ONCOLOGÍA

Llega a Argentina el primer tratamiento innovador para un tumor cerebral que afecta a personas de entre 30 y 40 años

Por primera vez en 20 años se incorpora una terapia dirigida a gliomas con mutación genética, acompañada de relatos que visibilizan la enfermedad
Por L.C.
SALUD - 01 de Julio, 2026

VORASIDENIB ya está disponible en Argentina para tratar gliomas difusos de bajo grado con mutación IDH. Es el primer avance terapéutico específico para este tipo de tumor cerebral en dos décadas.

El medicamento lo distribuye Servier, farmacéutica francesa con 40 años de presencia en el país. La innovación llega en un momento crítico: los gliomas afectan mayormente a personas de entre 30 y 40 años, en pleno desarrollo profesional y con hijos pequeños.

VORASIDENIB está indicado para tratar astrocitoma u oligodendroglioma de grado 2 con mutación en las enzimas IDH1 o IDH2. Pueden recibirlo adultos y pacientes pediátricos desde los 12 años que hayan sido operados previamente.

El tratamiento actúa bloqueando las enzimas IDH1 e IDH2 mutadas, responsables de producir sustancias que estimulan el crecimiento de las células tumorales.

Los resultados del estudio INDIGO que respaldaron la aprobación

La ANMAT aprobó VORASIDENIB basándose en autoridades regulatorias de referencia. Estas, a su vez, se respaldaron en el ensayo clínico INDIGO.

El estudio demostró resultados contundentes. VORASIDENIB redujo 61% el riesgo de progresión de la enfermedad. También logró retrasar el crecimiento tumoral y disminuir el volumen del tumor.

Los números hablan por sí solos. La mediana de sobrevida libre de progresión alcanzó 27,7 meses en el grupo tratado con VORASIDENIB, contra apenas 11,1 meses en el grupo placebo.

El índice de riesgo (Hazard Ratio) fue de 0,39 con un intervalo de confianza del 95% (0,27 a 0,56). La significancia estadística resultó muy alta (P unilateral <0,001).

Estos resultados permiten aumentar el tiempo hasta que se necesiten futuras intervenciones terapéuticas, preservando la calidad de vida de los pacientes durante más tiempo.

Qué cambia con la llegada de este tratamiento

Hasta hoy, las opciones para tratar gliomas de bajo grado se limitaban a cirugía, radioterapia y quimioterapia. Aunque estos tumores crecen lentamente, pueden evolucionar hacia formas más agresivas con el tiempo.

VORASIDENIB cambia este panorama. Ofrece un tratamiento específico y personalizado para pacientes con mutaciones en IDH.

La eficacia del medicamento es clínicamente significativa. Permite postergar el uso de terapias convencionales como quimioterapia y radioterapia. Esto reduce la carga de toxicidad para el paciente en las primeras etapas de la enfermedad.

El tratamiento viene en comprimidos de uso diario. Los pacientes pueden gestionar activamente su enfermedad junto con un equipo médico cualificado.

Qué son los gliomas y por qué son tan complejos

El glioma es un tipo de tumor que se desarrolla en el cerebro. Surge de diferentes células gliales que rodean las células nerviosas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó su clasificación en 2021. Ahora incluye 3 categorías de gliomas difusos de tipo adulto. Estos gliomas difusos son los tumores malignos primarios más comunes en el cerebro adulto.

El pronóstico está íntimamente ligado a las mutaciones presentes. Por eso, realizar pruebas de laboratorio para investigar la mutación en la enzima IDH resulta esencial para el correcto diagnóstico y tratamiento.

Los gliomas difusos con mutaciones en IDH representan los tumores cerebrales malignos primarios más diagnosticados en adultos menores de 50 años. Sin tratamiento, continúan creciendo e infiltrando el tejido cerebral normal.

Cómo detectar los síntomas de un glioma

"El glioma es el tumor más común del cerebro", explica el neuro-oncólogo Elías Ortega Chahla, oncólogo de staff de la Unidad de Neuro-Oncología del Instituto Ángel H. Roffo de la Universidad de Buenos Aires y miembro del Grupo Argentino de Investigación de Neuro-Oncología (GAINO).

El tratamiento comienza con cirugía, intentando extirpar lo máximo posible de manera segura. Esto depende del tamaño y ubicación del tumor.

Los síntomas varían entre pacientes. Ocurren porque el tumor altera la función del área cerebral afectada. También pueden diferir según el tipo de tumor y su velocidad de crecimiento.

Los síntomas más comunes incluyen:

  • Convulsiones
  • Alteraciones en la función mental
  • Dificultades en el habla
  • Debilidad o entumecimiento en dedos, piernas o un lado de la cara
  • Dolores de cabeza persistentes
  • Náuseas y vómitos

"Son síntomas comunes, pero deben ser investigados con estudios de imagen, principalmente resonancia magnética", complementa el doctor.

Obtener el perfil molecular y genético para evaluar IDH resulta fundamental. Así se puede clasificar el glioma según las recomendaciones de la OMS.

"Saber el nombre y el apellido de la enfermedad ayuda al equipo multidisciplinario a planificar la mejor estrategia de tratamiento y seguimiento", explica el especialista.

El impacto emocional de un diagnóstico en plena juventud

"El glioma es un tipo de cáncer con características muy particulares", reflexiona Chahla. "Afecta con frecuencia a personas de entre 30 y 40 años, en una etapa crucial de sus vidas."

Muchos tienen hijos pequeños. Están en pleno desarrollo de sus carreras profesionales. Por eso, el diagnóstico resulta especialmente devastador.

"Sin embargo, la aparición de nuevos tratamientos dirigidos abre una puerta a la esperanza para los pacientes y sus familias. Estamos ante un verdadero cambio de paradigma tras casi 25 años sin avances significativos", concluyó el Dr. Chahla.

"Esto es un Glioma": la campaña que humaniza el diagnóstico

Servier Argentina lanzó la campaña "Esto es un Glioma" para humanizar el diagnóstico y brindar herramientas de conocimiento a la sociedad.

La iniciativa incluye una activación digital en redes sociales. También cuenta con la colaboración de voces expertas para llevar la conversación al espacio público.

El objetivo es claro: derribar estigmas y fomentar una comunidad de apoyo informada. La campaña surge en un momento de transformación para la neuro-oncología.

Busca que el paciente y su entorno cuenten con información clara. Esto abarca síntomas, diagnóstico molecular y nuevas perspectivas terapéuticas.

Las historias de Sol y Gonzalo: vivir con un glioma

El centro neurálgico de la campaña es el portal estoesunglioma.com.ar. Allí se alojan materiales educativos, guías sobre síntomas y la importancia del diagnóstico molecular preciso.

El sitio incluye testimonios en video de pacientes y su médico de cabecera. Dos historias destacan: la de Sol, artista y profesora de Artes Visuales de 49 años, y Gonzalo, estudiante de Automotriz de 19 años.

"Me levanté para ir al trabajo y me caí por las escaleras", cuenta Sol. "Me llevaron a la guardia, me hicieron estudios de imágenes y encontraron un tumor gigante en el parietal derecho."

Sol puso todo de sí para el tratamiento. "Atravesar el proceso es muy vertiginoso. Pensé en mis hijos, quienes me motivan para seguir compartiendo día a día con ellos. Vivir con un glioma para mí es un sinónimo de no poder planificar mi vida."

Gonzalo se enteró de su diagnóstico en sexto año de la secundaria. "Merendando con amigos, de la nada empecé a sentir dolores de cabeza, mareos, cosquilleos en el brazo derecho y dificultades para hablar."

No podía expresarme ni contarles lo que sentía. Al llegar a su hogar, su familia lo llevó inmediatamente a la guardia. Quedó internado y tras varios estudios le dijeron que tenía un tumor cerebral.

"Me operaron y tuve tratamiento de quimioterapia y rayos. Definitivamente convivir con el glioma afectó mis actividades diarias", sentenció.

La importancia del diagnóstico molecular y el seguimiento

El Dr. Elías Ortega Chahla, médico de ambos pacientes, destaca la importancia del diagnóstico certero.

"Es muy importante hacer un diagnóstico que no solo incluya anatomía patológica, sino también biología molecular. Esto permite definir el tipo específico de glioma y en base a eso recomendar el tratamiento más adecuado."

Lo primero que se realiza una vez hecho el diagnóstico es una cirugía para extirpar el mayor volumen posible del tumor de forma segura. La intervención es crucial, ya que determina el pronóstico de la enfermedad a corto, mediano e incluso largo plazo.

Una vez finalizada la cirugía, el tratamiento posterior depende del subtipo de glioma. "Dentro de las estrategias de tratamiento tenemos varias alternativas: radioterapia, quimioterapia e incluso nuevas terapias dirigidas o específicas para aquellos subtipos tumorales que tengan alguna mutación en particular."

El objetivo de estos tratamientos es cronificar la enfermedad, manteniendo la mejor calidad de vida del paciente.

"Finalmente, es muy importante que el paciente sea adherente a los controles con sus oncólogos de cabecera. Así se puede identificar cualquier tipo de recaída de la enfermedad a tiempo", concluyó Chahla.

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