Proyecto de ley busca frenar a influencers que promocionan en redes dietas extremas y cirugías sin aval científico
La Legislatura de la provincia de Buenos Aires analiza un proyecto que busca prohibir que influencers promocionen cirugías estéticas riesgosas, intervenciones médicas invasivas y dietas extremas a través de redes sociales. La iniciativa fue presentada por la diputada Ayelén Rasquetti, integrante del bloque Fuerza Patria.
Según publicó el periodista Leonardo Coscia en el sitio EconomíaSustentable.com, la propuesta establece multas que van desde uno hasta veinte salarios mínimos vitales y móviles. En casos de reincidencia, las sanciones podrían duplicarse.
El proyecto apunta a restringir la promoción de procedimientos que prometen resultados rápidos sin evidencia científica suficiente que respalde su eficacia o seguridad, un mercado que creció exponencialmente en plataformas como Instagram, TikTok y YouTube.
En los fundamentos del texto, Rasquetti sostuvo que estas prácticas generan riesgos sanitarios y psicológicos. El blanco principal son adolescentes y jóvenes expuestos constantemente a contenidos relacionados con cuerpos hegemónicos y transformaciones físicas aceleradas.
"La búsqueda de prohibición va de la mano de los riesgos significativos de dichas intervenciones en el cuerpo, que prometen resultados rápidos y extraordinarios sin respaldos científicos que los avalen", afirmó la legisladora del Frente Renovador, según señaló EconomíaSustentable.com.
Qué define el proyecto y cómo serían las sanciones
La iniciativa incorpora una definición legal de "influencers". Los describe como personas con capacidad de generar opiniones, modificar conductas o influir en decisiones de consumo a través de redes sociales.
El proyecto contempla sanciones económicas para quienes incumplan la normativa. Las multas previstas arrancan en un salario mínimo y pueden escalar hasta veinte.
En casos de reincidencia, las penalidades alcanzarían el doble del máximo estipulado. La propuesta forma parte de una serie de iniciativas legislativas impulsadas en Buenos Aires vinculadas a la regulación de la actividad digital y la publicidad en redes sociales, con foco en la protección de la salud pública y mental.
"La regulación busca proteger la salud pública y la salud mental de la población, en especial la franja etaria joven", reconoció Rasquetti. La legisladora vinculó la iniciativa con el crecimiento global de contenidos asociados a cuerpos hegemónicos y dietas restrictivas.
Qué dicen los especialistas en nutrición sobre la iniciativa
La doctora en Nutrición María Elena Torresani (MN: 936), certificada en Ética por FLACSO, remarcó que "los influencers no profesionales ejercen una asimetría de poder basada en la admiración de sus seguidores".
"Al prescribir sin evaluar la individualidad biológica de cada persona, violan la seguridad de los usuarios, convirtiendo la salud en un objeto de consumo y desinformación", destacó Torresani en declaraciones a Economía Sustentable.
La especialista subrayó que la problemática "debe ser evaluada desde la perspectiva del principio de no maleficencia (no causar daño) y la responsabilidad social".
Agregó que "la promoción de dietas extremas por parte de personas sin formación médica o nutricional idónea representa un riesgo grave para la salud pública". Entre las consecuencias mencionó alteraciones metabólicas y endocrinas, déficits nutricionales, complicaciones cardiovasculares y orgánicas, e impacto psicológico y conductual.
"La salud no puede quedar supeditada al libre mercado digital. Los influencers tienen el deber moral de no dañar a su audiencia, y el Estado el deber soberano de proteger a los ciudadanos", indicó Torresani.
La doctora agregó que "la solución ética definitiva requiere la co-responsabilidad de combatir al intrusismo profesional mientras se provee a la población de herramientas críticas para rechazar la desinformación alimentaria".
Por qué el proyecto replica el modelo francés de regulación
La propuesta impulsada por Rasquetti toma como referencia una legislación aprobada en Francia durante 2023. Ese país prohibió a influencers promocionar cirugías estéticas peligrosas, procedimientos médicos invasivos y productos asociados a dietas extremas, según señaló EconomíaSustentable.com.
La normativa francesa fue uno de los primeros intentos a nivel internacional de establecer límites específicos para la actividad comercial de creadores de contenido vinculados al ámbito de la salud y el bienestar.
En Argentina actualmente no existe una ley nacional específica que regule la promoción de tratamientos médicos o procedimientos estéticos por parte de influencers. El debate comenzó a trasladarse a legislaturas provinciales y organismos profesionales vinculados a la salud.
Mónica Katz, médica especialista en Nutrición, expresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición e integrante de PROFENI, destacó que la iniciativa de Rasquetti parece "una buena estrategia pero insuficiente".
"Muchas de estas propuestas provienen de profesionales con matrícula", advirtió Katz. "Debería regularse todo y eso no parece posible. Luego cuál es el criterio para regular qué dietas o qué cirugías", planteó.
"Toda vez que se comunica en redes se está interviniendo en la gestión de la salud pública. Hay que tener en cuenta que la matrícula habilitante no implica ética", remarcó Katz en declaraciones a Economía Sustentable.
La especialista se mostró preocupada por la situación. "Algo hay que hacer, especialmente debería castigarse con multa o prisión a los que las promueven con un sistema de denuncias y jurado. Los humanos funcionamos a premios y castigos", puntualizó.
Cómo creció el fenómeno de influencers de salud sin formación profesional
El avance de influencers vinculados a salud, nutrición y bienestar abrió un debate sobre la circulación de contenidos sin respaldo científico en redes sociales.
En plataformas digitales se multiplicaron durante los últimos años publicaciones relacionadas con dietas restrictivas, tratamientos alternativos, suplementos, productos detox y procedimientos estéticos. Muchos son promocionados por personas sin formación médica o nutricional.
El fenómeno fue retratado recientemente en la serie Apple Cider Vinegar, basada en el caso de la influencer australiana Belle Gibson. Ella afirmó falsamente haber tratado un cáncer cerebral mediante medicina alternativa y cambios alimenticios,según señaló EconomíaSustentable.com.
La producción expone cómo determinados discursos vinculados al bienestar y la salud pueden expandirse rápidamente en redes sociales, incluso sin validación científica.
El debate incluye además el rol de los algoritmos y la lógica de viralización de contenidos en plataformas digitales. Testimonios personales y relatos emocionales suelen alcanzar gran visibilidad entre usuarios jóvenes.
Especialistas en salud y nutrición advierten desde hace años sobre el impacto de la desinformación médica difundida en internet. Uno de los ejemplos más mencionados es la promoción de productos o remedios caseros presentados como supuestas curas para enfermedades graves, pese a no contar con evidencia científica.
La problemática también involucra tratamientos estéticos, suplementos alimenticios y planes nutricionales difundidos sin supervisión profesional.
En distintos países, organismos médicos y entidades profesionales comenzaron a alertar sobre el crecimiento de prácticas de intrusismo profesional en redes sociales. Personas sin matrícula ofrecen consejos vinculados a nutrición, salud física o bienestar emocional.
Por qué los jóvenes son la población más vulnerable a estas prácticas
"Los jóvenes constituyen una población vulnerable a la hora de recibir influencias de las redes sociales", explicó Torresani.
"Ya de por sí, son una población vulnerable para presentar distorsión de la imagen corporal (dismorfofobia), debido a la comparación constante con estándares irreales de los influencers", agregó.
Según la especialista, esto puede generar ansiedad, culpa y depresión. Todo puede actuar como factores detonantes del desarrollo de Trastornos de la Conducta Alimentaria, ya que estas pautas fomentan la ortorexia (obsesión por la comida sana), vigorexia (preocupación excesiva por no tener suficientes músculos) o trastornos extremos como la anorexia o la bulimia.
La campaña del Colegio de Nutricionistas bonaerense contra los "truchos"
En octubre de 2025, el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires relanzó una campaña de concientización bajo el lema "¡Basta de Truchos!".
La iniciativa busca advertir sobre los riesgos de seguir recomendaciones de salud brindadas por influencers sin título habilitante. La entidad sostuvo que el problema se profundizó con el crecimiento de contenidos digitales relacionados con alimentación, cambios físicos y hábitos saludables.
La presidenta del colegio profesional, Laura Salzman, afirmó que el objetivo de la campaña es defender la salud pública y alertar sobre el ejercicio ilegal de actividades vinculadas a la nutrición,según señaló EconomíaSustentable.com.
Desde la institución remarcaron que únicamente profesionales matriculados están habilitados para brindar asesoramiento nutricional personalizado. Advirtieron sobre los riesgos asociados a recomendaciones masivas sin evaluación clínica individual.
La licenciada Denisse Reynoso Peitsch sostuvo que la masividad de las redes sociales amplifica el impacto de la desinformación. La secretaria del colegio, Fernanda Delgado, señaló que cada tratamiento alimentario requiere supervisión profesional y análisis clínico previo.
El caso judicial de Santiago Maratea por ejercicio ilegal de la nutrición
Dentro de ese escenario también tomó relevancia judicial el caso del influencer Santiago Maratea. Fue investigado en una causa iniciada tras una denuncia presentada por el Colegio de Nutricionistas bonaerense.
La investigación está vinculada a la difusión de contenidos relacionados con nutrición y hábitos alimentarios sin contar con título habilitante ni matrícula profesional.
Maratea había sido citado a declarar ante la Justicia de La Plata, aunque no se presentó en la fecha establecida. Según trascendió en la causa, la localización del influencer presentó dificultades debido a inconsistencias entre distintos domicilios registrados.
El expediente reabrió el debate sobre los límites legales de los creadores de contenido cuando abordan temas vinculados a salud, alimentación y bienestar físico.
Qué sigue en el debate sobre regulación digital y salud pública
La discusión sobre influencers y salud pública comenzó a ocupar un lugar cada vez más visible en distintos países. El crecimiento de contenidos vinculados a tratamientos médicos, nutrición y estética difundidos fuera de circuitos profesionales regulados alimenta el debate.
El proyecto presentado por Rasquetti se suma a otros intentos de establecer criterios legales sobre publicidad digital, contenidos patrocinados y recomendaciones relacionadas con procedimientos médicos o estéticos.
Especialistas en salud pública insisten en la necesidad de fortalecer la educación sanitaria, promover el pensamiento crítico y mejorar el acceso a información respaldada científicamente. El objetivo es reducir el impacto de la desinformación en redes sociales.
El debate también involucra el rol de las plataformas digitales, la responsabilidad de quienes generan contenidos y los mecanismos de control sobre promociones vinculadas a tratamientos médicos y estéticos que alcanzan a millones de usuarios todos los días.