Cáncer en Argentina: la carrera contra el tiempo que aún no ganamos
En Argentina, ofrecer una atención oportuna y continua a los pacientes con cáncer es un desafío para todos los actores del sistema de salud. Para miles de personas, lo que marca el resultado de la progresión de la enfermedad está condicionado por la posibilidad de acceder al diagnóstico y al tratamiento.
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, esta realidad invita a revisar cómo fortalecer la respuesta de los diversos sistemas de salud que conviven en nuestro país para que la oportunidad de atención no dependa del lugar de residencia o tipo de cobertura.
Las proyecciones regionales refuerzan la magnitud del desafío. En América Latina y el Caribe, el número de nuevos casos de cáncer aumentaría más de un 50% en los próximos quince años, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).
Argentina no es ajena a esta tendencia. De acuerdo con el Ministerio de Salud, el cáncer es la segunda causa de mortalidad por grupo de enfermedad, solo precedida por las cardiovasculares, siendo los cánceres de pulmón, colon, mama, próstata y riñón los que más vidas se cobraron proporcionalmente. Frente a esta realidad es apremiante mantener una respuesta sostenida desde las instancias nacionales, provinciales, de la seguridad social y el ámbito privado.
Ahora bien, si miramos las oportunidades que tenemos por delante, la Organización Mundial de la Salud señala que hasta el 50 % de los casos de cáncer pueden prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo y la implementación de estrategias de prevención y detección temprana. Cambiar el paradigma de gestión del cáncer resulta fundamental para reducir los casos futuros y así también aliviar la presión sobre los sistemas sanitarios.
A respecto de este último punto, la capacidad de planificar, articular esfuerzos y responder de manera oportuna es tan relevante como los avances científicos para gestionar mejor el panorama que tenemos por delante.
El Día Mundial contra el Cáncer ofrece una oportunidad para detenernos a identificar qué podemos hacer cada uno de nosotros desde nuestro rol, sea en la prevención y detección temprana del cuidado, como en la gestión proactiva desde los sistemas de salud. Fortalecer el acceso oportuno a un diagnóstico y tratamiento no es solo un objetivo sanitario, sino una condición necesaria para avanzar hacia sistemas más equitativos y sostenibles en el país.