Reino Unido desafía las sanciones de Argentina a petroleras en Malvinas: "Es inaceptable"

La administración británica cuestionó las sanciones aplicadas por el gobierno argentino y subrayó su compromiso con la industria energética
Imagen de una plataforma petrolera del proyecto Sea Lion, en las Islas Malvinas

El Gobierno británico rechazó este jueves las sanciones impulsadas por Argentina contra empresas e individuos que operan en las Islas Malvinas. Londres calificó esas medidas como "inaceptables" y "sin justificación legal".

Además, ratificó su respaldo total a las compañías que desarrollan actividades en el archipiélago. Especialmente a las vinculadas al sector de hidrocarburos, el corazón de la disputa.

La respuesta llegó a través de un comunicado difundido por Uma Kumaran, subsecretaria parlamentaria para los Territorios de Ultramar. Kumaran habló en representación del Ministerio de Relaciones Exteriores británico y dejó en claro que Londres no dará un paso atrás en su defensa de los proyectos petroleros en las islas.

En el texto, el Reino Unido sostuvo que las Malvinas "son británicas". Y reafirmó que sus habitantes "tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como consideren conveniente".

Esa facultad, según el comunicado, forma parte del derecho a la autodeterminación de los isleños. Un principio que Argentina no reconoce en este caso.

Qué sanciones impuso Argentina y por qué Londres salió a responder ahora

El comunicado británico fue publicado después de que la Argentina avanzara en las últimas semanas con medidas contra empresas y personas que suministran bienes y servicios a las islas.

Esas sanciones alcanzaron a firmas que operan de manera directa o indirecta en el archipiélago. Incluidas compañías vinculadas a la explotación de hidrocarburos.

Frente a esa situación, el Gobierno de Andy Burnham aseguró que tanto el Ejecutivo como su red diplomática respaldan plenamente a las compañías alcanzadas por esas acciones.

"El Gobierno del Reino Unido y nuestra red diplomática respaldan plenamente a esas empresas e individuos. Tienen todo nuestro apoyo", señaló Kumaran en el comunicado.

Además, recordó que no es la primera vez que un gobierno argentino adopta medidas económicas contra quienes mantienen vínculos comerciales con las Malvinas.

Y afirmó que, pese a esos antecedentes de presión argentina, "la economía de las Islas Malvinas sigue prosperando", en una declaración que busca minimizar el impacto de las sanciones.

El duro cuestionamiento británico al uso de mecanismos internacionales

En otro de los pasajes más duros del comunicado, el Reino Unido cuestionó el uso de mecanismos internacionales contra empresas e individuos que hacen negocios con las islas.

"El Reino Unido está alineado con la comunidad internacional. Cualquier intento de politizar mecanismos internacionales contra personas por hacer negocios con las Malvinas es ilegítimo", sostuvo el Gobierno británico.

Londres insistió en que las acusaciones promovidas contra empresas e individuos "son inaceptables y no tienen justificación legal".

Y aseguró que continuará trabajando junto al Gobierno de las Islas Malvinas para proteger sus intereses y promover nuevas oportunidades de inversión en el archipiélago.

La denuncia penal contra Navitas y el proyecto petrolero Sea Lion

El pronunciamiento británico llegó después de que el Gobierno argentino profundizara su ofensiva contra los proyectos de exploración petrolera en torno a las Islas Malvinas.

En ese marco, la administración de Javier Milei impulsó un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra quienes exploten recursos naturales sin autorización de la Argentina.

Además, presentó una denuncia penal contra la empresa israelí Navitas por las perforaciones en el yacimiento Sea Lion, el principal emprendimiento offshore en la zona.

Ese proyecto es liderado por Navitas, que posee la participación mayoritaria. La británica Rockhopper mantiene el porcentaje restante.

Ambas compañías sostienen que operan con licencias válidas otorgadas por las autoridades de las islas y respaldadas por el Reino Unido.

El choque de interpretaciones del derecho internacional que no tiene salida

La disputa también quedó expuesta en torno a la interpretación del derecho internacional. Y ahí no hay punto de encuentro posible.

La Argentina sostiene que el desarrollo de esos proyectos contradice una resolución de la ONU que insta a ambas partes a abstenerse de adoptar medidas unilaterales mientras persista la controversia por la soberanía.

El Reino Unido, en cambio, argumenta que los habitantes de las Malvinas tienen derecho a administrar y desarrollar sus recursos naturales en virtud del principio de autodeterminación.

Buenos Aires rechaza esa interpretación y sostiene que ese principio no resulta aplicable a la población del archipiélago, al considerar que fue establecida por Gran Bretaña tras la ocupación de 1833.

La tensión diplomática volvió a escalar. Y con proyectos petroleros en marcha, las posiciones parecen más alejadas que nunca.

Temas relacionados