Cuántos millones de dólares costará un anuncio de 30 segundos en el Super Bowl
El Super Bowl vuelve a confirmar su lugar como uno de los escenarios publicitarios más codiciados del planeta. Pagar hasta 10 millones de dólares por un anuncio de apenas 30 segundos puede parecer desmedido, pero para las marcas que buscan visibilidad global, posicionamiento y conversación cultural, la inversión sigue siendo difícil de igualar en otros formatos. El partido no solo concentra audiencias masivas, sino que se transforma en un fenómeno que trasciende la pantalla y se extiende a múltiples plataformas.
La edición de este año se disputará el 8 de febrero en Santa Clara, California, en el Levi’s Stadium, donde se enfrentarán los Seattle Seahawks y los New England Patriots. Como ocurre en cada final de la NFL, el atractivo deportivo se combina con una expectativa comercial inédita. En 2025, según datos de Nielsen, el evento alcanzó un récord histórico de 127,7 millones de espectadores, sumando televisión tradicional y streaming. Para esta temporada, NBCUniversal proyecta que esa marca podría ser superada.
El Super Bowl como plataforma publicitaria global
Más allá del partido, el Super Bowl se mantiene como una vidriera única para las marcas. Aunque la televisión abierta ha perdido alcance frente a otras formas de consumo, este evento continúa ofreciendo algo que pocos espacios logran: audiencia masiva, atención concentrada y relevancia cultural. El valor no está solo en el momento de emisión, sino en todo lo que sucede antes y después.
En un ecosistema mediático fragmentado, el partido funciona como un disparador de contenidos. Los anuncios se difunden en redes sociales, se comentan en tiempo real, se transforman en memes y generan conversaciones que se extienden durante días. Para muchas compañías, la pauta en el Super Bowl no se limita a una estrategia publicitaria clásica, sino que representa una oportunidad para ser parte del debate cultural del año.
Sin embargo, el contexto actual obliga a repensar prioridades. Con presupuestos cada vez más exigentes y una competencia feroz por la atención del público, algunas marcas ajustan su participación o redefinen su presencia. Aun así, el evento sigue siendo un punto de referencia para medir impacto, creatividad y posicionamiento a gran escala.
NBCUniversal, propietaria de los derechos de transmisión a través de NBC, Peacock y Telemundo, estima que la audiencia volverá a crecer este año. La compañía destacó que la combinación entre televisión abierta, streaming y señal en español amplía el alcance y refuerza el atractivo del Super Bowl como producto publicitario integral.
Las marcas que apuestan fuerte en esta edición
De acuerdo con información difundida por NBCUniversal, más de 150 marcas participarán de esta edición, con casi 40 debutantes. Los sectores con mayor presencia serán consumo masivo, entretenimiento, farmacias y comida rápida. Además, la empresa de medios vinculó la venta de espacios publicitarios del Super Bowl con paquetes promocionales para los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, una estrategia que aceleró la comercialización de los anuncios.
No todas las grandes compañías estarán presentes. Nike, por ejemplo, decidió no emitir un comercial este año y limitar su participación a su rol como proveedor oficial de los uniformes de la NFL. Según informó Adweek, la marca estaría redireccionando su presupuesto hacia eventos globales como el Mundial de Fútbol.
Entre las firmas con mayor protagonismo se encuentra Apple, que será patrocinador del show de medio tiempo, encabezado por Bad Bunny. También se destaca AB InBev, que destinará cerca de dos minutos y medio a promocionar marcas como Budweiser y Michelob Ultra, consolidándose como uno de los mayores anunciantes del evento.
Otra presencia relevante será la de OpenAI, que emitirá un anuncio de 60 segundos, reflejando el interés creciente de las empresas de inteligencia artificial por posicionarse ante audiencias masivas. A la lista se suman Uber Eats, Lay’s, Pringles, Ritz y la farmacéutica suiza Novartis.
Todos ellos pagarán un promedio de u$s10 millones por anuncios de 30 segundos.
Con un despliegue publicitario de alto impacto, celebridades, estrenos creativos y un show de medio tiempo histórico, el Super Bowl vuelve a demostrar por qué sigue siendo el evento en vivo más importante de la televisión estadounidense y una cita ineludible para las marcas que buscan dejar huella.