Subió fuerte el costo de construcción en dólares: cuánto hay que invertir por metro cuadrado
El costo de construcción en la Argentina volvió a cruzar un umbral que inquieta al ámbito emprendedor. En enero de 2026 el metro cuadrado superó los $2.000.000 y consolidó un escenario exigente para quienes evalúan iniciar una obra nueva, en especial en viviendas unifamiliares de escala media como una casa de 100 m2.
Según el último informe mensual de la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO), correspondiente a enero de 2026, el precio del m2 alcanzó los $2.019.993,42 más IVA y sin incidencia del terreno ni costos financieros.
Con esa referencia técnica, levantar una vivienda estándar de 100 m2 requiere una inversión base de $201.999.342.
El equivalente en moneda estadounidense asciende a u$s142.756, dado que el índice marcó un valor de u$s1.427,56 por m2, con una fuerte suba mensual de casi 7 por ciento.
Cabe destacar que en diciembre del 2025, el índice estaba en u$s1.334,25 por m2, momento en que había registrando una baja del 3% respecto de noviembre.
Ahora, el último valor informado por la cámara que nuclea a Pymes constructoras (u$s1.427,56) se encuentra por debajo del pico registrado a fines del 2023, pero aún está bastante por encima de los u$s850 que promedió durante el primer semestre del 2020, en plena pandemia.
Radiografía del índice APYMECO
Entre los mayores aumentos - y las bajas de precios- del mes se destacaron:
En actividad, el despacho de cemento mostró un alza mensual de 4,5% y una baja interanual de 5,6 por ciento.
El salto en sanitarios y griferías
El incremento de 23% en artefactos sanitarios y de 20,14% en griferías sobresalió dentro del índice. En una vivienda unifamiliar, baños y cocina concentran una porción relevante del presupuesto. Por eso el impacto se percibe de forma directa.
El movimiento no responde a un factor aislado. Mariana Lucángeli, arquitecta y experta en Real Estate, justificó el alza de la siguiente manera: "Las griferías dependen de metales como bronce, cobre y acero inoxidable, insumos con referencia internacional. Aunque exista producción nacional, el costo base se forma con materiales vinculados a precios globales. Ante expectativa de encarecimiento en la reposición o tensión cambiaria, los fabricantes corrigen listas de manera preventiva y concentrada".
En los sanitarios cerámicos influye el proceso industrial. La fabricación requiere hornos de alta temperatura con fuerte consumo de gas y electricidad. La recomposición tarifaria industrial y ajustes acumulados en energía impactan en la estructura de costos. Si durante meses previos el rubro quedó por debajo del promedio general, la corrección aparece en un único corte mensual.
También incide la estructura comercial. A diferencia de cemento o arena, que operan con alto volumen y competencia directa, sanitarios y griferías presentan mayor diferenciación de marca y menor elasticidad inmediata. Ese esquema facilita recomposiciones bruscas sin pérdida automática de ventas.
Lucángeli, sostuvo que el salto respondió a una combinación de atraso previo y cobertura ante riesgo macroeconómico. Señaló que muchos proveedores mantuvieron valores contenidos durante meses y luego aplicaron una actualización concentrada cuando el escenario mostró mayor previsibilidad cambiaria. "En baños y cocina el impacto resulta inmediato porque son rubros de alto valor unitario. Una modificación de lista altera de forma significativa el presupuesto total", explicó.
Agregó que en viviendas unifamiliares la incidencia resulta mayor que en edificios multifamiliares, dado que el nivel de terminación suele ser más personalizado y el peso relativo del equipamiento sanitario es superior.
En términos macroeconómicos, el fenómeno refleja un rasgo persistente de la economía argentina: formación de precios con lógica de cobertura. "Frente a antecedentes de volatilidad cambiaria y ajustes regulatorios frecuentes, muchas empresas priorizan resguardo de margen antes que expansión de volumen. Esa conducta genera saltos puntuales en rubros de mayor valor agregado mientras materiales básicos muestran variaciones más moderadas o incluso bajas", dijo Lucángeli.
El impacto real en una vivienda unifamiliar
En una casa de 100 m2 la estructura representa una parte central del costo, pero no la única determinante. Instalaciones sanitarias, eléctricas y de gas, carpinterías, revestimientos y equipamiento de cocina elevan el presupuesto final de forma significativa.
A los $201.999.342 de costo directo se suman proyecto, dirección técnica, gastos generales y tasas municipales, que pueden agregar entre 15% y 25%. El valor total puede acercarse a $230.000.000 según ubicación y calidad de terminaciones.
El nuevo piso en dólares modifica la ecuación frente a la compra de usado. En algunos mercados urbanos, el costo de reposición se aproxima a valores de propiedades existentes bien ubicadas. Esa paridad obliga a evaluar con mayor rigor la decisión de construir.
Equilibrio y crédito
Gustavo Serafín Marín, presidente de APYMECO, sostuvo que el sector opera con mayor previsibilidad que en años previos, aunque con niveles elevados consolidados. En ese marco, Serafín Marín también advirtió que la estructura de costos se consolidó en un escalón elevado, donde la mano de obra formal, las cargas sociales y los insumos con componentes dolarizados establecen un piso difícil de perforar. Si bien la volatilidad extrema parece haber quedado atrás, el costo de reposición en dólares vuelve a funcionar como referencia para medir rentabilidad y definir lanzamientos.
Esto obliga a desarrolladores e inversores a recalibrar márgenes y a priorizar proyectos con demanda comprobada, plazos acotados y esquemas financieros sólidos.
Asimismo, Serafín Marín señaló que el componente financiero gana peso dentro del presupuesto total de obra. En emprendimientos apalancados o de ejecución prolongada, la tasa real y el acceso al crédito pueden incidir más que la variación mensual de los materiales. Por eso, recomendó trabajar con proyectos ejecutivos cerrados antes de iniciar, prever fondos de contingencia y evitar cambios de alcance durante la ejecución, ya que los desvíos en esta etapa suelen impactar más que las subas periódicas de costos.
Desde el análisis inmobiliario, Lisandro Cuello planteó que el costo en dólares continúa alto y condiciona proyectos en zonas donde el valor de venta no acompaña esa referencia. Señaló que el equilibrio resulta delicado y exige evaluación estricta de cada iniciativa.
El acceso al crédito aparece como variable clave. Sin financiamiento hipotecario amplio, la construcción de viviendas unifamiliares queda concentrada en sectores con capacidad de ahorro propio.
Mientras el m2 se mantenga por encima de los $2.000.000 y de los u$s1.400, "la expansión hacia segmentos medios dependerá de estabilidad macroeconómica y financiamiento más profundo", concluyó Cuello.