La fruta que endulza hasta 250 veces más que el azúcar ya llegó a Argentina

El Monk Fruit fue incorporado al Código Alimentario Argentino y ya puede utilizarse en alimentos y bebidas para reducir el contenido de azúcar.
plantación de Fruta Monje o Monk Fruit

Puntos importantes

Checkbox Checked Argentina aprueba el Monk Fruit en su CAA para alimentos.
Checkbox Checked Dulce natural chino, 100-250x el azúcar, sin calorías.
Checkbox Checked Facilita reducir azúcar en productos, atendiendo demanda saludable.

La industria alimentaria argentina incorporó una nueva alternativa para el desarrollo de alimentos y bebidas con menor contenido de azúcar. Se trata del extracto de Fruto Monje, conocido internacionalmente como Monk Fruit, que fue incorporado al Código Alimentario Argentino (CAA) mediante la Resolución Conjunta N° 03/2026 de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

La normativa habilita formalmente el uso de este ingrediente en formulaciones destinadas al mercado argentino y permite a las empresas del sector evaluar su incorporación en distintas categorías de productos.

La incorporación del Monk Fruit al Código Alimentario Argentino se produce en un escenario en el que la reducción del consumo de azúcar forma parte de las tendencias que atraviesan el desarrollo de nuevos alimentos y bebidas. Las empresas buscan alternativas que permitan modificar las formulaciones y, al mismo tiempo, conservar características como el sabor y la textura.

De China al Código Alimentario: qué es el Monk Fruit y cuál es su poder endulzante

El Monk Fruit es una pequeña fruta originaria del sur de China, conocida tradicionalmente como Luo Han Guo. Su capacidad para aportar dulzor está relacionada principalmente con los mogrósidos, compuestos presentes en el fruto que pueden generar una intensidad de dulzor estimada entre 100 y 250 veces superior a la del azúcar.

El extracto obtenido a partir de esta fruta se utiliza como ingrediente endulzante. Debido a la elevada intensidad de los mogrósidos, las cantidades necesarias para alcanzar determinado nivel de dulzor son reducidas en comparación con el azúcar.

Otra de sus características es su aporte calórico prácticamente nulo. Según la información difundida sobre el ingrediente, los mogrósidos no se metabolizan de la misma manera que los azúcares comunes, una propiedad que forma parte de los atributos considerados por la industria al evaluar alternativas para la formulación de productos.

El ingrediente también puede utilizarse en procesos que incluyen temperaturas elevadas. Su comportamiento frente a la cocción y el horneado amplía las posibilidades de aplicación en alimentos que requieren tratamientos térmicos durante su elaboración.

La incorporación al Código Alimentario Argentino establece el marco regulatorio para el uso del extracto de Fruto Monje en alimentos y bebidas dentro del mercado local. Hasta esta modificación, las empresas que evaluaban alternativas de formulación debían considerar las disposiciones vigentes para determinar qué ingredientes podían utilizarse en cada producto.

Con la nueva incorporación, el Monk Fruit pasa a formar parte de las opciones contempladas por la normativa alimentaria argentina. El cambio permite que los fabricantes exploren desarrollos en distintas categorías, de acuerdo con las características de cada producto y con las condiciones establecidas por la regulación.

Ignacio Aguirre, CEO de AMG, explicó que uno de los desafíos de la industria consiste en reducir el contenido de azúcar sin modificar las características sensoriales de los alimentos.

"Durante años, la industria trabajó para responder a una demanda muy clara: reducir el contenido de azúcar. Pero el desafío no es solamente omitir, sino encontrar alternativas que permitan mantener una buena experiencia sensorial y desarrollar productos alineados con las nuevas preferencias de consumo. La incorporación del Monk Fruit al Código Alimentario amplía las herramientas disponibles para innovar en nuevas formulaciones", señaló.

Bebidas, lácteos y panificados: en qué productos puede utilizarse el nuevo edulcorante

El uso del Monk Fruit ya se encuentra extendido en diferentes categorías de alimentos y bebidas en mercados internacionales. Entre las aplicaciones se encuentran:

  • Bebidas sin azúcar, aguas funcionales, bebidas energéticas y jugos
  • Productos lácteos, como yogures y batidos
  • Panificados, confitería y helados
  • Suplementos dietarios, proteínas en polvo y barras proteicas

La diversidad de aplicaciones responde a las características del extracto y a la posibilidad de incorporarlo en formulaciones que requieren distintos perfiles de dulzor.

El Monk Fruit no necesariamente debe utilizarse como sustituto único del azúcar o de otros edulcorantes. Una de las alternativas que analiza la industria es su combinación con diferentes ingredientes de alta intensidad, lo que permite trabajar sobre el perfil de sabor del producto y ajustar las cantidades de cada componente.

La combinación también puede utilizarse para reducir la dosis del edulcorante principal y modificar las características nutricionales de una formulación. Entre los atributos asociados a este tipo de desarrollo se encuentra la posibilidad de reducir el índice glucémico del producto, según la composición final y los restantes ingredientes utilizados.

El extracto de Fruto Monje también se vincula con la búsqueda de formulaciones que incorporen ingredientes de origen vegetal. En este contexto, aparece como una alternativa para empresas que trabajan en productos orientados a consumidores que prestan atención a la composición y al contenido de las etiquetas.

Crecimiento global del 24% y expansión en América Latina

La incorporación del ingrediente al mercado argentino ocurre después de un período de expansión de su presencia internacional. De acuerdo con los datos difundidos por AMG, durante 2025 las ventas de productos con Monk Fruit en el retail global registraron un crecimiento del 24%.

Según la misma información, ese incremento representó el mayor crecimiento anual de la categoría durante ese período.

En América Latina, los datos difundidos por la compañía señalan que el 31% del mercado de edulcorantes corresponde a alternativas naturales. La evolución de esta categoría forma parte de un mercado en el que las empresas incorporan distintos ingredientes para responder a las modificaciones en las preferencias de consumo.

Estos datos corresponden al mercado internacional y regional y no representan necesariamente el comportamiento del mercado argentino. La incorporación del Monk Fruit al Código Alimentario Argentino establece ahora las condiciones para que las empresas locales puedan avanzar en la evaluación y desarrollo de productos que incluyan este ingrediente.

La autorización para utilizar extracto de Fruto Monje suma una alternativa a las herramientas disponibles para el desarrollo de alimentos y bebidas. Su incorporación puede ser evaluada en productos que buscan reducir el contenido de azúcar o reformular sus perfiles de dulzor.

El interés de la industria también está relacionado con la posibilidad de trabajar con distintas combinaciones de ingredientes. En lugar de utilizar un único componente para alcanzar el nivel de dulzor buscado, los formuladores pueden analizar diferentes proporciones y mezclas según las características del producto.

Esto permite evaluar aplicaciones tanto en productos que requieren procesos térmicos como en bebidas, lácteos, confitería, helados y suplementos.

Aguirre señaló que la incorporación de nuevos ingredientes responde a modificaciones en las demandas de los consumidores y destacó el trabajo de la compañía con empresas que desarrollan nuevas formulaciones.

"La innovación en la industria alimentaria hoy está muy vinculada a la capacidad de encontrar nuevas herramientas para responder a cambios que vienen directamente del consumidor. La incorporación de nuevos ingredientes permite ampliar las posibilidades de desarrollo y desde AMG acompañamos a las empresas en la búsqueda de productos que respondan a esas nuevas demandas", agregó.

El ingreso formal del Monk Fruit al marco regulatorio argentino se suma a una transformación en el desarrollo de alimentos y bebidas. Las empresas analizan ingredientes, procesos y combinaciones que permitan adaptar los productos a las demandas vinculadas con el consumo de azúcar y la información nutricional.

En ese proceso, el extracto de Fruto Monje aparece como una herramienta que puede utilizarse en diferentes categorías y junto con otros edulcorantes de alta intensidad.

Con su incorporación al Código Alimentario Argentino mediante la Resolución Conjunta N° 03/2026, las empresas argentinas cuentan con un nuevo ingrediente habilitado para evaluar desarrollos destinados al mercado local.

En Argentina, AMG, compañía especializada en ingredientes y soluciones para la industria alimentaria, presentó el Monk Fruit como una alternativa para acompañar a fabricantes en el desarrollo de nuevas formulaciones y aplicaciones.

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