TENSIÓN EN MEDIO ORIENTE

Trump afirmó que "pronto" declarará al Estrecho de Ormuz parte del territorio de EE.UU.

El presidente estadounidense anunció una maniobra estratégica en Nueva York mientras aumenta la presencia naval en una zona clave de Medio Oriente
Por iProfesional
POLÍTICA - 14 de Agosto, 2026

El presidente estadounidense Donald Trump lanzó este viernes una de sus declaraciones más controversiales sobre Medio Oriente. Anunció que declarará al estrecho de Ormuz como parte del territorio de Estados Unidos, en una nueva escalada del conflicto con el régimen de Irán.

"Muy pronto voy a declarar al estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es verdad", afirmó Trump durante un acto político en una academia de policía del estado de Nueva York.

El mandatario hizo la afirmación sin ofrecer detalles concretos sobre cómo implementaría una medida de semejante alcance. Tampoco explicó el mecanismo legal que utilizaría para ejecutar una declaración que, de materializarse, representaría un punto de quiebre en el derecho internacional marítimo y en las relaciones con los países de la región.

El estrecho de Ormuz es una de las vías marítimas más estratégicas del planeta. Por allí transita aproximadamente el 21% del petróleo consumido globalmente. Situado entre Irán y Omán, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.

La promesa de Donald Trump: control total después de la ofensiva militar

Trump vinculó la eventual declaración territorial con el final de la operación militar estadounidense en Medio Oriente. Según explicó, Estados Unidos avanzaría sobre el estatus legal del estrecho una vez concluida su ofensiva en la región, en un movimiento que consolidaría el control estadounidense sobre la ruta energética más importante del mundo.

El presidente republicano aseguró que Irán enfrenta una derrota contundente. "Irán está siendo derrotado muy duramente", afirmó.

Agregó que Washington mantiene un bloqueo efectivo sobre el paso de embarcaciones por la zona. "Tenemos el bloqueo. Ningún barco puede pasar a menos que nosotros queramos", sostuvo.

La declaración representa una nueva escalada en la retórica de Trump sobre Ormuz. La zona se convirtió en uno de los principales focos de tensión del conflicto entre Washington y Teherán.

Trump ya había planteado en los últimos meses la necesidad de garantizar el tránsito por el estrecho. En marzo, pidió a aliados internacionales participar en los esfuerzos para asegurar el paso, que había quedado prácticamente cerrado al tráfico de buques cisterna después de los ataques iraníes contra embarcaciones.

Otro portaaviones viaja a Medio Oriente para relevar al Abraham Lincoln

La declaración de Trump se produjo el mismo día en que confirmó el despliegue de otro portaaviones hacia Medio Oriente. El USS Abraham Lincoln será relevado después de más de seis meses de operaciones continuas en la región.

"Ese buque será reemplazado por otro buque similar", respondió Trump ante una pregunta sobre la situación del portaaviones en la Base Aérea Andrews, en Maryland, antes de viajar a Nueva York.

Aunque Trump no identificó oficialmente al reemplazo, distintas fuentes señalaron al USS George Washington como el posible sucesor del Lincoln. Ambos son portaaviones de propulsión nuclear de la clase Nimitz y representan el máximo poder naval de Estados Unidos.

El mandatario indicó que el nuevo buque ya se encuentra en camino hacia Medio Oriente. El USS George Washington se encontraba el jueves en las proximidades del estrecho de Malaca, frente a las costas de Malasia, por lo que su llegada al área de operaciones podría producirse en los próximos días.

El relevo busca poner fin al prolongado despliegue del USS Abraham Lincoln. El portaaviones abandonó San Diego, en la costa oeste de Estados Unidos, en noviembre de 2025. Atravesó el océano Pacífico antes de llegar al océano Índico a comienzos de este año.

Desde entonces, el portaaviones solo realizó breves escalas para reabastecimiento en Guam, en diciembre de 2025, y en Omán, en julio de 2026.

Denuncias sobre condiciones a bordo y salud mental de la tripulación

El prolongado despliegue del USS Abraham Lincoln generó cuestionamientos de familiares de los militares que integran la tripulación y de legisladores estadounidenses. Senadores demócratas solicitaron esta semana explicaciones sobre informes que señalan un deterioro de las condiciones a bordo, incluidos problemas de abastecimiento, presunta contaminación del agua y un empeoramiento de la salud mental de algunos integrantes de la tripulación.

Los reportes también mencionaron supuestos intentos de algunos marinos de arrojarse por la borda. La situación elevó la preocupación entre familiares y representantes en el Congreso.

Trump minimizó esas denuncias y rechazó que el tiempo de permanencia del USS Abraham Lincoln en la región fuera excesivo. "Ni de lejos lleva el tiempo suficiente", sostuvo el presidente al referirse al despliegue del portaaviones.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también cuestionó las versiones sobre las condiciones a bordo. El funcionario afirmó que los informes habían sido presentados de manera distorsionada.

Hegseth sostuvo que el Pentágono garantiza que los buques, sus tripulaciones y sus comandantes reciban los recursos disponibles. Defendió además la duración de las operaciones navales estadounidenses y señaló que los períodos de despliegue pueden variar según las necesidades militares.

La llegada de un nuevo portaaviones a Medio Oriente permitirá mantener la presencia naval estadounidense en una región donde el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de tensión con Irán. La declaración territorial de Trump agrega un nuevo elemento de incertidumbre a un conflicto que ya mantiene en vilo a los mercados energéticos globales.

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