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Franquicias pasivas: cómo funciona el sistema donde el inversor solo pone el capital

El modelo permite a pequeños y medianos inversores acceder a marcas reconocidas sin ocuparse de la operación. Qué rubros crecen y qué contratos firmar.
Por Ignacio Raúl Carella
REAL ESTATE - 26 de Septiembre, 2025

El sistema de franquicias en Argentina atraviesa una etapa de fuerte expansión y, dentro de él, crece un modelo particular: las franquicias pasivas. Se trata de inversiones que permiten participar en negocios con marcas reconocidas sin asumir la gestión diaria. La propuesta atrae tanto a pequeños ahorristas como a empresarios que buscan diversificar, en un contexto económico donde la previsibilidad es un valor en sí mismo.

A diferencia de la franquicia tradicional, donde el franquiciado se ocupa de la operación, en este esquema la marca central se encarga de la administración, contratación de personal, marketing y logística. El inversor solo aporta el capital y recibe un retorno pactado.

Marcelo Bernardini, socio consultor de Franquicias Que Crecen, explicó que "los franquiciados pasivos financian el proyecto y obtienen un retorno definido en un contrato de franquicia preestablecido". Y agregó: "Este modelo está pensado para quienes buscan seguridad y no disponen de tiempo para gestionar, pero quieren que su dinero trabaje con respaldo corporativo".

Cómo funciona y qué tener en cuenta

El atractivo principal radica en reducir el riesgo operativo. La marca asume las tareas críticas y el inversor se limita a monitorear la evolución financiera. Sin embargo, los especialistas recomiendan prestar atención a ciertos aspectos del contrato:

• Responsabilidades de cada parte: detallar quién gestiona el negocio y cómo se distribuyen las ganancias.

• Exclusividad territorial: evitar la apertura de locales competidores en la misma zona.

• Limitación de responsabilidad: garantizar que el inversor no responda por deudas operativas.

• Royalties y costos recurrentes: suelen ubicarse entre 4% y 8% de las ventas brutas.

"Si una marca promete rentabilidades superiores al 30% anual sin mostrar datos históricos verificables, puede ser una señal de alerta", advirtió Bernardini.

La socia fundadora de Franquicias Todo Terreno, Daniela Fontanet, destacó que el sistema en su conjunto ofrece "propuestas de inversión claras, con márgenes y contratos transparentes que pregonan el ganar-ganar en toda la cadena de valor". Para ella, "una franquicia pasiva tiene respaldo tangible, no depende de modas ni de algoritmos, y le da al inversor la tranquilidad de un negocio que ya funciona".

Rubros en expansión, locales y porcentajes

Los sectores con mejor desempeño en este modelo son los de consumo masivo y servicios de alta demanda. Gastronomía, bienestar, fitness, educación digital y retail aparecen como los rubros más buscados. También ganan terreno propuestas vinculadas a la estética, el diseño y la decoración.

En la práctica, los locales elegidos suelen ubicarse en avenidas y esquinas con alto tránsito, con dimensiones de entre 50 y 200 m2. En gastronomía, se priorizan espacios con visibilidad y posibilidad de delivery. En fitness y estética, se buscan zonas céntricas o dentro de polos comerciales.

Por otro lado, lo aconsejable es firmar acuerdos de alquileres a largo plazo, entre 3 y 5 años, con la intención de que el negocio se consolide y esto permita identidad de la marca y expansión. Lo ideal es que dispongan de vidriera y buena iluminación natural, como depósito.

Entre las opciones disponibles en Argentina y en el exterior figuran:

• La Fábrica (confitería y lunch): inversión desde u$s10.000, con retorno anual del 18%.

• CORE (centros de entrenamiento): inversión desde u$s21.833 por el 33% de un local; el inversor recibe el 90% de las ganancias hasta recuperar la inversión y luego, durante 24 meses, el 50% de la rentabilidad.

• Catapumba Fit (gimnasios): desde u$s20.000, con rentabilidad mensual del 4%.

• Pibä (comida rápida gourmet): desde u$s130.000, con retorno del 90% de la rentabilidad durante la vigencia del contrato.

• SÃO (medialunas y café, exterior): desde u$s20.000, con retorno anual del 20%.

• La Birra Bar (gastronomía, exterior): desde u$s42.000, con recupero estimado en 4,1 años.

• Tuluka (fitness club, exterior): desde u$s23.000, con rentabilidad anual del 18%.

"Los números son claros: hablamos de retornos que oscilan entre el 15% y el 20% anual promedio, lo cual es muy competitivo frente a otras alternativas financieras", puntualizó Bernardini.

Franquicias pasivas y crowdfunding

El perfil del inversor pasivo creció de manera significativa en los últimos años. Son personas que buscan estabilidad y rentabilidad, sin involucrarse en la gestión. También aparecen modalidades asociadas, como el crowdfunding, que permite participar con montos más bajos en una franquicia compartida.

La diferencia clave es que, mientras en la franquicia pasiva tradicional se adquiere una unidad completa (por ejemplo, un local), en el crowdfunding se invierte en fracciones de un negocio. Este esquema resulta útil para unidades de alto costo de implementación o para acelerar la apertura de puntos en zonas estratégicas.

Ambas alternativas permiten diversificar el portafolio y acceder a negocios probados. Fontanet subrayó que "el franquiciado pasivo busca previsibilidad. Para las marcas, representa una oportunidad de expansión rápida, siempre que se ofrezcan métricas transparentes y un acompañamiento profesional".

Un modelo en crecimiento

La expansión de las franquicias pasivas en Argentina acompaña el dinamismo del sistema en general, que proyecta más de 5.000 nuevos puntos de venta en 2025. La previsibilidad, el respaldo de marcas consolidadas y la posibilidad de obtener ingresos sin dedicación horaria son los motores que atraen inversores.

Los analistas coinciden en que este modelo ofrece más estabilidad que activos financieros volátiles, como criptomonedas o acciones, porque se basa en operaciones productivas con impacto real en empleo y consumo.

El futuro de las franquicias pasivas dependerá de la capacidad de las marcas para sostener transparencia, mostrar datos históricos de rentabilidad y diseñar contratos equilibrados. Bernardini concluyó: "En un mercado donde el capital busca certezas, este modelo se consolida como una alternativa atractiva para quienes quieran participar en negocios rentables desde u$s10.000, sin asumir el desafío de la gestión cotidiana".

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