EN SAN ISIDRO

Juicio por muerte de Maradona: declaró la enfermera que alertó sobre desorientación y nadie respondió

Durante el juicio, profesionales de la salud describieron fallas graves en la atención y advertencias desoídas sobre el estado clínico de Diego
Por iProfesional
SALUD - 30 de Junio, 2026

El juicio por la muerte de Diego Maradona avanzó este martes con testimonios que expusieron fallas graves en la atención médica. El neurólogo Jorge Macía y la enfermera Cinthia Córdoba declararon en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro.

Ambos testigos aportaron detalles sobre los últimos días del astro del fútbol durante su internación domiciliaria en Tigre. Sus relatos revelaron descoordinación médica y alertas ignoradas.

La jornada tenía prevista la declaración de cuatro personas. Sin embargo, dos de ellas no pudieron asistir por encontrarse fuera del país. Quedaron pendientes los testimonios de un nutricionista y la contadora de Maradona, Andrea Trimarchi.

El debate oral se centra en reconstruir las condiciones de atención médica durante la internación domiciliaria, un período considerado clave por la Fiscalía para determinar responsabilidades en la muerte del exfutbolista.

El proceso judicial se extiende durante la feria de invierno

El tribunal anticipó que el juicio continuará durante la feria judicial de invierno. Habrá audiencias programadas para el 20 y 27 de julio, una decisión que refleja la complejidad del proceso, indicó el sitio Infobae.

Según la Fiscalía, tras esta etapa quedarían menos de diez testimonios pendientes. Luego, el expediente avanzará hacia la Junta Médica, cuyo informe pericial alcanza unas 70 páginas.

Ese documento pericial es considerado una pieza clave en la causa. Allí se analizarán aspectos técnicos sobre la atención brindada y las posibles responsabilidades profesionales.

Qué dijo el neurólogo que evaluó a Maradona el 12 de noviembre

Jorge Macía relató que fue convocado para realizar una interconsulta durante la internación en Tigre. Coordinó la visita el 12 de noviembre a través de Nancy Forlini, quien oficiaba como coordinadora del equipo.

Según le informaron, los médicos a cargo del tratamiento eran la psiquiatra Agustina Cosachov y el médico Leopoldo Luque. Ambos nombres aparecen repetidamente en las declaraciones como responsables del seguimiento.

Macía detalló que ingresó a la vivienda junto al clínico Pedro Di Spagna. No contaban con historia clínica previa del paciente, una falta de información que dificultó la evaluación.

"Maradona estaba sentado, nos recibió amablemente. En el examen neurológico no objeté nada, estaba lúcido", declaró el neurólogo. También explicó que elaboraron un informe tras la evaluación.

Sin embargo, nunca volvieron a ser convocados. Ese único encuentro quedó como registro de la intervención neurológica durante toda la internación domiciliaria.

La enfermera que alertó sobre síntomas graves y no obtuvo respuesta

Cinthia Córdoba comenzó a trabajar el 11 de noviembre. Ingresó al equipo a través del coordinador Mariano Perroni, desvinculándose antes del fallecimiento.

Su testimonio es considerado crucial porque expuso múltiples fallas en la atención: no recibió historia clínica completa ni indicaciones médicas claras, y las pautas se transmitían de manera informal entre el personal de enfermería.

Los registros de enfermería se realizaban de forma manuscrita. Las observaciones sobre el estado del paciente se informaban en un grupo de mensajería con el equipo médico.

Córdoba relató un episodio grave ocurrido el 14 de noviembre. Ese día, Maradona atravesó un cuadro de desorientación en el que no reconocía a quienes lo rodeaban.

El exfutbolista manifestaba sentirse perseguido. La enfermera intentó comunicar la situación a la psiquiatra Agustina Cosachov, sin obtener respuesta efectiva.

También observó una hinchazón en una de las piernas del astro. Avisó al equipo médico pero no recibió indicaciones. "Lo único que pude hacer fue subirle la pierna a un almohadón", afirmó.

Los últimos días: falta de apetito y alertas sin respuesta

En los días previos al fallecimiento, Maradona presentaba falta de apetito. Córdoba describió que el paciente rechazaba los alimentos de manera sostenida.

"El 23 de noviembre fue mi última guardia. Él no quiso ingerir nada comestible. Dijo que no tenía hambre", declaró la enfermera. Ese fue su último contacto con el paciente.

Córdoba señaló que informó esta situación al equipo médico. Sin embargo, nuevamente no recibió respuesta ni indicaciones sobre cómo proceder.

Se enteró de la muerte de Maradona a través de Mariano Perroni, el coordinador que la había convocado, lo que evidencia que ya no formaba parte del equipo de atención en el momento del deceso.

El juicio continúa con la declaración de testigos vinculados a la internación domiciliaria. El proceso busca determinar las responsabilidades en la atención médica del exfutbolista durante sus últimos días en Tigre.

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