Así son las piletas baratas hechas con contenedores: cuestan 40% menos que las de material
Al igual que en proyectos habitacionales, las piletas hechas con contenedores marítimos se consolidan como una tendencia creciente dentro de la reutilización de estructuras industriales. Además de ser sustentables, presentan ventajas claras: requieren menor inversión, se instalan mucho más rápido que las de hormigón y, en muchos casos, no precisan permisos de obra, convirtiéndose en una alternativa práctica y adaptable a distintos espacios.
Pensadas para reducir la intervención en el terreno y evitar obras prolongadas, estas piscinas llegan prearmadas y listas para colocar. Su instalación se completa en pocas horas, sin necesidad de excavaciones complejas ni trabajos húmedos extensos. Muchos modelos incluyen equipamiento de fábrica, como sistemas de filtrado, bombas e iluminación, lo que permite utilizarla casi de inmediato.
No obstante, estas piletas también presentan algunas limitaciones. Al estar construidas en acero, pueden requerir mantenimiento periódico del recubrimiento interior y exterior para prevenir la corrosión, dependiendo del tipo de terminación y del uso. Por ello, los expertos recomiendan aplicar un tratamiento antes de la instalación y asegurar un drenaje perimetral eficiente para garantizar su durabilidad.
Pileta container: qué opción conviene según el espacio
Instalar la pileta container parcialmente o totalmente bajo el nivel del suelo se ha vuelto la opción preferida para quienes buscan un jardín más armonioso y agua con temperatura más estable.
Sin embargo, los modelos de última generación no necesitan ocultarse: sus laterales de vidrio o acrílico reforzado permiten que entre luz natural y mantengan un diseño moderno.
Los alrededores pueden acondicionarse con plataformas o pisos de materiales resistentes, creando diferentes niveles y sectores que faciliten el acceso, la circulación y el uso cotidiano del agua.
Para espacios reducidos, como patios, terrazas o áreas de uso temporal, los más compactos o adaptados a medida también se emplean como mini piscinas, ofreciendo una solución funcional que no requiere grandes superficies.
Una pileta de plástico sale $1.500.000: ¿cuánto cuesta una container o de hormigón?
Con la llegada del verano, muchos buscan renovar sus espacios de recreación y el debate entre los modelos de piletas se intensifica. "Construir una piscina de hormigón estándar de 8 x 4 metros, con materiales de calidad y terminaciones, puede oscilar entre $19.600.000 y $26.190.000. Además, su instalación implica excavación, tiempo de obra y planificación", informan desde la empresa Aguas Cristalinas.
Dependiendo del diseño, la cantidad de solario, si va revestida o no, y las condiciones climáticas durante la construcción, la piscina "puede estar terminada en unas dos semanas y media", adicionan. Por lo general, se entregan con barrefondo, manguera, limpiafondo, sacahojas, cloro y boyas.
Para quienes buscan una opción intermedia, las piletas de fibra de vidrio también se destacan por llegar listas para instalar, sin la necesidad de mano de obra intensiva. Según un relevamiento llevado a cabo por iProfesional, en el mercado argentino los modelos estándar (por ejemplo, 4,25 m x o 7,7 x 3,3) comienzan alrededor de $1.500.000 para las versiones más chicas, y pueden superar los $4.000.000 en tamaños mayores o con prestaciones adicionales, como sistemas de filtrado completos o diseños más amplios.
Diseñadas para quintas, casas y emprendimientos turísticos, las piletas hechas con contenedores se destacan por su rápida instalación. En Argentina, Pooltainer ofrece dos modelos de 6 x 2,50 metros: la versión Premium, que incluye deck superior de 1,50 x 2,50 m, escaleras, bomba eléctrica, iluminación LED, skimmer y boquillas de retorno, tiene un precio aproximado de $18.000.000; mientras que la versión estándar, con características similares, se consigue desde $12.750.000. Ambos modelos cuentan con financiamiento y fletes bonificados hasta 200 km.
Instalación, mantenimiento y precauciones: la guía definitiva de piletas container
Lejos de obras largas y complicaciones, las piletas llevadas a cabo con contenedores se producen casi en su totalidad en talleres especializados. Gracias a su diseño compacto, la puesta en marcha en el jardín es rápida y sencilla: solo hay que ubicarlas, conectarlas y disfrutar. Aun así, hay detalles fundamentales que conviene tener en cuenta antes de sumergirse en el proyecto:
- Cuidar la estructura: el metal que forma la base de la pileta requiere atención específica. Recubrir el interior con pinturas anticorrosivas y sellos impermeables es clave para prevenir filtraciones y mantener la superficie libre de óxido, asegurando que la piscina conserve su aspecto y funcionalidad con el paso del tiempo.
- Sistema de limpieza: el agua cristalina depende de un buen filtrado. Incorporá bombas y filtros adecuados al tamaño de tu pileta.
- Conservación del calor: agregar aislamiento interno en paredes y suelo para mantener el agua a la temperatura ideal durante más tiempo.
- Seguridad primero: terminar bordes, incorporar superficies antideslizantes y pensar en accesos cómodos para disfrutar sin riesgos.
- Elegir el lugar adecuado: una buena ubicación toma en cuenta cuánto sol recibe la pileta, cómo sopla el viento y la proximidad a las conexiones de agua y electricidad.