Lula impulsa la condonación de deudas de 3,6 millones de microempresarios en Brasil
La iniciativa contempla obligaciones con el Estado por 12.600 millones de reales y se complementa con un programa para renegociar préstamos bancarios
Unos 3,6 millones de microempresarios brasileños podrían quedar liberados de sus deudas con el Estado a partir de 2027. Esa es la proyección del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que anunció un paquete de cinco medidas de asistencia financiera para pequeños negocios y trabajadores independientes.
La principal iniciativa consiste en remitir obligaciones fiscales pendientes de los microempresarios individuales (MEI). El proyecto deberá ser enviado al Congreso Nacional y necesita la aprobación de los legisladores para concretarse.
Según las estimaciones oficiales difundidas por el ministro de Emprendimiento, Microempresas y Pequeñas Empresas, Paulo Henrique Pereira, el pasivo alcanzado por la propuesta suma 12.600 millones de reales, equivalentes a unos u$s2.520 millones.
El presidente firmó las medidas el martes por la mañana en el Palacio de Planalto. El anuncio fue informado por el portal brasileño G1 y se produce en la recta final de la campaña para la segunda vuelta presidencial.
Qué deudas busca eliminar el Gobierno brasileño
La propuesta está dirigida a los MEI que figuran como deudores ante el Gobierno Federal. Se trata de una figura jurídica simplificada utilizada por trabajadores autónomos para desarrollar actividades económicas.
El alcance del paquete también incluye a empresas que tributan bajo Simples Nacional, un régimen impositivo simplificado al que pueden adherirse pequeñas y medianas compañías que cumplan determinados requisitos de ingresos.
Pereira vinculó la iniciativa con el aumento de las dificultades financieras de los emprendedores, en particular después de la pandemia. Según el funcionario, las herramientas aplicadas hasta ahora no fueron suficientes para revertir el problema.
"Sobre todo tras la pandemia, el nivel de endeudamiento de los microempresarios individuales ha aumentado significativamente. Hemos intentado trabajar arduamente para reducir este endeudamiento en los últimos años (...) pero hemos llegado a la conclusión de que o el Estado brasileño condona la deuda de las microempresas, o no venderemos este terrible mal", declaró el ministro Paulo Henrique Pereira.
El ministro también confirmó que la medida se instrumentará mediante una iniciativa legislativa:
"El presidente Lula anunciará un proyecto de ley que se enviará al Congreso Nacional solicitando la condonación, la remisión, de todas las deudas que los microempresarios han acumulado con el Estado brasileño en los últimos años", continuó.
Por lo tanto, el alivio anunciado todavía depende del trámite parlamentario. La fecha de 2027 corresponde a la previsión oficial para una eventual aplicación si el proyecto obtiene respaldo legislativo.
Desenrola 3.0: otra vía para aliviar las deudas
La estrategia del Ejecutivo no se limita a las obligaciones tributarias. El paquete incorpora también Desenrola 3.0, una nueva etapa del programa orientado a renegociar deudas, en este caso con bancos privados y destinada específicamente a los microempresarios individuales.
La iniciativa se inscribe en una política más amplia de intervención estatal para reducir la carga financiera de los morosos. Entre las herramientas impulsadas por el Gobierno figuran la recompra de carteras de créditos impagos a entidades bancarias y mecanismos de refinanciación que contemplan quitas de hasta el 90%.
El contexto ayuda a explicar la prioridad que la administración brasileña le asigna al tema. El costo de vida presiona los presupuestos familiares y muchos deudores encuentran dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.
A la vez, la tasa de referencia del Banco Central permanece en niveles elevados, de dos dígitos, para contener la inflación. Esa política monetaria encarece tanto los préstamos personales como el financiamiento de las empresas.
La deuda, en el centro de la campaña presidencial
Las medidas llegan en un momento de contrastes para la economía brasileña. Aunque algunos indicadores macroeconómicos muestran resultados favorables, el endeudamiento y las dificultades para afrontar gastos corrientes alimentan el malestar de parte de la población.
Frente a ese escenario, el oficialismo propone utilizar herramientas públicas para facilitar la regularización de los pasivos. La oposición vinculada a Jair Bolsonaro, en cambio, plantea una orientación centrada en la disciplina macroeconómica y la liberalización del mercado.
El anuncio se realizó 12 días antes del balotaje previsto para el 25 de octubre. En esa segunda vuelta, Lula buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, según la información proporcionada en el texto de base.
La iniciativa de condonación representa una de las medidas económicas presentadas por el Gobierno en la etapa final de la campaña. Su alcance efectivo, sin embargo, quedará sujeto a la decisión del Congreso Nacional.