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ALERTA

Estados Unidos prepara la mayor revocación de visas de la historia, que afectará a 200.000 extranjeros

La medida alcanzaría a titulares de permisos de negocios y turismo. No implicaría una deportación inmediata, pero sí la pérdida del estatus migratorio
24/08/2026 - 20:32hs
Donald Trump

Elgobierno de Donald Trump prepara una nueva ofensiva sobre el sistema migratorio de Estados Unidos: planea revocar las visas de negocios y turismo de hasta 200.000 extranjeros que solicitaron o están solicitando asilo en el país.

De concretarse, sería la mayor revocación masiva de visas en la historia de Estados Unidos y podría generar nuevas impugnaciones judiciales.

La medida alcanzaría a titulares de visas B1 y B2 emitidas entre 2016 y 2026. Según documentos del Departamento de Estado obtenidos por la agencia Associated Press (AP) y declaraciones de dos funcionarios estadounidenses, el Gobierno trabaja en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para identificar a las personas comprendidas por la iniciativa.

El anuncio oficial podría llegar durante las próximas semanas, aunque el proceso todavía no es definitivo y podría sufrir modificaciones o enfrentar desafíos legales.

Estados Unidos prepara mega revocación de visas: qué pasará con los afectados

La revocación de una visa no significaría necesariamente una deportación inmediata.

Según funcionarios estadounidenses citados por AP, la mayoría de las personas cuyos pedidos de asilo todavía están pendientes serían reclasificadas. Sin embargo, dejarían de contar con el estatus correspondiente a viajeros de negocios o turistas que les otorgaba la visa B1 o B2.

El Departamento de Estado confirmó que trabaja junto con el DHS para detectar a extranjeros que ingresaron al país bajo la condición de visitantes de corta duración y posteriormente solicitaron asilo con el objetivo de permanecer en Estados Unidos.

Tommy Pigott, vocero del Departamento de Estado, explicó que la cantidad definitiva de visas que serán revocadas todavía no está determinada porque el proceso será dinámico y continuará de manera progresiva.

Los documentos obtenidos por AP indican que la revisión de los titulares actuales de visas B1 y B2 comenzó luego de que el Departamento de Estado recibiera información del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos sobre solicitudes de asilo.

Qué son las visas B1 y B2

Las visas B1 están destinadas principalmente a viajes de negocios, mientras que las B2 se utilizan para turismo, visitas familiares o determinados tratamientos médicos.

El Gobierno estadounidense sostiene que algunas personas estarían utilizando este tipo de permisos para ingresar al país como visitantes y luego iniciar trámites de asilo para permanecer de manera permanente.

De hecho, quienes actualmente solicitan una visa B1 o B2 deben demostrar que tienen intención de regresar a su país de origen y confirmar que no planean solicitar asilo en Estados Unidos.

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, cuestionó públicamente a quienes, según su visión, utilizan las visas de visitantes como una vía para acceder al sistema de asilo.

"La gente en Estados Unidos y en todo el mundo está harta de las solicitudes de asilo fraudulentas", escribió Landau en X. El funcionario sostuvo que el asilo no debería utilizarse como una vía para eludir las leyes migratorias.

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Parte del mensaje que Cristopher Landau publicó en su cuenta oficial de X, sobre el tema.

La ofensiva migratoria de Donald Trump

La eventual revocación masiva de visas se suma a una serie de medidas impulsadas por la administración Trump desde el comienzo de su segundo mandato para endurecer las condiciones de ingreso y permanencia de extranjeros.

Entre ellas se encuentran mayores exigencias sobre el historial de los solicitantes en redes sociales, el establecimiento de fianzas para determinados trámites y restricciones para la emisión de visas a ciudadanos de algunos países.

En los últimos 18 meses, además, el Departamento de Estado revocó alrededor de 175.000 visas a personas condenadas o acusadas de delitos como conducir bajo los efectos del alcohol, violación y robo. También se retiraron permisos a personas que realizaron determinadas manifestaciones públicas contra políticas estadounidenses, particularmente vinculadas con Medio Oriente.

La nueva medida sobre las visas B1 y B2 tendría una escala significativamente mayor si finalmente alcanza el universo estimado de hasta 200.000 personas.

También buscan endurecer las visas de trabajo

La ofensiva del Gobierno estadounidense no se limita a las visas de turismo y negocios.

Este lunes, la administración Trump volvió a proponer una tasa de US$103.265 para los empleadores que contraten trabajadores extranjeros mediante visas H-1B, utilizadas principalmente para incorporar profesionales especializados, entre ellos científicos, médicos, ingenieros y desarrolladores informáticos.

El Departamento de Seguridad Nacional justificó el cargo como un mecanismo de ingresos destinado a recuperar los costos asociados con la administración del sistema de inmigración legal.

La iniciativa retoma una medida que Trump había intentado implementar en septiembre de 2025, cuando estableció una tasa de US$100.000. Su gobierno había argumentado entonces que buscaba combatir un supuesto "abuso sistémico" del programa H-1B.

Sin embargo, en junio un juez federal bloqueó esa orden luego de una demanda presentada por 20 estados gobernados por demócratas. Los estados argumentaron que el cobro constituía un impuesto ilegal que excedía la autoridad del Ejecutivo y eludía las atribuciones del Congreso.

Mientras esa decisión continúa bajo revisión en una instancia de apelación, la Casa Blanca intenta avanzar nuevamente con el cargo mediante otra vía regulatoria.

Estados Unidos otorga actualmente alrededor de 85.000 visas H-1B por año.

El endurecimiento también alcanza al turismo de maternidad

Otra de las prácticas que quedó bajo la lupa de la administración Trump es el denominado turismo de maternidad, mediante el cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y buscan que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense por nacimiento.

Trump intentó en distintas oportunidades limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento. Sin embargo, esas iniciativas fueron cuestionadas en los tribunales y no lograron avanzar, incluso después de intervenciones de la Corte Suprema.

En paralelo, el Gobierno sostiene que busca impedir que las visas destinadas a visitantes sean utilizadas como una vía para permanecer en el país mediante pedidos de asilo.

La eventual revocación de hasta 200.000 visas B1 y B2 marcaría así un nuevo capítulo en la política migratoria de la administración Trump y podría abrir una nueva batalla judicial sobre el alcance de las facultades del Gobierno para retirar permisos que ya habían sido otorgados.