Milei felicitó a Bolsonaro tras vencer en primera vuelta: "La Libertad avanza en Brasil"
Mientras se definían los resultados en Brasil, el presidente sumó su apoyo al oficialismo opositor y agitó tensiones en la diplomacia regional
El presidente Javier Milei siguió desde la Quinta de Olivos el desarrollo de las elecciones presidenciales de Brasil y volvió a dejar expuesta su preferencia por Flávio Bolsonaro frente al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Durante la jornada electoral, el jefe de Estado utilizó sus redes sociales para respaldar al candidato del Partido Liberal y profundizar sus cuestionamientos contra el presidente brasileño.
Tras conocerse el resultado final, a través de sus redes sociales, Milei felicitó a Bolsonaro por el resultado electoral y escribió: "LA LIBERTAD AVANZA EN BRASIL Felicitaciones querido amigo Falvio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula. El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas. VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!".
Antes, poco después del cierre de los comicios, el mandatario argentino compartió una serie de publicaciones en apoyo al hijo del expresidente Jair Bolsonaro, con quien mantiene una relación política y personal. Entre ellas difundió una fotografía junto a Flávio y su padre, acompañada por la frase "hoy por él", además de otro mensaje en el que destacó el uso del lema "Viva la libertad, carajo", una de las consignas que identifica al Gobierno argentino.
El Presidente también replicó una imagen que contrapuso una fotografía suya durante su etapa como arquero de Chacarita con una imagen de Lula tomada por la policía durante su detención en 1980, en plena dictadura militar brasileña, luego de una huelga metalúrgica encabezada por el entonces dirigente sindical.
Las publicaciones se produjeron mientras avanzaba el escrutinio de los comicios y después de que Milei volviera a cuestionar públicamente a Lula durante una reciente entrevista con el medio francés Le Point. Allí calificó al mandatario brasileño de "ladrón" y sostuvo que había recuperado su libertad por una maniobra administrativa en la que, según su interpretación, intervino el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
La escalada previa que tensó la relación bilateral
La participación de Milei en la campaña brasileña comenzó antes de la jornada electoral. En julio, el Presidente viajó a Brasil para participar de un acto del Partido Liberal en el que se oficializó la candidatura de Flávio Bolsonaro. En aquella oportunidad volvió a confrontar públicamente con Lula y cuestionó también a integrantes del Supremo Tribunal Federal.
La intervención del mandatario argentino generó una reacción del gobierno brasileño y terminó profundizando el deterioro de la relación bilateral. En agosto, Brasil redujo el nivel de la relación diplomática con la Argentina y ambos países quedaron representados por encargados de negocios. La situación se mantiene mientras Milei continúa respaldando públicamente a la oposición brasileña.
En ese contexto, el resultado de las elecciones tiene una dimensión política particular para la Casa Rosada. Una eventual victoria de Flávio Bolsonaro abriría la posibilidad de un vínculo más cercano entre dos gobiernos con posiciones ideológicas coincidentes. En cambio, una nueva victoria de Lula mantendría al frente de Brasil a un mandatario con quien Milei mantiene diferencias públicas.
El propio Flávio Bolsonaro reforzó esa identificación durante la jornada electoral. Después de votar en Río de Janeiro, sostuvo que Brasil necesita "un cambio" y anticipó que quiere invitar a Milei al país. Además, utilizó ante medios argentinos la consigna "Viva la libertad, carajo", asociada al Presidente argentino.
Cómo quedó Milei en el centro de la campaña brasileña
La posición de Milei convirtió al mandatario argentino en una figura vinculada al enfrentamiento político entre Lula y Bolsonaro. En los últimos meses, el Presidente argentino manifestó en reiteradas oportunidades su respaldo a Flávio y pidió públicamente un cambio de gobierno en Brasil.
Del otro lado, Lula también respondió a la intervención de Milei durante la campaña. El mandatario brasileño cuestionó la participación del argentino y sostuvo que ningún dirigente extranjero debería interferir en las elecciones de su país.
La confrontación excedió así la relación personal entre ambos presidentes y pasó a formar parte de la discusión política brasileña. Medios brasileños señalaron que Milei se convirtió en una referencia para el sector que respalda a Flávio y, al mismo tiempo, en uno de los principales blancos de las críticas del oficialismo brasileño.
Qué puede pasar después de las elecciones
La elección brasileña contempla una segunda vuelta el 25 de octubre si ninguno de los candidatos obtiene más de la mitad de los votos válidos. Los sondeos previos mostraban a Lula y Flávio Bolsonaro como los principales candidatos y anticipaban la posibilidad de un balotaje.
Para Milei, por lo tanto, la definición brasileña no se limita a una elección presidencial en el principal socio comercial de la Argentina. También puede modificar el escenario político regional y el vínculo entre los dos gobiernos.
El Presidente argentino construyó durante su gestión una política exterior con un fuerte componente de alineamiento con dirigentes y espacios políticos que comparten su agenda de derecha y liberal. En ese esquema, el respaldo a Flávio Bolsonaro representa una continuidad respecto de la relación que había desarrollado con Jair Bolsonaro.
Los dos escenarios posibles plantean consecuencias muy diferentes para la relación bilateral:
- Una eventual llegada de Flávio al Palacio del Planalto permitiría una coincidencia política entre los gobiernos de Argentina y Brasil que hoy no existe
- Una continuidad de Lula dejaría vigente el desafío de recomponer una relación bilateral deteriorada durante la gestión de Milei
Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y el intercambio entre ambos países tiene un peso central para sectores como la industria automotriz. Por eso, además de la dimensión política, el resultado brasileño tendrá consecuencias sobre una relación económica que los dos gobiernos deberán administrar independientemente de sus diferencias ideológicas.