Bad Bunny en River: invitados sorpresa, homenaje a Soda Stereo y un show ante 80 mil personas
El 13 de febrero de 2026 quedó marcado como una fecha histórica para los fanáticos argentinos de Bad Bunny. En su primera noche en el estadio Más Monumental, el artista puertorriqueño hizo vibrar a más de 80 mil personas con un show arrollador, cargado de hits, emoción y guiños especiales al público local.
El regreso al país se dio en el marco del Debí Tirar Más Fotos World Tour, gira que llega luego de que Benito Antonio Martínez Ocasio se consagrara en los premios Grammy, donde se convirtió en el primer artista con un álbum íntegramente en español en ganar el galardón a Mejor Álbum del Año.
Desde temprano, las inmediaciones del estadio de River Plate se transformaron en una marea de fanáticos que buscaban llegar lo más cerca posible del escenario. Con looks inspirados en el universo visual del último disco, miles de jóvenes coparon Núñez en una verdadera fiesta anticipada.
Al ingresar, el público recibió una cámara fotográfica de cartón iluminada, en un claro guiño estético al concepto del álbum. El estadio comenzó a teñirse de colores incluso antes de que sonara la primera canción.
La apertura estuvo a cargo de Ramma, joven artista argentino oriundo de Trelew, elegido personalmente por Bad Bunny como telonero local. Más tarde fue el turno de Chuwi, la banda que lo acompaña durante la etapa latinoamericana de la gira.
Bad Bunny en River 2026: un arranque explosivo y una seguidilla de hits
Cerca de las 21:00, las luces se apagaron y el estadio quedó en la oscuridad. Tras unos minutos de tensión y expectativa, las pantallas se encendieron con un video introductorio que dio paso a "LA MuDANZA", desatando el delirio colectivo.
Desde ese momento, el show fue una celebración constante. "Callaita", "Pitorro de coco", "Weltita", "Turista" y "Baile inolvidable" formaron parte de una seguidilla de canciones que hicieron perrear a todo River sin pausa. Durante más de dos horas, el público respondió a cada acorde con una energía arrolladora.
En uno de los momentos más celebrados, el artista tomó la palabra para agradecer el cariño argentino y dejó un mensaje claro: la noche era para desconectarse del afuera y disfrutar como un solo pueblo.
Invitados sorpresa y "La Casita" argentina
Uno de los puntos más altos llegó con el segmento de "La Casita", que tuvo invitados de lujo. Se sumaron al escenario Tini, María Becerra, La Joaqui y Bizarrap, lo que elevó el volumen del estadio a niveles ensordecedores.
Cada aparición fue recibida con gritos y ovaciones, consolidando una noche cargada de cruces generacionales y referentes de la música urbana local.
En la transición hacia el tramo final del show llegó uno de los momentos más emotivos. Un cuarteto de salsa pidió permiso al público para rendir homenaje a Soda Stereo y sorprendió con una versión en clave caribeña de "De música ligera".
El estadio entero acompañó la reinterpretación de uno de los himnos del rock argentino, en un cruce cultural que selló la conexión entre el artista boricua y su público.
Un cierre a pura euforia
Para el final quedaron "Ojitos lindos", "El apagón", "DtMF" y "EoO", que terminaron de confirmar por qué Bad Bunny es uno de los artistas más escuchados del mundo. Con una puesta impactante, visuales inmersivas y una banda sólida, el puertorriqueño dejó en claro que su vínculo con Argentina atraviesa uno de sus mejores momentos.
La primera noche en River no solo fue un recital: fue una celebración colectiva que combinó música, identidad y emoción. Y dejó la sensación de que, al menos por unas horas, todo el estadio fue una sola voz.