1982

Poco antes de la guerra, Gran Bretaña estaba dispuesta a ceder la soberanía de las Malvinas a la Argentina

El gobierno británico planeaba transferir la soberanía de las islas a la Argentina, argumentando en privado que el territorio podía resultar costoso
RECREO - 26 de Junio, 2023

Varios años antes de la guerra de Malvinas, el gobierno británico planeaba transferir la soberanía de las islas a la Argentina, argumentando en privado que el territorio podía resultar costoso, que no podía defenderse y que era una fuente de inútil tensión militar con Buenos Aires, señala El Observador de Uruguay.

El 24 de septiembre de 1968, Barbara Castle, en ese momento secretaria de Estado del gabinete laborista de Harold Wilson, escribió en su diario sobre una reunión de gabinete a la que había asistido: "Es típico de la política británica que el destino de 2.500 personas nos ocupe durante no menos de hora y media. Realmente, el problema de liquidar los últimos puestos de avanzada del Imperio Británico es casi ridículamente difícil".

Entre 1966 y 1968, el gobierno británico venía manteniendo negociaciones secretas con la Argentina sobre la soberanía de las Malvinas.

La BBC reveló a finales de los ‘90 que ambos países habían firmado un acuerdo en 1968 en el que se establecía que el Reino Unido "reconocería la soberanía de la Argentina sobre las islas a partir de una fecha a convenir", al tiempo que "tendría debidamente en cuenta los intereses de la población de las islas".

Pero las últimas desclasificaciones de los archivos británicos arrojan más luz sobre los intereses del Reino Unido.

Durante la reunión a la que aludía Castle en su diario, los ministros señalaron en privado que las Islas Malvinas "ya no tienen ningún valor estratégico o comercial para nosotros", y les preocupaba que el gobierno británico pronto tuviera que proporcionar "ayuda presupuestaria" al territorio.

Poco antes de la guerra, Gran Bretaña estaba dispuesta a ceder la soberanía de las Malvinas a la Argentina

Los ministros también anticiparon la amenaza de un conflicto militar con la Argentina por las islas, señalando que "ya no podemos defender las Falkland Islands, excepto con una fuerza ridículamente grande en relación con la población y nuestros recursos".

Catorce años antes de la guerra de las Malvinas, el gobierno británico consideraba, por tanto, que las islas habían perdido valor y que podían constituir un problema de seguridad nacional.

Sin embargo, nunca se encontró una solución diplomática y las fuerzas argentinas invadieron el territorio en abril de 1982.

Guerra de Malvinas: la historia

En 1833, Gran Bretaña envió dos buques de guerra a las Islas Malvinas y exigió la retirada de la bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Según la Argentina, se trató de una anexión ilegal, pero el gobierno británico reclamó de facto las islas desde entonces.

Pero incluso en la mente de los funcionarios británicos, la cuestión de la soberanía no siempre estuvo resuelta.

En 1910, el jefe del departamento América del Ministerio de Relaciones Exteriores, Gerald Spicer, señaló que "es difícil evitar la conclusión de que la actitud del gobierno argentino no es del todo injustificada y que nuestra acción fue algo prepotente".

También Sir Malcolm Robertson, embajador del Reino Unido en Buenos Aires, escribió de manera similar en 1927, diciendo que "no tenía idea de la fuerza del caso argentino ni de la debilidad del nuestro".

En 1965, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 2065, que pedía a ambos países que negociaran la soberanía de las Islas Malvinas para encontrar "una solución pacífica al problema".

La resolución tenía en cuenta una resolución anterior, la 1514, del 14 de diciembre de 1960, cuyo objetivo era "poner fin al colonialismo en todas sus formas en todas partes, una de las cuales abarca el caso de las Islas Malvinas (Falkland Islands)".

Guerra de Malvinas: la historia

También señalaba que debían tenerse en cuenta "los intereses de la población de las Islas Malvinas".

En enero de 1966, Michael Stewart llegó a Buenos Aires. Era el primer ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido en visitar la Argentina, e inició una serie de negociaciones secretas sobre la soberanía de las islas.

Al año siguiente, en marzo de 1967, el sucesor de Stewart, George Brown, le dijo al embajador argentino que Gran Bretaña "estaría dispuesta a ceder la soberanía a la Argentina siempre que el cambio fuera aceptable para los isleños y sujeto a ciertas condiciones".

Para 1968, el Reino Unido y la Argentina habían acordado un borrador de Memorando de Entendimiento (MoU), que incluía un artículo que establecía: "El Gobierno del Reino Unido, como parte de dicho acuerdo final, reconocerá la soberanía de laArgentina sobre las Islas a partir de una fecha a convenir".

El MoU debía ir acompañado de una declaración unilateral del gobierno británico "subrayando que la soberanía no sería cedida sin el consentimiento de los isleños".

Los ministros entendían que esta declaración "tendría un estatus lo más equivalente posible en fuerza legal al del propio Memorando propuesto".

El gobierno de Wilson se encontró con una fuerte oposición del parlamento y de los isleños de las Malvinas, y las negociaciones acabaron por romperse.

En la reunión del Gabinete de septiembre de 1968, los ministros británicos discutieron los intereses de los isleños, la gran población británica en todo el territorio argentino, las inversiones del Reino Unido en el país, la firma de grandes contratos militares y la emergente importancia global de América latina.

Los ministros también observaron que: "La colonia dejó de tener valor estratégico o económico para nosotros. Hasta ahora fue prácticamente autosuficiente, pero su economía depende en gran medida de la lana. Los precios de esta materia prima están bajando ahora en los mercados mundiales y en el futuro es probable que tengamos que dar ayuda presupuestaria para compensarlo".

A medida que su prosperidad económica declinaba, el Gabinete preveía que "el sentimiento pro-argentino podría crecer entre los isleños".

"Para que los habitantes de las Malvinas tengan un futuro tolerable, habrá que encontrar un modus vivendi con su vecino infinitamente más grande: no pueden vivir en un estado de hostilidad latente para siempre", añadieron los ministros en 1968.

Durante los años siguientes, ambos gobiernos siguieron esforzándose por encontrar una solución a la cuestión de la soberanía.

La guerra de Malvinas

La guerra de Malvinas

En abril de 1982, el gobierno militar argentino invadió las islas y la respuesta británica fue el envío de una Fuerza de Tareas aeronaval que, al cabo de 74 días, recuperó el control del territorio insular al costo en vidas humanas de 255 soldados ingleses y 650 combatientes argentinos muertos en los combates.

La guerra de las Malvinas acabó costando a Gran Bretaña unas £ 2.800 millones del momento, y el gobierno británico desplegó cargas nucleares de profundidad para apoyar su esfuerzo bélico, y muy probablemente un submarino con armamento nuclear.

Menos de dos años antes de la Guerra de las Malvinas, el gobierno de Margaret Thatcher "ofreció ceder la soberanía de las islas Malvinas en una reunión clandestina con un alto funcionario argentino", según una investigación del periódico inglés The Guardian en 2015.

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