Roger Federer tendrá un nuevo momento de gloria al entrar al Salón de la Fama del tenis
Roger Federer fue consagrado en el Salón de la Fama del Tenis Internacional durante la Fan Week del US Open 2026. La ceremonia coincidió con un partido de dobles masculino junto a Andre Agassi que recordó sus mejores días en las canchas.
El suizo se retiró en 2022 tras 24 años de carrera impecable. Ahora, el reconocimiento más importante de la industria confirma lo que el mundo del deporte ya sabía: su legado es inconmensurable.
"Sin duda será un momento memorable y, para muchos, algo que se ha hecho esperar", comentó Federer en la previa. "Pero creo que es un instante increíble para mi equipo, mi familia y también para todos mis seguidores verme ser consagrado e incluido en el Salón de la Fama del tenis internacional".
El Salón de la Fama del Tenis, ubicado en Newport (Rhode Island, Estados Unidos), honra a los jugadores que revolucionaron el deporte con su talento, carácter y contribución al crecimiento del tenis mundial.
Los números históricos que definen su grandeza
Federer fue el primer tenista en traspasar la barrera de los 20 títulos en torneos de Grand Slam. Un hito que parecía imposible cuando comenzó a dominar el circuito profesional.
Es el segundo jugador con más títulos en la historia del circuito masculino con 103 victorias, solo superado por Jimmy Connors con 109. Pero la diferencia es que Federer lo hizo en la era más competitiva que vio el tenis.
Sus 8 Wimbledon son récord masculino absoluto. Ganó 6 Abiertos de Australia, 5 US Open consecutivos entre 2004 y 2008, y 1 Roland Garros en 2009.
Federer cerró el broche de una era donde Andre Agassi y Pete Sampras dominaban como "siempre imbatibles". No solo los superó: transformó la percepción del tenis mundial y estableció un estándar de excelencia, técnica y caballerosidad dentro y fuera de la cancha.
Acumuló 310 semanas como número 1 del mundo, con un récord histórico de 237 semanas consecutivas en la cima del ranking ATP. En 2018 se convirtió en el tenista de mayor edad en alcanzar el número 1 mundial, a los 36 años.
Sus 1.251 victorias individuales y 369 triunfos en partidos de Grand Slam son cifras que dimensionan su regularidad. Más de 1.500 partidos al más alto nivel competitivo sin perder su calidad ni su clase.
También fue campeón de la Copa Davis con Suiza en 2014, ganó la Medalla de Oro Olímpica en dobles en Pekín 2008, y la Medalla de Plata en individuales en Londres 2012.
La era dorada del Big Three que cambió todo
El legado del suizo creció de la mano de otros grandes del circuito. Rafael Nadal y Novak Djokovic entraron de a poco en su mundo de récords y batallas épicas, remaron contracorriente para hacerle frente y, al menos en cuestión de títulos grandes, terminaron superándolo.
La grandeza deportiva de Roger Federer no se comprende en su totalidad sin el contexto del Big Three. Esta competencia tripartita forzó a cada jugador a elevar sus límites hasta niveles insospechados.
El nivel excelso que los tres desarrollaron fue producto de esa lucha mutua. Sin temor a equivocarnos, quizás no hubiésemos atestiguado este resultado si uno de ellos hubiera faltado en la ecuación.
La rivalidad entre Federer y Nadal adquirió tintes poéticos. Por un lado, la elegancia y fluidez del suizo con una técnica impecable. Por el otro, la garra, potencia y fuerza mental inquebrantable de un español que jugaba al límite.
Mientras tanto, Djokovic buscaba la clave para desarrollar su propio estilo que pudiera superar a sus pares. Y lo logró.
Ellos entendieron el deporte como la vida misma: triunfos y fracasos, alegrías y tristezas, competencia y respeto. Su rivalidad se convirtió en un símbolo universal de deportividad y trascendió hacia una gran amistad.
La despedida que conmovió al mundo del deporte
La conmovedora imagen de los campeones llorando juntos, como una familia, durante la despedida de Federer en la Laver Cup de 2022 permanece como uno de los momentos más icónicos del deporte moderno.
En la víspera de su inducción al Salón de la Fama, la leyenda suiza conversó con Don Riddell de CNN World Sport sobre este reconocimiento y su legado.
"No sé cómo podrías reemplazar los momentos cumbre que has vivido. ¿Qué es lo que te emociona ahora?", preguntó el periodista.
Federer respondió con una reflexión que sorprende. "No siento que haya un vacío que deba llenar, ni que necesite salir a hacerlo todo de nuevo o buscar algo más que recree esa presión y esas emociones".
"En realidad, soy muy feliz llevando el día a día a un ritmo más tranquilo", agregó. "Obviamente estoy ocupado, tengo muchas cosas en el mundo de los negocios y en el mundo filantrópico, pero sobre todo con mis hijos".
Tiene gemelos varones de 12 años e hijas gemelas de 17. "Hacemos muchas actividades juntos, y todavía nos encanta viajar, eso nos da la oportunidad de estar presentes y de conocer culturas", explicó.
Cómo quiere ser recordado el campeón suizo
Frente a la pregunta de cómo le gustaría que lo recordaran, el extenista respondió: "Sé que me hacen esa pregunta muy seguido y no sé exactamente cómo responderla. Pero estaría bien que me recordaran como alguien que ayudó a llevar el deporte en la dirección correcta".
"Alguien que también fue un modelo a seguir para muchos niños y que representó bien al deporte, sus valores y también a mi país, Suiza", continuó el suizo.
"Siempre traté de dar lo mejor de mí en los momentos de mayor presión en la cancha, de seguir adelante, de seguir creyendo en mí mismo y de mostrar mi espíritu de lucha".
"Algo de lo que no siempre se habló mucho porque la gente suele hablar más de mi elegancia, de mi estilo de juego aparentemente sin esfuerzo", reconoció.
"Pero si la gente me recuerda como alguien que ayudó a llevar el deporte en la dirección correcta, con eso me alcanza y me sobra", cerró.
Lo de Federer al Salón de la Fama es merecido. Pero su legado ya es inmortal. El tenis nunca volverá a ser lo mismo después de lo que el suizo construyó junto a Nadal y Djokovic en la era más dorada de este deporte.