MERCADO INMOBILIARIO

La nueva forma de construir casas que gana terreno en Argentina y sorprende por sus precios

Viviendas de hasta 72 m² llegan listas para instalar, mientras empresas argentinas desarrollan modelos que prometen reducir costos y tiempos
Por IM
REAL ESTATE - 26 de Agosto, 2026

El aumento del costo de construir y los tiempos que demanda una obra tradicional llevaron a que las viviendas modulares e industrializadas comenzaran a ganar espacio en Argentina. Hay opciones fabricadas en el país, modelos importados desde China y propuestas premium que llegan prácticamente terminadas al terreno.

El mercado todavía es incipiente y no existe una estadística oficial que permita medir su tamaño con precisión. Sin embargo, desde la Cámara Argentina de Construcción Modular e Industrializada (CACMI) estiman que actualmente hay más de 13.000 construcciones industrializadas en ejecución en el país.

Esto se debe a que la construcción industrializada permite fabricar buena parte de una vivienda en una planta y trasladarla después al lugar donde será instalada. Según referentes del sector, esto puede reducir de manera considerable los tiempos de obra frente a una construcción tradicional.

Cuánto cuesta construir una casa modular en Argentina

Los precios varían de manera importante según el sistema constructivo, la superficie, las terminaciones y qué elementos están incluidos en la cotización. Por eso, no existe un único valor que permita decir cuánto cuesta una casa modular.

Uno de los casos más concretos es el de Leticia Leites, una familia de Santa Fe que importó desde China una vivienda de 72 metros cuadrados. La operación demandó una inversión de aproximadamente u$s 50.000, equivalente a unos u$s 700 por metro cuadrado, incluyendo fabricación, transporte marítimo, importación, despacho aduanero e instalación.

Antes de elegir esa alternativa, la familia había evaluado construir de manera tradicional y también comprar una vivienda modular fabricada en Argentina. Según relató Leites, las referencias que recibió ubicaban la construcción convencional en torno a u$s 1.400 por metro cuadrado, mientras que las opciones modulares nacionales se encontraban entre u$s 1000 y u$s 1.200 por m².

La vivienda china cuenta con tres dormitorios, un baño y cocina integrada, además de instalaciones eléctricas y sanitarias preparadas para conectarse a los servicios del terreno. La estructura llegó dentro de un contenedor marítimo y pudo desplegarse en aproximadamente una hora, aunque después fueron necesarias terminaciones y conexiones para completar la instalación.

El proceso completo llevó alrededor de cuatro meses. Este se dividió en uno para definir el diseño y completar la documentación, otro para fabricar la vivienda y dos para el traslado marítimo hasta Argentina.

Asimismo, muchos empresarios han armado compras grupales, que permiten que un módulo básico de 18 metros cuadrados puestos en Buenos Aires tenga un costo de apenas u$s2.000, todo incluido.

La industria argentina busca competir con las importaciones

Mientras las viviendas importadas ganaron exposición, la industria nacional también desarrolló una oferta propia. Empresas especializadas fabrican módulos y componentes en plantas argentinas para después trasladarlos y ensamblarlos en el terreno.

Uno de los principales polos de esta actividad es Neuquén, donde la expansión de Vaca Muerta generó una fuerte demanda de viviendas, oficinas, instalaciones para empresas y otros espacios que pueden construirse en plazos más cortos mediante sistemas industrializados.

Desde Attila, una empresa neuquina especializada en construcción modular, señalan que alrededor del 95% de la obra puede realizarse en planta y que el trabajo en el lugar de emplazamiento suele concentrarse en un período mucho menor que el de una obra tradicional.

La ventaja no pasa solamente por el precio. Fabricar en un ambiente controlado permite trabajar en paralelo sobre distintos componentes de la vivienda y reducir la dependencia de factores climáticos o de los problemas logísticos habituales de una obra convencional.

La construcción industrializada también comenzó a utilizarse para proyectos de mayor escala. En Neuquén, por ejemplo, el crecimiento de la actividad vinculada con Vaca Muerta impulsó desarrollos habitacionales que buscan responder a la llegada de nuevos trabajadores y a la necesidad de ampliar rápidamente la infraestructura urbana.

El otro extremo son las casas cápsula premium

En el mercado también existe una propuesta completamente diferente: las casas cápsula importadas desde China, que llegan prácticamente terminadas y se instalan mediante una grúa.

En este segmento, el precio por metro cuadrado puede ser muy superior al de una vivienda modular convencional. La diferencia se explica por el nivel de equipamiento, las terminaciones y las prestaciones que incorpora cada unidad.

Por eso, una unidad premium de apenas 18,5 metros cuadrados puede tener un precio cercano a u$s41.000 más IVA, mientras que modelos de mayor superficie llegan a valores cercanos a u$s69.000.

El dato sirve para entender por qué no alcanza con decir que una vivienda es "modular" para determinar si resulta económica. En el mismo mercado conviven soluciones pensadas para reducir costos con productos premium que apuntan a un público completamente diferente.

Qué hay que revisar antes de comprar una vivienda modular

El primer punto es conocer exactamente qué incluye el precio. Una cotización puede contemplar la estructura y dejar afuera el terreno, la preparación de la base, las conexiones a los servicios, el transporte o la instalación.

En el caso de una vivienda importada, también hay que considerar toda la cadena logística y aduanera. La experiencia de la familia santafesina muestra que la operación requirió contratar asistencia especializada para completar los trámites y concretar el ingreso de la vivienda al país.

La segunda cuestión es la habilitación municipal. Antes de encargar una vivienda, el comprador debe verificar que el sistema constructivo pueda utilizarse en el terreno elegido y qué documentación técnica deberá presentar ante las autoridades locales. Los requisitos pueden incluir cuestiones estructurales, eléctricas, sanitarias y de habitabilidad.

También es importante evaluar las condiciones climáticas y geográficas del lugar. Una estructura destinada a una zona urbana del centro del país no necesariamente enfrenta las mismas exigencias que una vivienda instalada en una región sísmica, de fuertes vientos o con condiciones climáticas extremas.

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