SALUD

Cuál es el riesgo para la salud de consumir Hepatalgina y antiespasmódicos sin consultar a un médico

Expertos advierten sobre los riesgos de automedicarse con fármacos digestivos populares y el debate que genera en el sector salud argentino
Por iProfesional
SALUD - 08 de Julio, 2026

Un dolor de estómago, acidez después de almorzar, o esa sensación de pesadez que no se va. La solución, en miles de hogares argentinos, está a mano: un medicamento de venta libre que promete alivio inmediato.

Según publicó el periodista Leonardo Coscia en el sitio EconomíaSustentable.com, esa práctica, tan naturalizada como ir al almacén, volvió a instalarse en el centro de un debate sanitario. El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires lanzó una advertencia que generó revuelo: los antiespasmódicos y protectores hepáticos, consumidos sin evaluación médica, pueden estar ocultando enfermedades que requieren tratamiento urgente.

La entidad cuestionó la percepción de seguridad que rodea a estos productos. También apuntó contra la publicidad que, según su mirada, refuerza la idea de que todo malestar digestivo puede resolverse con una pastilla.

El argumento central es que el alivio del dolor no significa que el problema desapareció, sino que el síntoma quedó tapado mientras la enfermedad sigue avanzando sin freno.

La Cámara Argentina de Medicamentos de Venta Libre (CAPEMVeL) salió al cruce. Desde la industria rechazaron que exista evidencia científica de que estos fármacos, usados correctamente, puedan enmascarar patologías graves.

Entre ambas posiciones, médicos clínicos, gastroenterólogos y farmacéuticos aportaron perspectivas distintas. Todos coinciden en un punto: la automedicación como primera respuesta es un hábito extendido en Argentina. Y eso trae consecuencias.

Por qué el Colegio de Médicos encendió la alarma

El comunicado es claro en su diagnóstico. El uso habitual de antiespasmódicos y protectores hepáticos para tratar molestias digestivas sin consulta previa puede retrasar la detección de enfermedades que necesitan diagnóstico clínico y tratamiento específico, según indicó EconomíaSustentable.com.

La advertencia no apunta solo a los medicamentos en sí. Cuestiona el comportamiento que generan.

"La población los incorpora a su vida cotidiana como si fueran caramelos, ignorando que se trata de fármacos con efectos adversos reales y potencialmente graves", señalaron desde el Colegio.

El planteo central es que el dolor es una herramienta diagnóstica para el médico. Esas señales permiten identificar enfermedades y orientar un diagnóstico. Suprimirlas con medicamentos, sin una consulta profesional, dificulta la detección temprana.

Entre los productos mencionados en el documento aparece Hepatalgina, un nombre conocido en miles de botiquines argentinos. También distintos antiespasmódicos que se consiguen sin receta.

La institución remarcó que la desaparición temporal de los síntomas puede generar una falsa sensación de mejoría. Mientras tanto, la enfermedad continúa evolucionando sin que el paciente lo perciba.

Qué enfermedades pueden estar escondidas detrás de un dolor de panza

El Colegio de Médicos advirtió que el alivio farmacológico del dolor abdominal "puede enmascarar enfermedades potencialmente graves". El paciente interpreta que el cuadro está resuelto. Pero la patología sigue avanzando.

Muchas enfermedades graves comienzan con síntomas que parecen una molestia digestiva común, pero requieren evaluación clínica y, en varios casos, estudios complementarios urgentes, según indicó EconomíaSustentable.com.

Entre las patologías que pueden confundirse con un malestar habitual figuran:

  • Apendicitis aguda
  • Colecistitis o inflamación de la vesícula biliar
  • Pancreatitis
  • Obstrucciones intestinales

Todas estas condiciones requieren una evaluación clínica inmediata. El alivio temporal del dolor no modifica la evolución de la enfermedad que lo produce.

Por eso, los especialistas recomiendan evitar la automedicación como primera respuesta frente a dolores abdominales persistentes, recurrentes o de intensidad creciente.

Qué opinan los especialistas sobre los medicamentos que se venden sin receta

María de los Ángeles Fernández es farmacéutica y coordina la carrera de Farmacia de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF). Su mirada coincide con la preocupación del Colegio de Médicos.

"El hecho de que un medicamento sea de venta libre no significa que a la dosis que fue aprobada se le han hecho los estudios correspondientes de eficacia y seguridad, y esa dosis no debería provocar un riesgo para la salud", afirmó.

La especialista planteó otro problema: la facilidad con la que ciertos medicamentos se consiguen fuera de las farmacias.

"Hay una problemática muy grande porque ciertos medicamentos se pueden conseguir en kioscos o almacenes y la falta de control invita a que podamos comprarlos en cualquier momento y en cualquier dosis", advirtió.

Estas observaciones se suman a una discusión más amplia. No solo sobre el acceso a medicamentos de venta libre, sino sobre el grado de información con el que cuentan los consumidores al momento de utilizarlos.

La publicidad de medicamentos, en el ojo de la tormenta

El Colegio de Médicos también cuestionó el rol que desempeña la publicidad. Según la entidad, la difusión de mensajes centrados en el alivio inmediato favorece la utilización repetida de estos productos sin consulta previa.

Esa comunicación, sostienen, consolida la idea de que el malestar digestivo siempre puede resolverse mediante un medicamento.

Hugo Aguilera, gastroenterólogo, coincide con esa mirada.

"Los medicamentos de venta libre no se convierten por eso en seguros e inocuos. Ningún medicamento lo es cuando se lo toma fuera del contexto y del propósito para el que fue fabricado", afirmó.

Aguilera también vinculó la publicidad masiva con el fenómeno de la automedicación.

"Además, la publicidad masiva del rápido alivio hace correr el riesgo de caer en la automedicación no responsable. La automedicación es un hábito muy frecuente y está muy extendido en la población", indicó.

La respuesta de la industria farmacéutica

Desde la Cámara Argentina de Medicamentos de Venta Libre (CAPEMVeL) rechazaron de plano la interpretación del Colegio de Médicos.

Jimena Worcel, directora médica de la entidad, aseguró que no cuenta con "información científica" que respalde la afirmación de que estos medicamentos, utilizados de acuerdo con las indicaciones aprobadas, puedan ocultar enfermedades graves.

"Este tipo de productos no son tan potentes como para llegar a enmascarar un problema más grave como una apendicitis. Esos síntomas son de una intensidad tan importante que estas medicaciones no lo suprimen", explicó.

Worcel remarcó que los prospectos son claros cuando recomiendan a los consumidores no usar estos medicamentos por tiempo prolongado. Y, fundamentalmente, consultar a un especialista si el problema continúa o empeora.

La especialista también se refirió al debate sobre la publicidad.

"Una publicidad no hace que la gente compre más medicamentos. Nadie se stockea de medicamentos y menos en la situación económica actual", afirmó.

"Además, cuando uno recurre a estos productos es por un malestar, no por algo que dé satisfacción. Entonces si tiene dinero, no se lo va a gastar en la farmacia, sino en el bar de la esquina tomando un café o haciendo algo que le dé más satisfacción", añadió.

Las diferencias entre ambas posiciones reflejan dos enfoques distintos sobre el papel de la comunicación comercial en las decisiones de consumo, según indicó EconomíaSustentable.com.

El mito de los protectores hepáticos

Otro eje central del comunicado apunta a los denominados protectores hepáticos. Esos productos que muchas personas toman después de una comida pesada o de consumir alcohol, con la expectativa de prevenir daños en el hígado.

El Colegio de Médicos es contundente: esa práctica se apoya en una creencia extendida que no cuenta con respaldo científico.

En el documento, la entidad sostuvo que "no existe evidencia científica" que demuestre que estos medicamentos actúen como una barrera capaz de evitar lesiones hepáticas ocasionadas por excesos alimentarios o por el consumo de alcohol.

Además, advirtió que esa percepción puede favorecer la idea de que determinados hábitos pueden compensarse mediante un medicamento. Cuando la prevención del daño hepático depende de otros factores: alimentación equilibrada, consumo moderado de alcohol y cuidado general de la salud.

El comunicado también señala que algunos componentes presentes en medicamentos de venta libre, cuando son consumidos en exceso o de manera inadecuada, pueden provocar "hepatotoxicidad". Es decir, lesiones en el hígado.

El riesgo que casi nadie tiene en cuenta: las interacciones con otros tratamientos

El comunicado también advierte sobre un aspecto que suele recibir menor atención: la interacción entre medicamentos de venta libre y tratamientos indicados para enfermedades crónicas.

Muchas personas reciben medicación permanente para controlar patologías como hipertensión arterial, diabetes o enfermedades cardiovasculares.

En esos casos, incorporar un medicamento sin consultar previamente con un profesional puede modificar la acción del tratamiento habitual o interferir con su eficacia.

Por ese motivo, la entidad recomendó que cualquier incorporación de medicamentos, incluso aquellos disponibles sin receta, sea consultada con el médico tratante o con un profesional de la salud.

Los especialistas recordaron además que el riesgo de interacciones farmacológicas aumenta cuando un paciente recibe múltiples tratamientos simultáneamente. Una situación frecuente entre adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

Cuándo hay que consultar con un médico sí o sí

El Colegio de Médicos subrayó que el dolor abdominal persistente requiere una evaluación clínica destinada a identificar su causa. No debe abordarse únicamente mediante medicamentos orientados al alivio del síntoma.

"Un dolor abdominal persistente no se cura con publicidad, se diagnostica con un médico", sostiene el comunicado.

La entidad también enumeró algunos signos de alarma frente a los cuales recomienda buscar atención médica sin demora:

  • Fiebre
  • Vómitos persistentes
  • Ictericia, caracterizada por la coloración amarillenta de la piel o de los ojos

El documento concluye que el tratamiento adecuado depende de un diagnóstico preciso. Y advierte que la utilización de medicamentos sin indicación profesional puede retrasar la identificación de enfermedades que requieren atención específica.

Raúl Mejía, consultor de Medicina Integral del Hospital de Clínicas, señaló que uno de los riesgos de la automedicación es su permanencia en el tiempo.

"Uno de los factores más peligrosos de la automedicación es que esta práctica se sostiene en el tiempo lo que suele generar daños en el organismo", afirmó.

El especialista agregó que "la automedicación puede afectar la atención de problemas más graves como en el caso de los analgésicos o de los antiespasmódicos, ya que existe la posibilidad de que estos ocultan síntomas de enfermedades intestinales más graves por citar uno de los muchos ejemplos que existe".

Automedicación y autoprescripción: no es lo mismo

Aunque la automedicación suele asociarse al uso indiscriminado de medicamentos, desde CAPEMVeL sostienen que existe una diferencia.

"La automedicación responsable es una práctica correcta", afirmó Worcel.

La directora médica explicó que la automedicación "es la utilización correcta de medicamentos de venta libre, es decir, los que no necesitan receta, con el objetivo de mitigar padecimientos menores que las personas puedan reconocer".

En cambio, diferenció esa conducta de la autoprescripción.

"Esta última se da cuando alguien se autoprescribe un medicamento que es de venta bajo receta y lo adquiere sin presentar la receta correspondiente, una situación totalmente censurable y que conlleva riesgo sanitario", explicó.

La especialista también señaló que persisten situaciones en las que medicamentos sujetos a prescripción, como algunos antibióticos, continúan siendo dispensados sin receta. Una práctica que incrementa los riesgos asociados al uso inadecuado de estos tratamientos.

Las claves para una automedicación sin riesgos

Un informe de la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR) señala que el 48% de las personas considera contar con el conocimiento y las herramientas necesarias para autocuidarse responsablemente sin recurrir a un profesional de la salud.

La organización plantea que el autocuidado no se limita al consumo de medicamentos de venta libre. Comprende hábitos saludables orientados a la prevención de enfermedades, como una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad física, según indicó EconomíaSustentable.com..

"El uso responsable de los productos de autocuidado requiere que el paciente siga las indicaciones que se pueden encontrar impresas en el empaque o prospecto informativo que acompaña al producto", sostiene ILAR.

Entre las principales recomendaciones figuran:

  • Verificar que el medicamento esté aprobado para su venta libre
  • Utilizarlo únicamente para las indicaciones autorizadas
  • Respetar la dosis y el tiempo máximo de administración
  • Suspender el tratamiento ante la aparición de reacciones adversas
  • Consultar con un profesional de la salud cuando los síntomas persistan o empeoren

Las distintas posiciones coinciden en un aspecto central: los medicamentos de venta libre deben utilizarse respetando las indicaciones de uso, los tiempos de administración y las advertencias incluidas en los prospectos.

Además, ante síntomas persistentes, recurrentes o acompañados por signos de alarma, la consulta con un profesional de la salud continúa siendo la herramienta recomendada para arribar a un diagnóstico y definir el tratamiento correspondiente.

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