La advertencia de Quirno a Chile por Malvinas: "Esperemos que cumplan los tratados"

Tras el acercamiento empresarial chileno a las islas del Atlántico Sur, Argentina refuerza exigencias sobre el respeto a acuerdos regionales
Pablo quirno

Argentina puso bajo la lupa el proyecto de corredor marítimo entre Punta Arenas y las Islas Malvinas. El canciller Pablo Quirno advirtió al gobierno de José Kast que espera que Chile cumpla los acuerdos vigentes que respaldan el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago.

La administración trasandina se comprometió a respetar la posición argentina en foros internacionales. Además, ambos gobiernos acordaron que Chile no brindará apoyo logístico para la explotación de recursos naturales en las islas, un punto central de la relación bilateral.

El mensaje llegó después de una ronda de negocios entre empresarios de las Malvinas y proveedores chilenos en Punta Arenas. La Cancillería argentina monitorea la actividad y ratificó que la estrategia para recuperar la soberanía seguirá siendo pacífica y diplomática.

Qué le exige Argentina al gobierno chileno

Quirno habló con Radio La Red y fue directo. "Esperamos que Chile respete esos tratados, como nosotros también los respetamos", afirmó el funcionario al referirse a los acuerdos bilaterales en materia de Malvinas.

El canciller sostuvo que la relación con la administración chilena es "muy fluida" e "intensa". Destacó que existe un compromiso de continuar respetando la posición argentina en los distintos foros internacionales donde se debate la cuestión Malvinas.

"Vamos a seguir monitoreando la situación", advirtió Quirno. El funcionario subrayó que la Argentina cuenta con acuerdos vigentes que espera que sean cumplidos por el gobierno de Kast.

También recordó la reunión que mantuvieron Javier Milei y Kast el jueves 3 de septiembre. Señaló que no tienen motivos para dudar de la palabra ni de los compromisos asumidos por ambos gobiernos en ese encuentro.

Por qué el canciller apunta al intendente de Punta Arenas

Quirno buscó diferenciar la actividad empresarial de la posición oficial del gobierno chileno. Según planteó, lo ocurrido en Punta Arenas corresponde al ámbito del intendente de la ciudad y no al Gobierno nacional de Chile, una distinción que busca separar la iniciativa comercial de la política exterior oficial.

"Actuaremos en la medida de nuestro espacio jurídico, legal y diplomático", sostuvo el canciller. La frase deja abierta la posibilidad de acciones concretas si la situación avanza.

Quirno ratificó, además, que la estrategia argentina para recuperar la soberanía de las Islas Malvinas seguirá siendo pacífica y diplomática. La Cancillería trabaja para reunir herramientas que permitan defender los intereses nacionales.

El objetivo es evitar que países vecinos faciliten la explotación de hidrocarburos y otros recursos naturales en el archipiélago. "Lo que estuvimos haciendo en todo este tiempo es nutrirnos de la mayor cantidad de herramientas para defender nuestros intereses en las Malvinas", concluyó el funcionario.

Qué es el corredor marítimo que preocupa a Buenos Aires

El proyecto busca reconstruir un vínculo comercial que, según el intendente de Punta Arenas, Jorge Radonich, existió durante décadas entre Magallanes y las islas. El jefe comunal explicó que buena parte del abastecimiento llega hoy desde Montevideo y que Punta Arenas busca recuperar ese mercado.

Radonich aseguró que la naviera adquirió un buque nuevo para operar el servicio, que vestirá bandera chilena. El primer viaje está previsto para noviembre de este año.

Una delegación comercial de las islas llegó a Punta Arenas el 28 y 29 de septiembre para reunirse con proveedores locales. Los empresarios malvinenses buscaron establecer contactos directos con el sector privado chileno.

Para Argentina, el punto sensible no es solamente comercial. La ruta conecta un puerto continental con Puerto Stanley, en un territorio cuya soberanía reclama Buenos Aires y cuya administración ejerce el Reino Unido.

Por eso, desde la Cancillería argentina se cuestiona la iniciativa. El temor es que un corredor marítimo estable termine facilitando la explotación de recursos naturales en las islas, algo que va en contra de los compromisos asumidos por Chile en tratados bilaterales vigentes.

Las declaraciones del ministro chileno que tensaron la relación

La relación entre Argentina y Chile quedó atravesada por la cuestión Malvinas después de declaraciones del ministro de Defensa trasandino, Fernando Barros Tocornal. El funcionario respaldó el desarrollo de actividades comerciales entre Punta Arenas y las islas.

Los dichos de Barros fueron durante una entrevista con Radio Polar, en Magallanes. "Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland; pero hay una situación de hecho: un país amigo hace 200 años ejerce soberanía", sostuvo el ministro.

Barros calificó al Reino Unido como un "país amigo" que ejerce soberanía en Malvinas hace dos siglos. La frase cayó muy mal en Buenos Aires y generó malestar en la Cancillería argentina.

El ministro agregó que una eventual solución debe contemplar "la voluntad e interés de las personas involucradas" y alcanzarse por el camino de la paz. "Una cosa es apoyar un reclamo frente a la posición de un país amigo, pero de acuerdo al derecho internacional, respetando la voluntad e interés de las personas involucradas y por la vía pacífica", afirmó.

En las últimas horas el Gobierno del Reino Unido volvió a endurecer su posición frente al reclamo argentino por las Malvinas. El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que la Argentina "no tiene la capacidad de tomar las islas".

Streeting sostuvo que su país sí cuenta con los recursos necesarios para defenderlas ante una eventual escalada militar. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el diario británico The Sun.

La posición británica se suma a las declaraciones del ministro chileno y complica el escenario diplomático para Argentina. La Cancillería argentina ratifica su estrategia pacífica y diplomática, pero monitorea de cerca tanto el corredor marítimo como las declaraciones de países involucrados en la cuestión Malvinas.

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