Del Indio Solari a Evita y Maradona: los velatorios que movieron más multitudes en la historia argentina
El velatorio del Indio Solari escribió una nueva página en la historia argentina. Más de un millón de personas se movilizaron durante 18 horas para despedir a Carlos Alberto Solari en Avellaneda. Una cifra que coloca su despedida entre las más multitudinarias del país.
La magnitud del fenómeno no sorprende a quienes conocen el vínculo único que el líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota construyó con su público. Fue un lazo que trascendió la música y se transformó en identidad colectiva.
Este tipo de despedidas masivas no son nuevas en Argentina: revelan el poder simbólico de ciertas figuras que lograron calar hondo en el sentir popular, desde líderes políticos hasta íconos culturales que marcaron generaciones enteras.
La lista de velorios históricos muestra un patrón claro. Son despedidas que paralizaron al país y generaron momentos de comunión social imposibles de replicar. Cada caso tiene características propias, pero todos comparten algo: convocaron masas que desbordaron cualquier previsión oficial.
Evita y Perón: los velorios que definieron una época
El primer lugar en convocatoria lo ocupan dos figuras del peronismo. Juan Domingo Perón y Eva Duarte reunieron entre 2 y 3 millones de personas cada uno. Cifras que siguen siendo inalcanzables décadas después.
Evita falleció el 26 de julio de 1952, a los 33 años. Un cáncer de útero terminó con su vida cuando estaba en la cúspide de su poder político. El Gobierno declaró 30 días de luto nacional y organizó un velorio que nadie imaginó cuánto duraría.
El velatorio se extendió durante 16 días porque la gente no dejaba de llegar: filas interminables de personas que querían despedirse de quien consideraban su protectora, la abanderada de los humildes.
La despedida se realizó en el Ministerio de Trabajo. Miles de personas pasaron durante días frente al féretro. La cola rodeaba manzanas enteras del centro porteño. Muchos esperaron horas bajo el frío de julio solo para tener unos segundos ante su ataúd.
Perón murió el 1° de julio de 1974, en pleno ejercicio de su tercer mandato presidencial. Su fallecimiento dejó el poder en manos de María Estela Martínez, quien se convirtió en la primera presidenta mujer de Argentina. Un momento bisagra en la historia institucional del país.
El velatorio se montó en el Congreso Nacional. Unas 135.000 personas ingresaron al edificio para despedirlo. Pero la cifra real fue mucho mayor: millones se agolparon en los alrededores, copando Plaza Congreso y las avenidas aledañas. Las imágenes aéreas muestran una marea humana sin precedentes.
Diego Maradona y Néstor Kirchner, entre los más destacados
El 27 de octubre de 2010 cayó como un baldazo de agua fría. Néstor Kirchner había muerto de un paro cardiorespiratorio en El Calafate. Tenía 60 años y seguía siendo una de las figuras más influyentes de la política argentina.
El velorio se organizó en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada. Se extendió más de 24 horas pese a que llovió sin parar. La gente esperó bajo el agua, formando filas de más de 15 cuadras que llegaban hasta Puerto Madero.
La escena fue potente: paraguas, banderas empapadas y un silencio respetuoso interrumpido solo por aplausos espontáneos. Cuando el cortejo partió hacia Aeroparque, miles lo acompañaron por las calles. Los restos fueron trasladados a Río Gallegos, su ciudad natal.
Diego Armando Maradona murió el 25 de noviembre de 2020. Un paro cardiorrespiratorio provocado por insuficiencia cardíaca aguda y edema pulmonar terminó con su vida a los 60 años. La noticia llegó de sopetón y paralizó al país.
El velorio arrancó en la Casa Rosada con un operativo de seguridad que rápidamente fue desbordado. Las calles se llenaron de gente que no podía contener la bronca y la tristeza. La situación derivó en incidentes que obligaron a tomar una decisión drástica.
Por razones de seguridad y para preservar el cuerpo, la familia decidió cerrar el velatorio de inmediato: solo entre 30.000 y 40.000 personas lograron ingresar a la Casa Rosada antes del cierre abrupto.
El féretro fue retirado de urgencia. Un cortejo exprés lo trasladó al cementerio privado de Bella Vista. Miles se quedaron sin poder despedirse. Fue una de las despedidas más cargadas emocionalmente, pero también una de las más breves por las circunstancias que la rodearon.
Yrigoyen, Alfonsín, otros casos históricos
Hipólito Yrigoyen falleció el 3 de julio de 1933, en plena dictadura de Agustín P. Justo. El gobierno de facto prohibió velar al expresidente en edificios públicos. Se realizó en su modesta casa de la calle Sarmiento al 900.
La respuesta popular fue contundente. Entre 200.000 y 300.000 personas desafiaron a la dictadura. La multitud desenganchó los caballos de la carroza fúnebre y llevó el féretro en andas durante cuatro horas hasta el Cementerio de la Recoleta. Un acto de rebeldía civil que quedó en la memoria colectiva.
Otro caso político relevante fue el de Raúl Alfonsín. Falleció el 31 de marzo de 2009 y fue velado con honores de Estado en el Salón Azul del Congreso. Alrededor de 135.000 personas ingresaron al edificio durante casi dos días.
La despedida del padre de la democracia recuperada tuvo un tono institucional y pacífico. Decenas de miles más se quedaron en Plaza Congreso.
Carlos Gardel, un velatorio en el Luna Park
Carlos Gardel murió en un trágico accidente aéreo en Medellín, en junio de 1935. Pero su cuerpo demoró siete meses en llegar a Buenos Aires. Cuando el buque amarró en el Puerto de Buenos Aires, a principios de 1936, la concentración fue inédita para la época.
El velatorio se realizó en el Luna Park. El estadio se transformó en una catedral del dolor popular. La gente lloraba y cantaba sus tangos a viva voz. Unas 40.000 a 50.000 personas coparon el Puerto y la avenida Corrientes.
Durante la marcha fúnebre hacia el Cementerio de la Chacarita, el avance fue tan lento que varios autos del cortejo sufrieron desperfectos mecánicos. La multitud caminaba a paso de hombre. Nadie quería apurar la despedida del Zorzal Criollo.
El velorio del Indio Solari se suma ahora a esta lista de despedidas históricas. Más de un millón de personas confirmaron que su legado trasciende la música. Es parte de la identidad cultural argentina, como lo fueron Evita, Perón, Gardel y Maradona. Figuras que, en vida y muerte, lograron convocar a un pueblo entero.