Colapso en la obra social de Camioneros: ya no hay descuentos ni para medicamentos crónicos
La delicada situación económica que atraviesa la obra social vinculada al sindicato de Camioneros sumó un nuevo capítulo. En las últimas semanas, miles de afiliados dejaron de acceder a descuentos en medicamentos debido a la interrupción de convenios con farmacias por falta de pagos, una situación que ahora afecta incluso a tratamientos crónicos.
Según testimonios de beneficiarios, las pocas farmacias que continuaban trabajando con la cobertura dejaron de aplicar descuentos, obligando a los pacientes a afrontar el costo total de los productos o a postergar compras esenciales.
Las quejas también comenzaron a multiplicarse en los canales digitales del gremio. Sin embargo, afiliados aseguran que muchos de esos reclamos desaparecen de la página oficial poco tiempo después de ser publicados.
Crisis en la obra social de Camioneros: afiliados ya no consiguen medicamentos con descuento
Hasta hace pocos días, quienes necesitaban medicamentos podían recurrir a Farma Social, ubicada en el barrio porteño de Constitución, muy cerca de la sede sindical. Pero esa opción también dejó de funcionar para numerosos afiliados.
Personas que acudieron con recetas médicas para adquirir remedios, fórmulas infantiles, pañales o insumos específicos relataron que recibieron una misma respuesta: falta de stock disponible para la cobertura de la obra social.
Ante ese escenario, la única alternativa ofrecida consistía en pagar la totalidad de los productos y luego iniciar un trámite de reintegro. Para muchos trabajadores, sin embargo, esa posibilidad resulta inviable
El trabajador explicó que percibe alrededor de dos millones de pesos mensuales gracias a la realización de horas extras y que, entre aportes sindicales, mutuales y de obra social, se le descuentan más de 150.000 pesos cada mes.
Coberturas que quedaron en suspenso
Hasta el agravamiento de la crisis, los afiliados accedían a descuentos que variaban según la rama de actividad y el nivel de aportes realizados a la mutual del sindicato.
Los porcentajes podían ubicarse entre el 50% y el 90% del valor de los medicamentos. Los mayores beneficios correspondían a trabajadores del sector de recolección de residuos que, además de la obra social, contribuían económicamente a la mutual.
Una situación que arrastra varios años
Los problemas financieros de la estructura sanitaria vinculada al gremio no son nuevos. Ya a fines del año pasado habían surgido dificultades para afrontar salarios de profesionales y trabajadores de sanatorios propios, lo que derivó en protestas y reclamos internos.
El liderazgo sindical encabezado por Hugo Moyano administra dos sistemas de cobertura: OSCHOCA, que opera en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, y la obra social de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, encargada de brindar prestaciones en el resto del país.
Los números reflejan el deterioro. De acuerdo con documentación contable oficial, la obra social de la federación acumulaba deudas con prestadores por más de $26.600 millones hacia agosto del año pasado. Meses después, en febrero de 2026, el pasivo registrado ascendía a más de $32.400 millones.
Búsqueda urgente de fondos
En medio de este contexto, circulan versiones sobre posibles desprendimientos de activos vinculados al universo camionero para obtener liquidez.
Entre ellos aparecen el eventual proceso de venta del sanatorio Antártida y la posibilidad de transferir un predio de diez hectáreas ubicado en Escobar que pertenece a la mutual del sindicato.
La administración de la cobertura médica también mantiene vínculos con IARAI, la empresa encargada de su gerenciamiento. La firma fue fundada por Liliana Zulet, esposa de Hugo Moyano y madre de su hijo menor. En la conducción de la compañía participa además Valeria Salerno, hija de un matrimonio anterior de Zulet.