iProfesional

"Hoy maté a mi madre": la historia del día que cambió para siempre a Enzo Ferrari

El fundador de la mítica marca dijo esa frase luego de que su piloto Froilán González lograra el primer triunfo de la escudería en la F1
Por iProfesional
04/12/2021 - 11,50hs
"Hoy maté a mi madre": la historia del día que cambió para siempre a Enzo Ferrari

Siempre fue hombre de definiciones fuertes Enzo Ferrari, tal vez consecuencia directa de un carácter curtido a partir de aquella juventud atravesada por la Primera Guerra Mundial. Pero de todas las frases y conceptos que se le conocen, aquella del 14 de julio de 1951 es sin dudas la más emocional y reveladora.

No había ocurrido una tragedia, sino todo lo contrario: la escudería de "Il Commendatore", como lo llamaban, acababa de conseguir el primer triunfo en el Campeonato del Mundo de Pilotos, que luego la FIA (Federación Internacional del Automóvil) lo oficializó como el comienzo de la Fórmula 1.

Apenas pasó algo más de un año desde el inicio de aquel Campeonato, el 13 de mayo de 1950, hasta el primer triunfo de Ferrari. Nacía entonces el mito más grande de la Fórmula 1 y el artífice majestuoso de aquel logro fue el argentino José Froilán González, "el Cabezón", como lo apodaban. El piloto arrecifeño cruzó la meta del circuito de Silverstone, en Inglaterra, delante de su amigo Juan Manuel Fangio, que lo perseguía a bordo de un Alfa Romeo 159.

Alfa Romeo, por entonces, era la marca dominante en las competencias europeas, se había convertido en el máximo símbolo de deportividad y acababa de coronar su trayectoria con el primer gran título: en 1950, consagró Campeón del Mundo al italiano Giuseppe Farina, compañero de equipo de Juan Manuel Fangio. Aunque para Enzo Ferrari, Alfa era como su madre.

Enzo Ferrari siempre tuvo claro que su futuro estaba en el automovilismo deportivo

Sin alegría

No fue precisamente una sensación de alegría plena la que vivió Ferrari el día del primer triunfo, sino que había dolor en las lágrimas que derramó Don Enzo: había vencido quien le había enseñado todo en el universo del automovilismo. Había puesto de rodillas a Alfa para darle comienzo al mito, y eso Ferrari lo sabía.

"Cuando en 1951 José Froilán González en Ferrari, por primera vez en la historia de nuestros enfrentamientos directos, dejó atrás al Alfa Romeo 159 y a todo el equipo Alfa, lloré de alegría, pero mezclé lágrimas de entusiasmo con lágrimas de dolor porque ese día pensé: maté a mi madre", dijo tiempo después Il Commendatore.

Enzo Ferrari siempre tuvo claro que su futuro estaba en el automovilismo deportivo. De joven debió dejar sus estudios en una escuela de ingeniería mecánica por el inicio de la Primera Guerra Mundial, pero aquello no lo amedrentó. Tampoco sucumbió ante la pérdida temprana de su hijo Dino por culpa de la fiebre tifoidea y, con poco tiempo de diferencia, de su padre.

Luego del Servicio Militar, y con la empresa familiar quebrada, decidió ir directamente a Turín, la meca del automovilismo por aquellos días, para empezar a forjarse su futuro. Fiat le dio un nuevo y doloroso revés al negarle una solicitud de trabajo. El primer empleo lo consiguió tiempo después en Milán, y con aquellos primeros sueldos se compró un Alfa Romeo para correr en las competencias que no dejaban de propagarse por toda Italia.

Fue el inicio de una relación estrecha, casi a la medida de uno para el otro. El joven Enzo se destacó rápidamente a bordo de su Alfa en una tradicional competencia de entonces, la Targa-Florio, y ello le abrió las puertas al equipo oficial de la marca. Allí, además de piloto fue vendedor y hasta técnico de los autos de carreras.

Ferrari cumplió el sueño de fundar su propia escudería en 1929, mientras seguía trabajando para Alfa Romeo. Es más, durante los primeros años "Scuderia Ferrari" funcionó como un apéndice de Alfa, de quien recibía apoyo a cambio de soporte técnico. Su primera creación fue el Alfa Romeo 158 Alfetta, modelo que lo convirtió en el jefe del departamento de competición de la firma de Milán.

Enzo Ferrari dijo que ganarle la carrera a Alfa Romeo, la firma que le dio la primera oportunidad fue como "matar" a su madre

Impulso

Enzo hizo grande a Ferrari gracias al respaldo que siempre obtuvo por parte de Alfa Romeo. Por el nacimiento de su hijo Dino decidió apartarse aunque siguió colaborando con el desarrollo de algunos modelos. Recién se retiró definitivamente en 1939, ante las discrepancias con el director general de Alfa Romeo, Ugo Gobbato.

Aquel quiebre con su marca madre impulsó a Enzo Ferrari a conformar un equipo que pudiera batir a las máximas referencias automovilísticas de la época. No era amigo de los desafíos de poca talla Don Enzo. Y así anotó a la Scuderia Ferrari en el primer Campeonato de 1950. La victoria no llegó aquel año, pero sí en 1951 de la mano de Froilán González en la quinta carrera de esa temporada.

El piloto arrecifeño corrió 26 Grandes Premios en nueve temporadas de la Fórmula 1 (1950 a 1957 y 1960) y consiguió dos victorias en el mítico Silverstone: una fue aquella del 14 de julio con Ferrari, la primera personal y de la marca. Y repitió tres años más tarde. Es uno de los tres pilotos de Ferrari en hacer doblete en ese trazado, junto a Alberto Ascari y Michael Schumacher (el alemán ganó tres).

Aquel bautismo triunfal en Silverstone fue apenas el embrión de lo que vendría luego: Ferrari se convirtió en el equipo de Fórmula 1 con más victorias (238), más campeonatos de pilotos (15) y de constructores (16). El mito había nacido. Aunque para Enzo Ferrari haya sido un crimen haber derrotado a su querida Alfa Romeo.

Temas relacionados