Milei endureció sus críticas contra Villarruel y criticó sus posturas por coincidir con argumentos kirchneristas
El enfrentamiento entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvió a quedar expuesto luego de que el Presidente cuestionara duramente a su compañera de fórmula y pusiera en duda su alineamiento con la gestión libertaria.
¿Por qué Milei apuntó contra Villarruel y dijo que parece una opositora del Gobierno?
Durante una entrevista con radio Mitre, el mandatario afirmó que la vicepresidenta mantiene una postura crítica hacia el Gobierno y lanzó una fuerte acusación: "Es intrascendente, es una opositora del gobierno".
Milei sostuvo que algunas declaraciones de Villarruel terminaron generando repercusiones fuera del país, especialmente en relación con Reino Unido. "Con las declaraciones que hace parece replicar argumentos kirchneristas, eso (las expresiones de la Vice) generaron tensión en Londres, hubo comunicación con ese país", afirmó.
El Presidente también respondió a los cuestionamientos que había realizado la titular del Senado, quien días atrás había expresado preocupación por sus declaraciones y había puesto en duda algunas de sus actitudes.
Frente a esas críticas, Milei defendió su estilo de conducción y comparó los cuestionamientos que recibe con los ataques que, según su visión, enfrentaron otros dirigentes que impulsaron cambios profundos.
"Me encanta. Antes de cambiar la realidad, tildaron de loco, los enamorados del statu quo tratan de loco al que quiere cambiar las cosas", sostuvo.
Nuevas tensiones en la cúpula del Gobierno por los gestos políticos hacia el peronismo
Durante la entrevista, el jefe de Estado también apuntó contra algunos gestos políticos de la vicepresidenta y cuestionó sus encuentros con dirigentes alejados del oficialismo.
En ese sentido, mencionó las reuniones que Villarruel mantuvo con los gobernadores Gildo Insfrán, de Formosa, y Ricardo Quintela, de La Rioja, ambos identificados con el peronismo, además de su encuentro con la expresidenta Isabel Perón en Madrid.
"Probablemente, tenga algunas definiciones bastante raras, cosas casta como Insfrán, Quintela... o, digamos, abrazarse a Isabel Perón, que es la economía del Rodrigazo, es decir, que multiplicó por seis la inflación, que multiplicó por seis los pobres y que, políticamente, era el modelo de la Triple A. Que me digan loco por querer cambiar la Argentina, una Argentina decadente, lo tomo como un halago", afirmó Milei.
Las declaraciones sumaron un nuevo capítulo a una relación política atravesada por diferencias sobre el funcionamiento del Gobierno, la agenda institucional y algunas definiciones públicas de la vicepresidenta.
La polémica por los mensajes sobre Malvinas e Inglaterra
Uno de los episodios que generó nuevas diferencias estuvo relacionado con las publicaciones de Villarruel durante el Mundial 2026 y sus referencias al conflicto por las Islas Malvinas.
Luego del triunfo de la Selección argentina ante Inglaterra en semifinales, la vicepresidenta publicó un mensaje en redes sociales en el que vinculó el partido con la historia del enfrentamiento bélico de 1982.
"¡Argentina finalista del mundo! Gracias, Enzo; gracias, Lautaro; gracias, Selección argentina por darnos una alegría más. ¡No era un partido más!", escribió Villarruel al celebrar la clasificación del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
El mensaje estuvo acompañado por imágenes de soldados argentinos durante la Guerra de Malvinas, una decisión que generó repercusiones por la asociación entre un encuentro deportivo y el reclamo histórico de soberanía sobre el archipiélago.
El episodio también tuvo impacto en el plano diplomático, ya que desde distintos sectores interpretaron que ese tipo de expresiones podían sumar tensión a la relación con Reino Unido.
Antes del partido, Villarruel había utilizado sus redes sociales para referirse al seleccionado inglés y había definido a los británicos como "piratas usurpadores" e "invasores", al considerar que el encuentro tenía una dimensión simbólica que excedía lo deportivo.
La preocupación que Villarruel había expresado sobre Milei
El cruce entre ambos dirigentes se produjo luego de que la vicepresidenta difundiera una serie de mensajes en los que manifestó su preocupación por algunas declaraciones del Presidente.
A través de la red social X, Villarruel había señalado: "Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior".
Las declaraciones sumaron un nuevo elemento a la discusión interna del oficialismo, al plantear cuestionamientos sobre la forma en que el Presidente comunica sus decisiones y responde a sus críticos.
El episodio volvió a mostrar las diferencias entre ambos dirigentes, aunque el conflicto ya había tenido otros capítulos vinculados al Congreso, la agenda internacional y el vínculo con sectores externos al oficialismo.
Las versiones sobre una posible renuncia y la relación con el oficialismo
En medio del enfrentamiento con la Casa Rosada, Victoria Villarruel también había salido a responder las versiones que señalaban una posible salida anticipada de su cargo. La vicepresidenta negó esa posibilidad y dejó en claro que continuaría al frente del Senado hasta el final del mandato para el que fue elegida.
El conflicto sumó un nuevo capítulo cuando Villarruel protagonizó cruces con dirigentes cercanos al oficialismo y cuestionó a algunos referentes de La Libertad Avanza. En uno de esos intercambios, apuntó contra Diego Santilli y lo calificó como un representante de la "casta" y un "parásito", profundizando la disputa interna dentro del espacio gobernante.
La discusión volvió a exponer una diferencia de fondo sobre el rol político de la vicepresidenta. Mientras desde sectores del oficialismo cuestionaron algunas de sus intervenciones públicas, Villarruel defendió su autonomía y sostuvo que sus posiciones forman parte de las atribuciones que tiene como titular del Senado.
El cruce con Santilli agregó un nuevo frente de disputa para Villarruel dentro del oficialismo, en un escenario donde la vicepresidenta busca mantener su rol institucional al frente del Senado mientras sostiene diferencias públicas con sectores cercanos al Presidente.