Uno de los restaurantes más exclusivos de CABA: truco para cenar en Anchoita sin reserva
Conseguir una mesa en Anchoita se ha convertido en una de las misiones más difíciles para los amantes de la gastronomía en Buenos Aires. El restaurante ubicado en Chacarita, propiedad del cineasta y piloto Enrique Piñeyro, es un fenómeno sin precedentes: cada 27 de diciembre abre su calendario y agota las reservas de todo el año siguiente en cuestión de horas. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que el cartel de "agotado" en la web no significa que la puerta esté cerrada.
Recomendado por la prestigiosa Guía Michelin, que lo describe como una "pequeña joya" de estilo industrial (funciona en una antigua fábrica de sifones), el local se destaca por su cocina abierta en el centro del salón y una barra que rodea la parrilla. A pesar de su aura de exclusividad absoluta, el propio Piñeyro salió a desmitificar la dificultad de ingreso a través de un ingenioso video con estética mafiosa, revelando que la mitad del salón se maneja bajo una dinámica mucho más espontánea de lo que se cree.
Anchoita: cómo entrar sin reserva
La clave del éxito para cenar en Anchoita sin haber reservado con meses de antelación radica en la matemática del salón. Según explicó Piñeyro, el restaurante solo toma reservas para 65 personas, pero por noche cenan habitualmente 130 comensales. Esto significa que el 50% de los lugares están destinados a quienes se acercan directamente al local.
Para lograrlo, existen recomendaciones específicas de horarios y logística:
- Anotarse temprano: Lo ideal es acercarse al restaurante (Juan Ramírez de Velasco 1520) a eso de las 19:00 horas. Allí, el personal toma los datos de los interesados.
- La espera estratégica: Mientras se libera una mesa, los clientes pueden ir a tomar algo a Anchoita Cava, ubicada a media cuadra, hasta que reciban el llamado telefónico para avisar que su lugar está listo.
- El turno trasnoche: Después de la medianoche suele haber disponibilidad inmediata. El restaurante permite el ingreso hasta la 01:00 am y, según aseguran desde la casa, nadie apura al comensal ya que la cocina cierra recién con la última comanda.
Restaurante Anchoita: una propuesta gastronómica de nivel Michelin
La experiencia en Anchoita justifica la espera. La Guía Michelin destaca su compromiso con los productos frescos y sostenibles, muchos provenientes de su propio huerto ecológico. La carta invita a compartir platos que mezclan la tradición argentina con influencias contemporáneas y toques de la cocina guaraní, como el chipa guazú con surubí ahumado.
Además de su destacada charcutería y quesos nacionales, el restaurante es famoso por su manejo de los puntos de cocción en las carnes (medidos con precisión técnica a 55°C, 49°C y 42°C) y su oferta de pescados de río como el patí y el surubí. Con una de las mejores selecciones de vinos por copa de la ciudad y el respaldo de su propia panadería artesanal, Anchoita demuestra que, aunque sus reservas parezcan imposibles, siempre hay un lugar en la barra para quien sabe cuándo llegar.