DATOS ALARMANTES

Mortalidad infantil en Argentina aumentó 6,25% en 2024 tras recortes en salud pública

La tasa de mortalidad infantil subió a 8,5 por mil en 2024 y marcó un alza interanual del 6,25 por ciento, según datos oficiales
Por iProfesional
SALUD - 17 de Febrero, 2026

La tasa de mortalidad infantil en Argentina registró un incremento en 2024 y se ubicó en 8,5 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, según el último dato oficial difundido en estadísticas públicas. El número representa un aumento del 6,25 % en comparación con 2023, cuando el indicador había sido de 8 por cada 1.000.

El incremento rompe con la tendencia descendente que, con algunas excepciones, se había mantenido durante los últimos años en el país. La cifra corresponde al primer año de gestión del presidente Javier Milei.

La mortalidad infantil es uno de los indicadores utilizados a nivel internacional para evaluar condiciones de desarrollo social y sanitario. Junto con variables como la alfabetización y la esperanza de vida, permite medir el acceso a servicios de salud, condiciones de vida y cobertura de políticas públicas orientadas a la primera infancia.

Evolución del indicador y publicación de los datos oficiales

De acuerdo con el informe citado, el dato de 8,5 por cada 1.000 nacidos vivos fue publicado inicialmente en estadísticas oficiales. Posteriormente, la cifra dejó de estar visible y más tarde volvió a estar disponible en el sitio web del Ministerio de Salud de la Nación.

Según un relevamiento de la Fundación Soberanía Sanitaria, el proceso de publicación y retiro del dato generó cuestionamientos en torno a la transparencia y a la difusión de información sanitaria. La organización indicó que el número finalmente quedó accesible en la página oficial de la cartera sanitaria.

El aumento interanual de 6,25 % implica que, por cada 1.000 nacimientos registrados en el país, se produjo un mayor número de fallecimientos de menores de un año respecto del año anterior. La tasa de mortalidad infantil se calcula a partir de la cantidad de defunciones de niños menores de un año en relación con el total de nacidos vivos en el mismo período.

Contexto presupuestario y cambios en la política sanitaria

Especialistas en salud pública señalaron que el comportamiento del indicador debe analizarse en el marco de las políticas sanitarias implementadas durante 2024. El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, sostuvo que el año estuvo marcado por recortes presupuestarios a nivel nacional y por modificaciones en programas sanitarios.

Kreplak indicó que durante 2024 se registraron recortes en la provisión de insumos y medicamentos considerados clave en la atención neonatal y pediátrica. Entre ellos mencionó el surfactante pulmonar, utilizado en el tratamiento de patologías respiratorias en recién nacidos prematuros, y medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades congénitas como la toxoplasmosis.

Según el funcionario bonaerense, ante la reducción en la provisión nacional, las provincias debieron asumir la compra y distribución de varios de estos insumos para garantizar la continuidad de tratamientos. Las declaraciones fueron difundidas en el marco del debate público sobre el desempeño del sistema sanitario.

Programas nacionales y políticas específicas

Se registraron también cambios en programas nacionales vinculados a la salud materno-infantil. Entre ellos, el debilitamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, creado en 2008 con el objetivo de garantizar diagnóstico y tratamiento oportuno en niños con malformaciones cardíacas.

Asimismo, se indicó que el Gobierno avanzó en el desmantelamiento del Plan ENIA (Embarazo No Intencional en la Adolescencia), una política implementada para reducir la tasa de embarazo adolescente a través de estrategias de prevención y acceso a métodos anticonceptivos. De acuerdo con el medio, el plan había sido considerado como referencia regional en la materia.

En el mismo contexto, se señaló que existieron intentos de desfinanciamiento del Hospital Garrahan, centro pediátrico de referencia nacional en alta complejidad. Las discusiones en torno a la asignación de recursos al establecimiento formaron parte de la agenda sanitaria de 2024.

Comparación internacional y brechas estructurales

Kreplak comparó la tasa argentina con la de países con mayores niveles de desarrollo sanitario. Según indicó, en varias naciones la mortalidad infantil se ubica cerca o por debajo de 2 por cada 1.000 nacidos vivos. En Argentina, el registro de 8,5 por cada 1.000 muestra una brecha respecto de esos estándares.

La mortalidad infantil está vinculada a múltiples factores, entre ellos el acceso a controles prenatales, atención durante el parto, seguimiento neonatal, vacunación, condiciones habitacionales, nutrición y disponibilidad de servicios de salud. Por esa razón, el indicador suele interpretarse como resultado de variables sanitarias y socioeconómicas combinadas.

Advertencias de especialistas en salud pública

El pediatra e investigador Fernando Zingman sostuvo que los resultados en salud pública no responden a una única causa. No obstante, señaló que el aumento simultáneo de la mortalidad infantil y materna constituye una señal que requiere análisis.

Zingman indicó que los cambios en políticas sanitarias pueden tener efectos que se reflejan en indicadores con cierto desfase temporal, y que es necesario evaluar de manera integral el funcionamiento del sistema de salud. En ese marco, planteó la necesidad de estudiar el impacto de las modificaciones presupuestarias y organizativas implementadas durante el período.

Desde la Fundación Soberanía Sanitaria se advirtió que el contexto económico y social también incide en el acceso a servicios de salud. El informe señaló que el deterioro de las condiciones laborales y el aumento del desempleo pueden dificultar la continuidad de controles médicos y tratamientos, especialmente en sectores con menor cobertura.

Impacto socioeconómico y acceso al sistema de salud

El acceso a la salud materno-infantil depende de la articulación entre el sistema público, la seguridad social y el subsector privado. En contextos de crisis económica, el incremento del desempleo puede generar una mayor demanda sobre el sistema público, que a su vez requiere financiamiento sostenido para absorber ese volumen de atención.

Especialistas coinciden en que no puede establecerse una relación directa y exclusiva entre recortes presupuestarios y el aumento puntual de un indicador anual. Sin embargo, sostienen que la variación interanual observada en 2024 justifica una evaluación técnica detallada.

El análisis incluye la revisión de datos desagregados por región, causas de muerte y condiciones de atención. La mortalidad infantil se compone de defunciones neonatales (ocurridas en los primeros 28 días de vida) y postneonatales (entre los 29 días y el año). Cada componente puede responder a factores distintos, como calidad de la atención perinatal o condiciones ambientales.

Debate público y seguimiento de los indicadores

El aumento de la tasa de mortalidad infantil en 2024 se incorporó al debate sobre la situación sanitaria nacional. Organizaciones, funcionarios provinciales y especialistas plantearon la necesidad de fortalecer los sistemas de información y garantizar la publicación completa y oportuna de los datos.

El seguimiento de este indicador en los próximos años permitirá determinar si el incremento responde a una variación coyuntural o si marca un cambio en la tendencia de largo plazo. La evolución futura dependerá de múltiples factores, entre ellos la asignación presupuestaria, la continuidad de programas específicos y el contexto socioeconómico general.

Mientras tanto, el registro oficial de 8,5 muertes por cada 1.000 nacidos vivos en 2024 constituye el último dato disponible y se convirtió en un punto de referencia para el análisis del desempeño del sistema de salud argentino en materia materno-infantil.

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