Ficción que anticipa la realidad: así es como una serie de Netflix prevé el conflicto por Groenlandia
Realidad y ficción dialogan desde siempre, y en ocasiones es la ficción la que parece anticipar acontecimientos que luego se materializan en la escena política global. La serie Borgen, el reconocido drama político danés, cumple con ese rol de manera doble. A lo largo de sus temporadas, la producción no solo exploró el ejercicio del poder y sus costos personales, sino que también expuso tensiones geopolíticas que hoy vuelven a ocupar un lugar central en la agenda internacional.
La historia gira en torno a Birgitte Nyborg (interpretada por Sidse Babett Knudsen), una dirigente que llega a convertirse en primera ministra de Dinamarca en un contexto político adverso. La serie comenzó a emitirse en 2010 y, apenas un año después, la realidad acompañó a la ficción: Helle Thorning-Schmidt se convirtió en la primera mujer en asumir como Primera Ministra del país escandinavo, en un paralelismo que no pasó desapercibido para la audiencia ni para los analistas políticos.
La capacidad anticipatoria de Borgen volvió a manifestarse con fuerza en su cuarta temporada, estrenada en 2022 bajo el título Borgen: poder y gloria. Allí, la trama se centró en un conflicto de intereses en torno a Groenlandia, territorio autónomo que depende del gobierno danés. El hallazgo de un yacimiento petrolífero en la isla ártica despertaba, en la ficción, aspiraciones independentistas locales y, al mismo tiempo, el interés de potencias globales como Estados Unidos, Rusia y China.
Ese escenario ficticio adquirió una resonancia inesperada en el presente. En pleno enero convulsionado a nivel internacional, Donald Trump volvió a poner a Groenlandia en el centro del debate al manifestar su intención de "comprar" la isla a Dinamarca, al considerarla estratégica desde el punto de vista geopolítico frente a la relación con Rusia. Ante las críticas europeas, el mandatario incluso afirmó que, de no lograr su objetivo, estaba dispuesto a avanzar "por la fuerza", una declaración que reavivó tensiones diplomáticas y evocó pasajes que la serie había dramatizado años antes.
La importancia histórica de Groenlandia como lugar estratégico
La relevancia estratégica de Groenlandia no es nueva. Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos construyó bases militares en la isla. Más tarde, con la incorporación de Dinamarca a la OTAN, el gobierno danés aceptó mantener varias de esas instalaciones como parte de un acuerdo tácito para sostener el vínculo con la potencia que había contribuido a la reconstrucción europea a través del Plan Marshall.
En la década del 50, esos asentamientos cobraron especial importancia para Washington en el marco de la Guerra Fría con la entonces Unión Soviética. Groenlandia se transformó así en una pieza clave del tablero geopolítico del Ártico, una condición que persiste hasta hoy.
Ese trasfondo histórico es retomado en el tercer episodio de la cuarta temporada de Borgen. Lejos de anticipar escenas puntuales, la serie invita a reflexionar sobre cómo decisiones tomadas décadas atrás siguen condicionando el presente. La ficción funciona, en este sentido, como un espejo que devuelve preguntas incómodas sobre soberanía, recursos naturales y equilibrios de poder que atraviesan distintas épocas y que en algún momento podrían ser reales.
Dónde se puede ver Borgen
Las cuatro temporadas de Borgen se encuentran disponibles en Netflix, plataforma que impulsó la producción de su última entrega. La serie fue creada por el productor Adam Price, junto a los guionistas Jeppe Gjervig Gram y Tobias Lindholm,.
Entre 2010 y 2013 se emitieron las primeras tres temporadas, compuestas por diez episodios cada una, para la televisión pública Danmarks Radio. A partir de un acuerdo con Netflix, se rodó una cuarta temporada en 2021, que finalmente se estrenó en 2022, retomando la historia con un enfoque renovado y una mirada más amplia sobre los desafíos globales.