La obsesión argentina con las cábalas que convierte cada Mundial en un sinfín de rituales
Las cábalas en nuestro país, especialmente las relacionadas con el fútbol, pegan muy fuerte y más cuando se trata de época de un mundial, como ocurre actualmente.
Una encuesta de P&G junto al Instituto Ipsos arrojó un dato contundente: uno de cada cuatro argentinos practica rituales para "ayudar" a la selección durante la Copa.
Ver el partido con el mismo grupo. Sentarse en el mismo sillón. Usar la misma ropa durante todo el torneo. Son maneras en las que millones de argentinos intentan que la suerte se ponga del lado de su equipo.
Historias como esta forman parte de una larga tradición de rituales, supersticiones y creencias que se multiplican cada vez que la selección juega un Mundial: las cábalas argentinas son un fenómeno cultural masivo.
Rituales que van desde lo insólito hasta lo cotidiano
Algunas cábalas cobran formas extremas. Un hincha llevó el cráneo de su padre fallecido a la cancha. Otros meten en la heladera un papel con el nombre del equipo rival para "congelarlo".
Las supersticiones más recientes incluyen escribir el nombre de un jugador rival y guardarlo en el freezer. El objetivo: evitar que tenga un buen desempeño.
"Los argentinos tienen un alto componente mágico-religioso en su vida que se exacerba durante un campeonato mundial", explicó a BBC Mundo el sociólogo Alejandro Frigerio.
En un país donde la pasión por el fútbol funciona casi como una religión nacional, Frigerio señala que las supersticiones ayudan a consolidar la pertenencia.
"Las cábalas también son una muestra de cómo se puede hacer parte de esa identidad nacional que genera el fútbol. Y además, de cómo se puede aportar o ayudar a conseguir el objetivo colectivo", agregó el sociólogo.
Cuando hasta los académicos se vuelven "cabuleros"
El carácter supersticioso atraviesa sectores y profesiones. Pablo Alabarces, investigador especialista en cultura y fútbol, confesó en una entrevista que él había sido el "culpable" de la derrota argentina frente a Arabia Saudita en el primer partido del Mundial de Qatar 2022.
Lo dijo en broma. Pero la broma revela algo profundo.
"Adoptar un método científico riguroso no me priva de que en los 90 minutos del partido sea un tipo cabulero", admitió Alabarces. Revisa dónde se sienta, con quién mira el partido y qué pasa si se cambia de lugar.
Las cábalas funcionan. No porque alteren el resultado del partido, sino porque generan una sensación de control frente a la incertidumbre.
Cómo las cábalas se instalaron en el ADN del fútbol argentino
El fenómeno no es exclusivo de Argentina. Pero los seguidores de la albiceleste lo encarnan con especial intensidad.
Según varios historiadores, las cábalas y el fútbol argentino tuvieron su encuentro definitivo durante el Mundial de Argentina 1978.
En ese torneo se supo que jugadores como el Tolo Gallego y Daniel Passarella veían películas de terror antes de salir a la cancha. El ritual buscaba canalizar la tensión.
Poco a poco, estas prácticas se extendieron hasta convertirse en un fenómeno cultural masivo.
En el camino al triunfo del Mundial de México 1986, Carlos Salvador Bilardo obligó a los jugadores a sentarse en el mismo lugar del bus durante los meses que duró la preparación, entre otras supersticiones que terminaron asociándose con el éxito del equipo.
Para el Mundial siguiente, el ritual ya estaba instalado. "Para Italia 90, donde llegamos a la final casi a los tumbos, muchos canales de televisión los revivieron o los mostraron, lo que popularizó aún más este tipo de prácticas", explicó Alabarces.
Los comerciales de televisión hicieron el resto. Uno de cerveza Quilmes en 2022 y otro de Visa para este torneo ataron las cábalas a la identidad del equipo argentino.
Los caramelos de Paredes y De Paul: el ritual que se volvió símbolo
Uno de los rituales más difundidos es el de los caramelos que mastican Leandro Paredes y Rodrigo De Paul en el círculo central antes de cada partido.
La costumbre nació en la Copa América 2021. Ahora forma parte del repertorio de cábalas del colectivo argentino.
"Lo que pasó es que esta selección de Messi logró identificarse con la gente de la misma forma que se identificó antes la de Maradona", explicó Frigerio. "Y en esa identidad nacional, las cábalas tienen un amplio espacio".
Los jugadores no escapan a la superstición. Los hinchas tampoco. Todos participan del mismo ritual colectivo.
La "mufa": cuando alguien trae mala suerte
Otra práctica supersticiosa con la que los argentinos buscan alejar la derrota se resume en una palabra del lunfardo: mufa.
Se usa para referirse a una persona que "trae mala suerte". Sobran las historias de familias que dejan a un miembro de lado por considerarlo causante de resultados adversos.
"El Mundial de Qatar de 2022 no lo pude ver con mi esposo y mi hijo", contó a BBC Mundo Valeria Fernández, periodista argentina. "No me dejaban verlo con ellos, porque me consideraban mufa".
Todo ocurrió cuando entró al salón justo cuando le marcaron un gol a Argentina en un partido de la primera fase. La desterraron al dormitorio.
"Me sentaba en la habitación a esperar que terminaran los partidos que miraban en la TV del living. No pude ver a Argentina campeón porque me lo prohibieron".
La "mufa" funciona como el reverso de la cábala. Si alguien trae buena suerte, hay que mantenerlo cerca. Si trae mala suerte, hay que alejarlo.
Por qué funcionan las cábalas: la explicación psicológica
Para el psiquiatra José Eduardo Abadi, el tema de las cábalas tiene que ver con la idea "de sentirse ganador".
"Hay que aclarar que la cábala es un tema que es patrimonio del pensamiento mágico. No hay nada que pruebe científicamente su validez", dijo Abadi.
El experto señala que los argentinos, que tienen esta idea colectiva de ser ganadores y ser los mejores, se enfrentan a una realidad económica o social que la desmiente, y encuentran en el fútbol —y de forma tangible en las cábalas— una forma de levantar la autoestima.
Desde el punto de vista psicológico, la cábala es un mecanismo que ayuda a transitar la ansiedad y la incertidumbre. Permite focalizar la energía y sentir cierto nivel de control sobre la realidad.
Aunque sea mera ilusión. Aunque sea pensamiento mágico.
"Las cábalas no son exclusivas de los argentinos", agregó Abadi. "Lo que me parece es que, mientras en otras partes son prácticas individuales, en Argentina se masifican".
"Cuando aparece el fútbol, un grupo comparte la cábala, que es algo que no se ve tan común en otras partes".
Y son un fenómeno que, por lo pronto, no dejará de rodear al fútbol argentino.
"Puede que haya personas que las dejen de practicar y su uso fluctúe, pero distintos grupos las van a mantener porque ahora hacen parte de eso de sentirse argentino", concluyó Abadi.