Tos persistente que no cede: la confusión con gripe que retrasa el diagnóstico de tuberculosis y dispara contagios
La tuberculosis no es gripe. Tampoco es bronquitis ni una neumonía común. Pero sus síntomas iniciales engañan tanto que miles de argentinos llegan tarde al diagnóstico.
Durante décadas, la tuberculosis quedó asociada a una enfermedad del pasado. Un mal de otro siglo. Sin embargo, los números actuales desmienten ese mito: la tuberculosis sigue circulando en Argentina con fuerza sostenida.
Los datos del Boletín Epidemiológico Nacional confirman un escenario alarmante. La tasa de notificación de tuberculosis en el país mostró un incremento del 29% respecto al promedio de los últimos años, con más de 17.700 casos reportados en 2025, frente a los 13.772 registrados entre 2020 y 2024.
Este aumento no es estadística fría. Representa personas que tosieron durante semanas antes de recibir un diagnóstico. Familias expuestas sin saberlo. Comunidades donde la transmisión continuó mientras la enfermedad pasaba desapercibida.
A nivel global, la tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más letales. En Argentina, el riesgo de contagio permanece activo y representa un desafío continuo para el sistema de salud.
Por qué la tuberculosis se confunde con otras enfermedades respiratorias
Uno de los principales enemigos en la lucha contra la tuberculosis es el engaño de sus síntomas. Tos persistente, fiebre, cansancio, pérdida de peso: el cuadro clínico inicial se parece demasiado a infecciones respiratorias frecuentes.
Muchos pacientes llegan a consulta pensando que tienen gripe. Otros creen que es bronquitis. Algunos incluso reciben tratamiento para neumonía antes de descubrir que el verdadero enemigo era la tuberculosis.
Esta confusión no es menor. Cada día de retraso en el diagnóstico aumenta el riesgo de transmisión en la comunidad. Cada semana sin tratamiento adecuado complica el pronóstico del paciente.
"En tuberculosis, el mayor problema suele ser la demora en el diagnóstico", explica la Dra. Mariángeles Fenés, especialista en infectología del Hospital Carrasco de Rosario, Santa Fe.
"La buena noticia es que hoy contamos con tecnologías que permiten detectarla antes y con mayor precisión. Eso cambia por completo el impacto de la enfermedad, tanto para la persona como para la comunidad", agrega la especialista.
Qué cambió con el diagnóstico molecular en tuberculosis
La biología molecular llegó para revolucionar la detección de tuberculosis. Los métodos tradicionales podían tardar meses en confirmar un diagnóstico. Las nuevas tecnologías lo hacen en menos de 48 horas.
"Detectar la tuberculosis a tiempo permite iniciar el tratamiento adecuado, evitar complicaciones y frenar la transmisión", expresó el Dr. Alberto Carena, especialista en enfermedades infecciosas y Líder Médico para Latinoamérica en Roche Diagnóstica.
Gracias a las nuevas tecnologías de diagnóstico molecular, ahora los sistemas de salud pueden hacer detecciones más rápidas y precisas, y mejorar la eficiencia de los programas a través del uso de la misma plataforma para el diagnóstico de múltiples infecciones tales como tuberculosis, HIV, Hepatitis o virus respiratorios.
En Sudamérica, el acceso a pruebas de diagnóstico rápido molecular mostró avances recientes. Pasó del 40% en 2022 al 47% en 2023, lo que representa un incremento del 7%.
Sin embargo, ese crecimiento fue menor al registrado entre 2021 y 2022, cuando el aumento había sido del 10%. Las brechas siguen abiertas y la cobertura aún no alcanza niveles óptimos.
"La biología molecular acorta los tiempos de detección y permite tomar decisiones clínicas más informadas", señala la Dra. Fenés. "Eso cambia el recorrido de la enfermedad y mejora las posibilidades de un abordaje más efectivo".
Cómo funciona el modelo del CEMAR en Rosario para detectar tuberculosis
Experiencias locales demuestran que la implementación de tecnologías diagnósticas basadas en biología molecular transforma la respuesta del sistema de salud.
El CEMAR (Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario) es un ejemplo concreto. Allí confluyen todas las muestras no extrapulmonares para diagnóstico molecular de tuberculosis en la región.
El Dr. Sergio Lejona, jefe del área de Biología Molecular del laboratorio del CEMAR, destaca el impacto de estas herramientas. "Al ser más sensible, específica, precisa y rápida que los métodos tradicionales, la biología molecular permite obtener resultados más confiables en el mismo día", explica.
En el CEMAR se procesan aproximadamente 35 muestras diarias. Los resultados se entregan entre 24 y 48 horas, marcando una mejora abismal respecto a los meses que tomaban los métodos convencionales.
Este modelo asegura una vigilancia epidemiológica eficaz y un acceso rápido al diagnóstico, con impacto directo en las estrategias de control de la tuberculosis y en la salud pública de la comunidad.
Qué hacer ante la sospecha de tuberculosis
Según la OMS, ante signos o síntomas compatibles, el primer paso es acudir a un médico especialista. El profesional indicará si corresponde realizar una prueba rápida de diagnóstico.
Las pruebas basadas en biología molecular permiten detectar la enfermedad de manera temprana. Los resultados están disponibles en hasta 48 horas, incluso en casos de tuberculosis resistente.
En situaciones más complejas (como tuberculosis multirresistente, asociada al VIH o en niños), se recomiendan estrategias diagnósticas específicas para asegurar una detección oportuna y precisa.
En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, que se conmemora cada 24 de marzo, la invitación es clara: volver a poner el tema en agenda.
Porque la tuberculosis no es solo una enfermedad de otro siglo. Es una enfermedad actual, y entenderla —y detectarla— a tiempo sigue siendo clave para enfrentarla.