El Congreso español rechaza la "ley Sinde" sobre descargas en Internet
El Congreso de los Diputados de España tumbó la llamada "ley Sinde", después de que el Partido Socialista se quedara solo en su apoyo a un proyecto legal que abría la posibilidad al cierre de páginas de Internet denunciadas por descargas de contenidos protegidos por derechos de autor.
La ley, que recibe el nombre de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, era una disposición incluida al final de la Ley de Economía Sostenible que debatió también el Congreso, aunque se votó por separado.
Tras un día de intensas negociaciones, especialmente con los nacionalistas catalanes y vascos, y en el que los socialistas retrasaron en tres ocasiones la votación en la Comisión de Economía del Congreso, no lograron el apoyo de ningún otro partido a una ley que desató la polémica.
Mientras desde las asociaciones de creadores de contenidos audiovisuales y los gestores de derechos de autor en España se había pedido la aprobación de una ley que consideran "de mínimos", algunas asociaciones de internautas y otros sectores la rechazaron por considerarla un ataque a la libertad de expresión.
Grupos de internautas expresaron en la Red su fuerte oposición a la ley.
La página de Facebook del "Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet", contrario al proyecto, tiene más de 230.000 miembros, y durante los días previos al debate en el Congreso podían encontrarse infinidad de críticas en la red de microblogs Twitter.
El domingo, muchas páginas de enlaces a descargas cerraron voluntariamente como protesta, y durante el lunes y el martes las páginas del Congreso, el PSOE y CiU recibieron ataques informáticos que ralentizaron su funcionamiento, y en el caso del Congreso, llegaron a suspenderlo.
Durante el debate en la Comisión de Economía del Congreso, el PP, PNV y CiU dejaron claro su voto negativo, aunque por razones diferentes, ya que mientras el principal partido de la oposición criticó la falta de voluntad negociadora del Gobierno, el portavoz del PNV, Josu Erkorera, manifestó su rechazo por "motivos de forma y de fondo".
El representante de CiU Josep Sánchez Lliure mantuvo una posición ambigua por la mañana, cuando señaló que si no había un acuerdo "significativo y relevante" sobre otras cuestiones de la Ley de Economía Sostenible su grupo parlamentario votaría en contra, pero por la tarde anunció su rechazo a toda la ley, cosa que finalmente hizo.
La "ley Sinde" hubiera creado un órgano que dependería del Ministerio de Cultura, la Comisión de Propiedad Intelectual, que recogería las denuncias de los creadores de contenidos y gestores de derechos.
Tras escuchar las alegaciones de la página afectada, y si lo considerase necesario, remitiría el caso a la Audiencia Nacional, que sería la que decidiría si cierra o no la web en un plazo de cuatro días.
La Coalición de Creadores e Industria de Contenidos, formada por asociaciones como la SGAE, Promusicae, FAP, Cedro o aDeSe, había pedido el lunes la aprobación del texto "para acabar con la lacra de la vulneración diaria, constante y masiva de los derechos de propiedad intelectual", señalando que España "es un paraíso para la piratería".
Esta coalición había anunciado que si la propuesta era rechazada acudiría a la Unión Europea para que, al igual que ocurre en países como Francia, Reino Unido o Estados Unidos, se puede actuar judicialmente contra los usuarios y no sólo contra las páginas.
Los sectores contrarios a la ley consideran que supone un "proyecto de censura de Internet" y "una imposición extranjera", según la web www.noalcierrededescargas.com.
El diario "El País" publicó estos días algunos de los despachos diplomáticos de Estados Unidos filtrados por la web Wikileaks según los cuales la embajada estadounidense en Madrid habría presionado para que España combatiera la piratería en Internet y conseguir una ley antidescargas.
El director de cine y presidente de la Academia del Cine española, Alex de la Iglesia, que calificó de "cobardes" a los diputados, introdujo el martes un nuevo elemento en el debate, al mencionar a los que salen beneficiados económicamente de la actual situación.
"A todos nos cae muy bien el personaje de Robin Hood porque robaba a los ricos para dar el dinero a los pobres y en eso todos estamos de acuerdo", declaró en la Cadena SER.
"El problema es que Robin Hood no está dando el dinero a los pobres, se lo está dando a las compañías telefónicas. Además, Robin Hood, cuando cuelga el material o las películas o lo que sea que no es suyo, pone un 'banner', y gana pasta, mucha pasta con eso", agregó.
En cambio, Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas, afirmó que la "'ley Sinde" no resuelve el problema de la televisión y del mundo del cine, de ninguna manera, aquí lo que se está planteando es crear un comité de censura para resolver algo que ya han resuelto los jueces".
Domingo recordó que algunas de las páginas web ya han sido denunciadas ante la justicia y sus casos han sido sobreseídos.