Lilia Lemoine cruzó a un militante libertario que la criticó en un streaming
Lilia Lemoine, diputada nacional de La Libertad Avanza, protagonizó un cruce público con Marco Palazzo, el militante libertario conocido como "el niño nazi". La legisladora le recordó un episodio en Plaza Congreso donde el joven había sido perseguido por integrantes de la comunidad LGBTIQ+.
El intercambio escaló rápidamente en redes sociales. Lemoine utilizó un video viral del incidente para desacreditar las críticas que Palazzo había lanzado contra su gestión legislativa.
"Y vos, nene, cuando te rodeen 20 kukas que te pegan, escupen y tiran piedras (como a mí) y no corras, vení a decir algo. Te corrió un trava en minifalda, cerrá el orto", tuiteó la diputada. La frase acompañaba un fragmento de una entrevista streaming donde Palazzo cuestionaba el desempeño de Lemoine en la Cámara baja.
El mensaje de Lemoine fue sobre un video en el que Palazzo la criticaba: "Lilia Lemoine me cruzó porque critiqué a Adorni. Lemoine es alguien que juega para la política, cobra 7 palos por mes y le dice a algunos que opinen y otros no. A ella no la votó nadie, al único que voté es a Javier Milei".
La respuesta de la legisladora volvió a poner en circulación las imágenes del episodio ocurrido el miércoles pasado en Plaza Congreso. Allí, Palazzo había sido increpado y perseguido durante una de sus coberturas callejeras.
El video se viralizó nuevamente. Esta vez, con el impulso directo de una diputada nacional que lo utilizó como argumento para descalificar al activista.
Quién es Marco Palazzo y por qué lo llaman "el niño nazi"
Palazzo se presenta como periodista y militante libertario. Mantiene presencia activa en redes sociales, donde publica videos de recorridas, entrevistas callejeras y coberturas de movilizaciones opositoras.
Su figura adquirió notoriedad nacional en agosto de 2024. Ese mes participó de una conferencia de prensa del entonces vocero presidencial Manuel Adorni en la Casa Rosada.
La presencia del joven generó controversia inmediata. Trascendió una publicación de su autoría titulada "A 61 años de la injusta condena a Adolf Eichmann", donde cuestionaba la captura y el juzgamiento del criminal de guerra nazi.
Desde entonces, el apodo "niño nazi" quedó asociado a su figura pública. El mote refleja tanto su edad como el contenido de aquella publicación que defendía a un responsable del Holocausto.
Palazzo mantiene actividad regular cubriendo manifestaciones y eventos políticos. Sus métodos incluyen confrontaciones directas con militantes de organizaciones opositoras y preguntas provocadoras en la vía pública.
Los episodios de violencia que marcaron su activismo
El incidente de Plaza Congreso del miércoles pasado no fue aislado. Palazzo acumula varios enfrentamientos durante sus coberturas callejeras.
En enero de 2025, quedó involucrado en un altercado durante la Asamblea Antifascista LGBTIQ+ realizada en Parque Lezama. La Policía de la Ciudad intervino y debió escoltarlo fuera del lugar para garantizar su seguridad.
Posteriormente, el activista publicó un descargo en redes. Denunció agresiones físicas y sostuvo que había sido víctima de un intento de asesinato. Las imágenes del episodio circularon ampliamente en redes sociales.
El episodio de Plaza Congreso siguió un patrón similar. Palazzo cubría una movilización cuando integrantes del colectivo travesti-trans lo confrontaron. El joven terminó corriendo mientras era perseguido.
Las cámaras captaron la escena completa. El video se viralizó inicialmente como burla hacia el activista. Lemoine lo recuperó días después para usarlo en su contra.
El contexto de creciente tensión con organizaciones LGBTIQ+
Los enfrentamientos protagonizados por Palazzo se insertan en un contexto más amplio. Las últimas semanas registraron una escalada de confrontaciones entre militantes libertarios y organizaciones de la diversidad sexual.
El ataque contra mujeres trans en los Bosques de Palermo generó repudios masivos. Artistas, dirigentes políticos y organizaciones sociales expresaron su rechazo a los discursos discriminatorios.
Las agresiones y los discursos de odio volvieron a ocupar un lugar central en la discusión pública. El debate sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad de figuras políticas se intensificó.
En este marco, las coberturas de Palazzo en movilizaciones LGBTIQ+ adquirieron una dimensión más controversial. Sus métodos son vistos por sectores de la diversidad como provocaciones deliberadas.
Qué dijo Palazzo sobre Lemoine y por qué estalló el conflicto
El cruce comenzó con declaraciones de Palazzo en el ciclo streaming Cripto, Poder y Mate. Allí, el activista cuestionó duramente a la diputada nacional.
"Una diputada nacional libertaria como Lilia Lemoine me dice: '¿Y vos quién sos? ¿Por qué opinás?' ¿Entonces qué, qué libertad de expresión hay? ¿Qué libertad de discusión, de pensamiento, de crítica?", expresó Palazzo.
El joven continuó: "¿Alguien Lilia Lemoine... Lemoine, no? Es alguien, digamos que juega para la política, es alguien que no la votó nadie, es alguien que está ahí, cobra siete palos por mes y le dice a algunos que opinen y a otros que no opinen".
Las declaraciones llegaron a Lemoine. La diputada respondió públicamente con el video de Plaza Congreso como principal argumento.
La estrategia de la legisladora fue clara: desacreditar a Palazzo usando sus propios episodios de confrontación callejera. El mensaje implícito: quien corre frente a manifestantes no tiene autoridad moral para criticar.
Las grietas dentro de La Libertad Avanza
El intercambio expone tensiones internas en La Libertad Avanza. Aunque Palazzo y Lemoine comparten identificación política con Javier Milei, sus relaciones públicas están atravesadas por ironías y provocaciones.
La diputada forma parte del bloque legislativo oficialista. Palazzo, en cambio, opera como activista independiente con llegada en redes sociales.
Las diferencias de método y exposición generan roces. Lemoine representa al espacio desde una banca nacional. Palazzo busca notoriedad a través de coberturas confrontativas en la calle.
El cruce también refleja disputas por legitimidad dentro del universo libertario. ¿Quién tiene derecho a criticar? ¿Los legisladores electos o los militantes de base con llegada digital?
Las redes sociales funcionaron una vez más como escenario privilegiado. Videos, fotografías y declaraciones cruzadas alimentaron una controversia que excede lo personal y toca fibras políticas más profundas.
La repercusión del intercambio quedó marcada por la viralización del video de Plaza Congreso. Lemoine logró imponer su narrativa usando material que ya había circulado, pero ahora con el peso de una voz institucional.