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ALERTA

La industria del cigarrillo se reinventa para captar jóvenes y vender vapers

Con la flexibilización de la venta de cigarrillos electrónicos, especialistas alertan por los crecientes daños en desarrollo cerebral y pulmonar
26/06/2026 - 14:29hs
La industria del cigarrillo se reinventa para captar jóvenes y vender vapers

El consumo de vapeadores explotó entre adolescentes argentinos. Uno de cada tres estudiantes secundarios ya probó estos dispositivos, según datos oficiales de Sedronar. La cifra ubica a los cigarrillos electrónicos por encima del tabaco convencional en el ranking de sustancias más consumidas por menores.

Según publicó el periodista Leonardo Coscia en el sitio EconomíaSustentable.com, el salto en el consumo adolescente coincidió con un giro regulatorio del Gobierno nacional. En abril, una resolución del Ministerio de Salud puso fin a más de 15 años de prohibición y habilitó la comercialización controlada de vapeadores, tabaco calentado y bolsas de nicotina.

La medida abrió el mercado local para grandes jugadores internacionales. Philip Morris International (PMI) confirmó que su dispositivo Iqos llegará a fin de año. La tabacalera apunta a un universo de casi 7 millones de fumadores de cigarrillos tradicionales.

Pero mientras el mercado se expande, la comunidad médica advierte que la percepción de inocuidad entre los jóvenes es engañosa: los vapeadores contienen nicotina altamente adictiva, sustancias químicas irritantes y partículas ultrafinas que ingresan al aparato respiratorio.

Las sociedades científicas consideran que estos dispositivos no son una alternativa segura para dejar de fumar. Y remarcan un riesgo central: la exposición temprana a nicotina en cerebros adolescentes aún en desarrollo, según indicó EconomíaSustentable.com.

Por qué el consumo adolescente encendió las alarmas sanitarias

El "Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria. Argentina 2025" reveló que el 35,5% de los estudiantes secundarios consumió vapeadores alguna vez en su vida.

El relevamiento incluyó a más de 117 mil adolescentes escolarizados. Los datos representan a unos 2,1 millones de jóvenes en todo el país.

Los vapeadores se ubicaron como la tercera sustancia más consumida. Por encima quedaron solo las bebidas energizantes y el alcohol. Por debajo: tabaco convencional y marihuana.

"El vapeo se instaló entre adolescentes con una imagen engañosa de inocuidad. Muchos chicos creen que están inhalando apenas vapor de agua, cuando en realidad se exponen a una mezcla de sustancias químicas potencialmente tóxicas", señaló Silvia Cabrerizo, médica pediatra y toxicóloga integrante del Grupo de Trabajo de Consumos Problemáticos de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

La especialista advirtió que "la mayoría de los líquidos para vapear contienen nicotina además de otras sustancias químicas, incluso hasta metales pesados que son irritantes para las vías aéreas y pueden producir toxicidad sistémica".

Algunos dispositivos vehiculizan THC, el principio activo de la marihuana. La combinación agrava el riesgo sanitario, según indicó EconomíaSustentable.com.

El fenómeno no es exclusivo de Argentina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) viene alertando sobre el crecimiento del vapeo adolescente a nivel internacional.

En Estados Unidos, la National Youth Tobacco Survey registró durante 2023 que alrededor del 10% de los estudiantes secundarios utilizó cigarrillos electrónicos en los últimos 30 días, lo que equivale a más de dos millones de jóvenes consumidores.

En el Reino Unido, distintos relevamientos mostraron prevalencias cercanas al 20% entre estudiantes de escuelas secundarias.

Qué contienen realmente los vapeadores y cómo funcionan

Los cigarrillos electrónicos funcionan mediante el calentamiento de un líquido que genera un aerosol inhalable. Ese aerosol no es "vapor de agua", como suele instalarse en el discurso comercial.

El líquido calentado suele contener nicotina, propilenglicol, glicerina vegetal, saborizantes y otros compuestos químicos. El aerosol resultante incluye partículas ultrafinas y sustancias que ingresan directo al aparato respiratorio.

Maximiliano Salim, médico especialista en neumonología infantil y miembro del Comité de Neumonología de la SAP, indicó que las estadísticas mundiales y algunas de Argentina "muestran un importante incremento en el contacto y consumo de los adolescentes con los cigarrillos electrónicos".

"Esto es un gran problema sanitario ya que generaciones jóvenes se están incorporando en la adicción a la nicotina en forma silenciosa", remarcó Salim.

Además, estos dispositivos contienen decenas de sustancias tóxicas y nocivas para la salud, algunas presentes y otras no en el cigarrillo convencional, con un alto potencial de daño.

El especialista destacó que "el mensaje del daño reducido o de inocuidad ha sido una buena estrategia de la industria tabacalera para captar nuevos consumidores dado el nivel de reducción de consumo de cigarrillo convencional que se ha ido dando en los últimos 20-30 años".

La estrategia funcionó especialmente entre menores que perciben el vapeo como práctica sin riesgos, según indicó EconomíaSustentable.com.

Qué riesgos médicos tienen los vapeadores según los especialistas

La evidencia médica acumulada muestra que los vapeadores generan inflamación pulmonar y otros daños concretos. Entre las principales advertencias aparece el síndrome EVALI (Electronic Vaping Lung Injury), traducido como injuria pulmonar aguda por cigarrillo electrónico.

Salim explicó que esta condición "puede evolucionar hacia una enfermedad grave y mortal". Los dispositivos también generan mayor porcentaje de síntomas respiratorios como tos y bronquitis.

Los jóvenes que vapean tienen disminuida su respuesta al ejercicio y al esfuerzo físico. Y los dispositivos empeoran enfermedades preexistentes del aparato respiratorio como el asma.

La evidencia también indica que estos productos "serían causantes de enfermedades graves como EPOC, cáncer, daño a embarazadas y sus hijos por nacer", según detalló el neumonólogo.

Sin embargo, el pediatra remarcó un punto clave: como los cigarrillos electrónicos no llevan tantos años circulando, algunos resultados del largo plazo son aún desconocidos. Los dos productos tienen daños a la salud demostrados, pero la historia del vapeo es más corta que la del tabaco.

Por qué el cerebro adolescente es más vulnerable a la nicotina

Los especialistas advierten que la adolescencia constituye una etapa particularmente sensible frente a la exposición a nicotina. Durante ese período, el cerebro atraviesa procesos de maduración vinculados a la regulación emocional, el control de impulsos, la memoria y la toma de decisiones.

Cabrerizo comentó que "el principal riesgo es que es la nueva puerta de entrada al tabaquismo joven. Como son adolescentes en desarrollo, su corteza cerebral no finalizó su desarrollo y esto los hace más vulnerables a generar una dependencia a largo plazo".

Salim añadió que "el inicio en el consumo de nicotina a edades tempranas es muy complejo ya que es una sustancia que actúa en receptores liberando neurotransmisores en varios sitios del sistema nervioso central".

Al ser el cerebro todavía inmaduro, los cambios pueden ser mucho más dañinos y la adicción más rápida. Además, una vez adictos a la nicotina, la posibilidad de consumir cigarrillo convencional es mayor (consumo dual), como así también hay una mayor probabilidad de consumir otras sustancias de abuso como marihuana.

La estrategia de marketing digital apunta directo a ese público vulnerable. Cabrerizo alertó sobre cómo "la industria tabacalera accede al público adolescente: a través de las redes sociales, los influencers, por donde no circulamos los adultos".

Cómo la industria apunta a los más jóvenes con diseño y sabores

Los dispositivos incorporan baterías, sensores, resistencias, líquidos saborizados y formatos discretos. Todo está orientado a mejorar la experiencia de usuario, según indicó EconomíaSustentable.com.

A eso se suman estrategias de marketing digital, packaging atractivo y diseños asociados a la cultura de redes sociales y al consumo juvenil.

"Una de nuestras preocupaciones es que estos dispositivos suelen venderse con colores y diseños atractivos para los jóvenes, sumado al agregado de los saborizantes que hacen que pierdan la noción del riesgo", señaló Cabrerizo.

"Uno no ve como riesgoso algo que es lindo, que viene con sabor a fruta, a chicle globo o simula ser una golosina. Tampoco tienen una advertencia sobre los riesgos que acarrea", agregó la pediatra.

Esta estrategia genera mayor problemática en adolescentes porque pierden la noción de riesgo. La industria incorporó estos productos como "una sustancia más" dentro del universo juvenil.

Qué cambió con el nuevo marco regulatorio en Argentina

El debate sobre vapeadores se intensificó tras la Resolución 549/2026 del Ministerio de Salud, que estableció un nuevo marco regulatorio para la comercialización de vapeadores, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina.

La normativa incorporó requisitos de trazabilidad, estándares de calidad, registros obligatorios y restricciones sobre saborizantes y aromatizantes. Con este esquema, Argentina pasó de un sistema prohibitivo a uno de comercialización regulada para adultos.

Desde el Gobierno nacional señalaron que la prohibición vigente durante más de 15 años no logró frenar el mercado informal. El argumento oficial sostiene que favoreció la expansión de productos sin controles sanitarios.

La regulación permitiría establecer condiciones mínimas de calidad y fiscalización sobre un mercado que hasta ahora operaba mayormente en la informalidad.

Sin embargo, desde la SAP expresaron preocupación por el contexto en el que se implementa la medida. "Ante este nuevo marco legal regulatorio, su venta podría facilitar el acceso a los productos a un número mayor de adolescentes e incrementar el consumo", afirmó Salim.

Las entidades también alertaron sobre la circulación de vapeadores a través de redes sociales, plataformas digitales y mercados informales. Muchos dispositivos llegan a menores de edad con distintas concentraciones de nicotina y composición incierta.

Qué proyectos legislativos avanzan en provincias

En paralelo al debate sanitario y regulatorio nacional, la Legislatura bonaerense recibió un proyecto para ampliar las restricciones al consumo de tabaco y dispositivos electrónicos en espacios públicos.

La diputada bonaerense Ayelén Rasquetti impulsó una iniciativa para modificar la Ley Provincial Nº 13.894. La propuesta busca prohibir el uso de cigarrillos electrónicos, vapeadores, tabaco calentado y productos derivados del tabaco en plazas, parques, juegos infantiles, ciclovías y otros espacios recreativos al aire libre.

El proyecto también incorpora restricciones en hospitales, unidades sanitarias, patios escolares, campos deportivos y accesos inmediatos a establecimientos educativos y sanitarios.

La propuesta prevé señalización obligatoria y establece sanciones para quienes incumplan la normativa. Los municipios tendrían un rol central en las tareas de fiscalización.

En la Ciudad de Buenos Aires, la Legislatura porteña se prepara para debatir un proyecto similar. La iniciativa apunta a reemplazar el esquema de prohibiciones que regía hasta ahora por un sistema de regulación, comercialización controlada y sanciones.

El proyecto es impulsado por la legisladora de Confianza Pública, Graciela Ocaña, junto a María Sol Méndez y Sebastián Nagata. La propuesta habilita la comercialización y uso de estos dispositivos únicamente para mayores de 18 años.

El texto mantiene restricciones claras: no se permite su utilización en espacios cerrados de acceso público. El régimen sancionatorio se apoya en normativas previas de la Ciudad, especialmente en las leyes 451 y 1799.

Esto incluye una amplia variedad de espacios, tanto estatales como privados:

  • Transporte público
  • Estaciones de subte
  • Escuelas
  • Hospitales
  • Museos
  • Teatros
  • Cines
  • Bares
  • Restaurantes
  • Centros deportivos

Qué recomiendan los especialistas a las familias

Las sociedades científicas difundieron una serie de advertencias clave sobre el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos. La primera: no se trata de vapor de agua.

Muchos dispositivos contienen nicotina, una sustancia que genera adicción especialmente en adolescentes. El vapeo puede irritar e inflamar los pulmones. Los sabores dulces favorecen el consumo juvenil.

Vapear puede facilitar el inicio del tabaquismo convencional. Los dispositivos contienen sustancias potencialmente tóxicas. El cerebro adolescente presenta mayor vulnerabilidad a la nicotina por su estado de desarrollo.

La comunicación familiar puede ayudar a prevenir el inicio del consumo. Ante dudas o consumo de vapeadores, los especialistas recomiendan consultar a profesionales de la salud.

Mientras el consumo continúa creciendo entre adolescentes y jóvenes, el debate sanitario se concentra ahora en cómo equilibrar regulación, prevención y control frente a dispositivos que avanzaron rápidamente en el mercado. La evidencia sobre efectos a largo plazo todavía continúa en desarrollo.