La nueva moda de tomar fernet que arrasa entre jóvenes argentinos y preocupa por su impacto en la salud
El fernet con bebida cola define la identidad nocturna argentina como pocas cosas. Pero ese clásico indiscutible mutó en algo mucho más peligroso entre los adolescentes. Los patrones de consumo cambiaron y las alarmas sanitarias se encendieron.
Los números hablan por sí solos. Según informa la periodista Natalia Kiako en el sitio EconomiaSustentable.com, los argentinos consumen más del 75% de todo el fernet producido en el mundo. En el país funciona la única destilería de Fratelli Branca fuera de Italia. El "fernet con coca" es tan popular que podría considerarse la bebida no oficial de la Argentina.
El destilado llegó de Italia durante la ola inmigratoria europea del siglo pasado. Se concibió como una bebida digestiva, pero hoy se consume como aperitivo o trago. La mezcla con gaseosas, tónica o soda se volvió la norma.
El dúo con Coca-Cola despegó en los años 80 y explotó en los 90. Córdoba lo adoptó como propio y lo bautizó "Fernando" o "Fernandito". La provincia mediterránea se transformó en la capital mundial del fernet.
Las cifras de la industria muestran que se consumen más de 60 millones de litros anuales a nivel nacional. De ese total, alrededor de 20 millones se beben en Córdoba. Cerca de un tercio de todo el fernet del país se concentra en una provincia que tiene apenas el 9% de la población.
Cómo una estrategia de marketing convirtió el fernet en la bebida de los jóvenes
El boom del fernet entre los jóvenes no fue espontáneo. Tal como indica EconomiaSustentable.com, fue una operación de marketing deliberada y agresiva que transformó un digestivo anticuado en prácticamente la bebida nacional argentina, mezclada en grandes cantidades con Coca-Cola en boliches y asados.
Hernán Mutti comandó la operación desde 1992 como jefe de marketing de Fratelli Branca. En 2016, en un artículo de la revista Fortune, lo dijo sin eufemismos: "Si entendés lo que hicimos con el producto, vas a entender lo que es una revolución".
El público consumidor original era sobre todo hombres de más de 40 años. Mediante diferentes estrategias, Branca capturó un nuevo público objetivo: hombres y mujeres de entre 18 y 35 años que disfrutan reunirse con amigos, salir a bares o de fiesta.
Los estudios de mercado detectaron un cambio dramático. Los jóvenes de 18 a 24 años comenzaron a desplazar su preferencia de la cerveza hacia el fernet. El problema es que no se trata de un cambio inocuo.
La cerveza tiene 5% de alcohol. El fernet tiene entre 39% y 45%. La estrategia de marketing logró que adolescentes y jóvenes migraran hacia un destilado de graduación alcohólica mucho mayor.
Por qué el fernet "pega más" y engaña al organismo
Un fernet con cola puede tener el equivalente alcohólico de tres o cuatro cervezas. Pero se bebe con la misma facilidad y con igual actitud social despreocupada. Varios factores contribuyen a que ese tenor de alcohol pase desapercibido, indica el sitio EconomiaSustentable.com.
Las hierbas amargas del fernet tienen propiedades que estimulan los jugos gástricos y provocan efectos particulares sobre la percepción sensorial: la persona no "siente" que está bebiendo alcohol de la misma forma que con una cerveza, lo que conduce a consumir en mayor cantidad.
Ese sabor herbal también genera una fantasía peligrosa. Muchos creen estar ante un producto más saludable o incluso medicinal. Nada de eso sucede en la realidad.
La combinación con Coca-Cola agrega otro factor de riesgo. La carbonatación acelera la intoxicación alcohólica. Mezclar fernet con bebidas gaseosas hace que el alcohol pase más rápido a la sangre que si se tomara solo o con agua.
El consumidor no lo percibe así. El sabor amargo del fernet engaña al paladar, y más aún si la combinación incluye refrescos dulces.
Una lata de Coca-Cola aporta alrededor de 35g de azúcar. Mezclado con alcohol, ese azúcar no genera saciedad. El combo genera un pico glucémico más intenso que cualquiera de los dos por separado.
Qué daño provoca la mezcla de fernet y azúcar en el hígado
El procesamiento simultáneo de azúcar y alcohol satura al hígado. Este órgano es el principal encargado de metabolizar el alcohol. El consumo excesivo y prolongado puede provocar enfermedades hepáticas graves, incluyendo cirrosis.
El daño no se produce de manera inmediata. Es resultado de un consumo prolongado que muchos no asocian con su hábito "social", informa EconomiaSustentable.com.
Combinar grandes cantidades de alcohol y azúcar facilita la ingesta descontrolada. El dulzor enmascara el sabor del etanol. No es que las bebidas dulces emborrachen más, sino que las personas las consumen con menos control.
Esto provoca picos de glucosa seguidos de hipoglucemia. Aumenta el riesgo de aumento de peso. Como el azúcar agrava la deshidratación que ya produce el alcohol, multiplica las probabilidades de sufrir una resaca severa.
La Fercerveza: la nueva moda que eleva el peligro a otro nivel
Entre los sectores más jóvenes, una tendencia creciente está agravando el panorama. Se trata de la "Fercerveza" o "Cerferveza": una mezcla de fernet y cerveza rubia.
Las proporciones varían entre 1 a 4 o 2 a 3. La graduación alcohólica total que llega al vaso puede alcanzar un 20% de alcohol, una cifra muy elevada que convierte esta mezcla en un trago particularmente peligroso.
Nada de esto parece llamar la atención de las instituciones reguladoras. Las sanitarias dedicadas a adolescencia y juventud tampoco han emitido alertas contundentes. El consumo de fernet en Argentina sigue creciendo sin freno aparente.