este jueves.

La iniciativa presentada por el Presidente apunta a revertir buena parte de los cambios introducidos hace 14 años. Entre otros puntos, busca limitar la posibilidad de financiar al Tesoro con emisión monetaria, redefinir las funciones del organismo y establecer mayores restricciones para evitar que futuros gobiernos utilicen al Banco Central como fuente de financiamiento del gasto público.

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