Los siete dispositivos que pueden cambiar nuestra visión de la realidad
Viajar a cualquier parte del mundo sin moverse de casa, entrevistarse con un famoso cara a cara o asumir el papel protagónico en un videojuego será posible a finales de este año gracias a la realidad virtual.
A mediados de febrero, la compañía coreana Samsung anunció la próxima puesta a la venta de su casco de realidad virtual Gear VR, con la intención de convertirse en la primera gran multinacional que pone en el mercado un dispositivo de este tipo.
El proyecto incluye la tecnología de Oculus VR aplicada al teléfono inteligente Galaxy Note, que actúa como proyector adaptando el dispositivo móvil al soporte, aunque su usabilidad puede estar muy limitada a los programas disponibles en el “smartphone”.
Oculus Rift empezó a abrir el campo de los visores de realidad virtual. Lleva al menos dos años buscando el prototipo definitivo para lanzarse al mercado, sobre todo desde que fue adquirido por Facebook hace menos de un año por unos 2.000 millones de dólares, pero con una visión lo más amplia posible.
Aunque todavía no está en el mercado, sus técnicos están desarrollando un prototipo definitivo que llegue a los consumidores.
Actualmente aún se encuentra en fase de prueba y no está a la venta, pero los desarrolladores continúan trabajando.
Otra de las apuestas más fuertes es la del simulador Re Vive de la marca taiwanesa HTC, que prevé lanzarlo al mercado a finales de este año.
Se trata de un casco, elaborado con la ayuda de Valve (empresa creadora de videojuegos tan populares como Half-Life o Portal) y que cuenta con el apoyo de poderosas compañías del sector del ocio y entretenimiento como HBO y Lionsgate, además de la propia Google.
Sony también apuesta por su propia realidad virtual: Project Morpheus.
La versión para desarrolladores muestra un diseño algo más atractivo que sus competidores; su forma inspirada en un casco, elimina más peso en comparación con otros diseños gracias a que la parte frontal se apoya sobre la cabeza.
Es un proyecto más tardío que el resto y estará disponible en 2016 como periférico exclusivo de PlayStation 4.
Razer y Sensincs son los principales aliados en la creación que lleva a cabo la marca francesa Ubisoft.
El Open Source Virtual Reality costará aproximadamente unos 200 dólares, según Ubisoft.
La diferencia con sus competidores es que OSVR es un hardware con código abierto, por lo que cada usuario puede añadirle modificaciones además de crear propias experiencias 3D.
La realidad aumentada, el otro competidor
Una iniciativa “híbrida” es la de las Hololens de Microsoft (también llamadas Holo Glasses), unas gafas que proponen una dualidad entre realidad aumentada y realidad virtual.
Este dispositivo deja opaco el visor para ofrecer una experiencia parecida a la de Oculus o plantear una experiencia de realidad aumentada parecida a las de Google Glasses, que también proporciona información actualizada sobre lo que ve el usuario.
En cuanto al futuro de Google Glasses, sus desarrolladores cambiaron la idea que en un principio tenían para este dispositivo tras los diferentes avances que han mostrado sus competidores en el mercado.
Después de que el proyecto Glass abandonara su laboratorio Google X para ser un departamento propio, se ha vuelto a retrasar su lanzamiento, todavía sin fecha oficial.