Sony y Microsoft renuevan su arsenal de videojuegos y compiten por llevar la realidad virtual a las consolas
La realidad virtual dejó de ser un proyecto para convertirse en un producto en la edición 2015 de la feria E3, la más importante del sector del videojuego, que se celebra esta semana en Los Ángeles (EEUU) y donde Microsoft y Sony vuelven a medir sus fuerzas.
Esa tecnología envolvente de gafas que son pantallas, auriculares y sensores de movimiento, combinación que transporta al usuario a un mundo generado por computadora, acaparó los titulares de un evento que sirve para cazar tendencias pero en el que lo que cuenta, al fin y al cabo, es el catálogo de juegos por estrenar.
En esta edición de la E3, tanto Sony como Microsoft pusieron los juegos en el centro de su estrategia: para vender consolas es esencial disponer de un nutrido catálogo de títulos que convenza a la hora de elegir qué máquina comprar.
Sony llegó a E3 con una posición de liderazgo gracias a las ventas de su consola PlayStation 4, la única de la última generación de estos dispositivos que cumplió con las expectativas.
Se despacharon más de 22 millones de unidades de PS4 en apenas año y medio, en torno a 10 millones más que su gran rival, Xbox One (Microsoft).
Algunos analistas aventuran que la multinacional japonesa se reserva otros cartuchos para el próximo año, en el que se verá el impacto de la realidad virtual en un sector que aún no tiene claro si esto será una cosa más, como las 3D y los sensores Kinect y Sony Move, o supondrá “un cambio de paradigma”, como advirtió el director ejecutivo de Oculus VR, Brendan Iribe.
Sony apuesta por Project Morpheus, su sistema de realidad virtual previsto para 2016. El consejero delegado de Sony Computer Entertainment, Andrew House, indicó que los desarrolladores están evolucionado para crear experiencias realmente inmersivas, si bien aún no se ha “tocado techo” con la realidad virtual.
House aseguró que Sony trabaja para que la experiencia de juego de la realidad virtual sea social y conecte a los usuarios en lugar de aislarlos.
Microsoft parecía ir por detrás en ese terreno en el que sus gafas Hololens están más pensadas para la realidad aumentada que la virtual y son más una promesa que un producto acabado.
Sin embargo, dio un golpe de efecto al conocerse su acuerdo con Oculus RV, empresa referente en el floreciente negocio de la realidad virtual.
Esa asociación implicará que todos los equipos de gafas Oculus Rift llegarán al mercado en el primer trimestre de 2016 equipados con un mando de la consola Xbox One, lo que permitirá usar juegos de esa plataforma de Microsoft en el innovador sistema de Oculus.
Hasta ahora, la oferta anunciada por Oculus RV es muy limitada y ajena a las grandes franquicias.
Microsoft dijo que los contenidos de Xbox se podrán usar en Oculus Rift, pero el efecto no será realmente de realidad virtual, sino más como jugar en un “cine privado”.
Las armas de SonyLa multinacional japonesa dejó en claro que su obsesión con PlayStation es tener un catálogo de juegos seductor, consciente de que son los títulos los que ayudan a vender consolas.
Acción, clásicos recuperados, sagas renacidas, superventas… La compañía japonesa acudió a su conferencia previa a la feria E3, celebrada en el Memorial Sports Arena de Los Ángeles, con “Uncharted 4: A Thief’s End”, “The Last Guardian”, el “remake” de “Final Fantasy VII”, “Shenmue 3″ y “No Man’s Sky” debajo del brazo.
Con la vista puesta especialmente en el sector de los jugadores “hardcore” y más entregados, sacó a la palestra títulos que parecían haber desaparecido del mapa o quedado atrapados en la nostalgia de otros tiempos.
Es el caso de la aventura “The Last Guardian”, de Fumito Ueda, autor de los admirados clásicos “Ico” y “Shadow of the Colossus”.
La audiencia no reprimió su alegría al ver las primeras imágenes de este juego protagonizado por un niño y un gran animal, ya que “The Last Guardian” estuvo en el limbo durante años y muchos ya pensaban que no vería la luz. Lo hará para PlayStation 4, aunque no antes de 2016.
Algo parecido pasó con el anuncio de “Shenmue 3″, el juego de rol en mundo abierto que cerrará, tras 14 años de paréntesis, la trilogía japonesa protagonizada por un muchacho que quería vengar la muerte de su padre.
Su creador, Yu Suzuki, recurrió a la plataforma de financiación colectiva Kickstarter para financiar el proyecto, que en apenas unas horas recaudó más de 1,2 millones de dólares. Será exclusivo para PlayStation 4 y PC.
Y los más nostálgicos estallaron de júbilo al conocer que hay en marcha un “remake” de “Final Fantasy 7″ que llegará a PlayStation 4.
Muchos aplausos recibió Nathan Drake, el aventurero de la saga “Uncharted”, que se volverá a meter en problemas -esta vez rodeado de piratas y junglas- en 2016.
Se desconoce, sin embargo, cuándo llegará “No Man’s Sky”, el juego “procedural” que permite al usuario explorar miles de planetas.
Lejos de las sagas de disparos y acción se enmarca “Dreams”, el último experimento de los creadores de “Little Big Planet” que anima a crear y compartir personajes y animaciones de aire surrealista y onírico.
También de los estudios de Sony nace “Horizon”, un videojuego de acción que presenta un futuro en el que las ciudades murieron y la naturaleza reconquistó la superficie terrestre. En ese contexto, una mujer habrá de enfrentarse a una especie de dinosaurios robotizados.
Pese al entusiasmo del respetable, la mayoría de títulos presentados en Los Ángeles saldrán a la venta, como pronto, en 2016.
En esta edición de la E3, tanto Sony como Microsoft pusieron los juegos en el centro de su estrategia: para vender consolas es esencial disponer de un nutrido catálogo de títulos que convenza a la hora de elegir qué máquina comprar.
La primera opción es lograrlo con juegos desarrollados por la propia compañía, como “Uncharted” o “The Last Guardian”, pero también se intenta atraer a las audiencias potenciales con primicias o contenidos exclusivos de superventas creados por estudios ajenos.
Si Microsoft consiguió que la nueva aventura de Lara Croft, “Rise of the Tomb Raider”, llegue primero a su consola Xbox One, Sony ha hecho lo propio con el “remake” del aclamado “Final Fantasy 7″, “World of Final Fantasy” y las luchas de “Street Fighter V”.
Además, la compañía nipona anunció que algunos grandes superventas ofrecerán contenidos exclusivos para PlayStation 4: es el caso de “Assassin’s Creed Syndicate”, la expansión de “Destiny” -llamada “The Taken King”-, “Hitman” y “Call of Duty: Black Ops III” -la nueva entrega de la franquicia de videojuegos más vendida de la historia-.
La apuesta de MicrosoftMicrosoft dio un pequeño pero significativo paso atrás que marcará el futuro inmediato de su consola Xbox One, al permitir la compatibilidad de los juegos de su modelo anterior, Xbox 360, con su dispositivo de última generación.
El anuncio, aunque no es vanguardista, resulta trascendente para el sector del videojuego y está llamado a impulsar comercialmente a Xbox One, cuyas ventas están lejos de las de su gran rival, PlayStation 4, que ya ofrecía esa opción.
El responsable de la división Xbox en Microsoft, Phil Spencer, fue el encargado de dar la noticia en el auditorio Galen Center de Los Ángeles, lleno a rebosar para la tradicional presentación de Xbox en la víspera de la feria E3, y la atronadora ovación midió el alcance de la medida.
El asunto de la incompatibilidad de los juegos era una losa que pesaba sobre Xbox One desde su debut en noviembre de 2013, y los usuarios habían dado amplia constancia de eso en mensajes dirigidos a Microsoft que, confirmó Spencer, empezó a trabajar el año pasado para dar con una solución.
De cara a las próximas Navidades, habrá ya 100 títulos de Xbox 360, a los que se sumarán otros centenares en los meses siguientes, que podrán disfrutar sin coste en Xbox One, y con las prestaciones de esa consola, quienes ya hubieran comprado los juegos para 360.
Cobra de esa manera más sentido el mensaje repetido por Microsoft durante los últimos días, y reiterado en varias ocasiones, respecto a que este año llega a E3 con “el mejor catálogo de juegos” de su historia.
La decisión estratégica se entiende mejor si se compara la popularidad de Xbox 360 frente a la de Xbox One.
Hasta la fecha, se comercializaron 80 millones de consolas 360, pero apenas 10 millones del último modelo, lo que indica que muchos jugadores que confiaron en el primer dispositivo han considerado que las ventajas del nuevo no eran suficientes para realizar la inversión en el nuevo hardware, o que eran más las desventajas.
Resuelta la barrera de la migración de los juegos es de esperar que las ventas de Xbox One se aceleren de cara a la segunda mitad del año, en la que además debutarán en exclusiva para esta consola “Halo 5: Guardians”, “Forza Motorsport 6″, “Rise of the Tomb Raider” y la reedición de “Gears of War”.
A esto se suma otro incentivo de Microsoft para usuarios de Xbox One, la plataforma “Xbox Game Preview”, que fue estrenada en Los Ángeles y que da acceso a títulos en desarrollo entre los que están, inicialmente, “The Long Dark”, “Shelter” y “Day Z”.
Esta cuestión de los juegos relegó a un segundo plano la primera demostración del uso del sistema de realidad aumentada HoloLens, revelado en enero, y que dio muestras de su potencial con el juego “Minecraft”.
En el escenario del Galen Center, Microsoft enseñó cómo sus gafas permitían a un usuario manejar en diferentes superficies (una pared y una mesa) un modelo tridimensional del mundo de “Minecraft”, un momento que parecía sacado de una película de ciencia ficción, si bien no dieron detalles sobre la disponibilidad de esta tecnología.
Las HoloLens fueron prioridad para Microsoft, que solo mencionó de pasada su acuerdo con Oculus VR conocido la semana pasada para llevar Xbox One al terreno de la realidad virtual.
La empresa sacará al mercado este año un mando nuevo, más preciso y resistente, con más opciones de control y personalizable, aunque no reveló su precio.
En 2016, Xbox One contará con una nueva secuela de “Gears of War” (“Gears 4″), título del que se pudo ver un adelanto, así como una nueva franquicia futurista llamada “ReCore”, “Dark Souls III”, “Sea of Thieves”, entre otros.
Nintendo y su intento de regresoLa presencia de Nintendo en E3, aunque importante en el recinto ferial del Centro de Convenciones de Los Ángeles, fue menguando en entidad desde 2012, año en el que estrenó su entonces esperada consola Wii U, la sucesora de su exitosa Wii.
Wii U fue un fracaso comercial, hasta el punto de que posiblemente terminará siendo la consola menos vendida de la historia de Nintendo, récord que tiene Gamecube.
Nintendo vendió 21 millones de Gamecube en seis años. En los casi tres de vida de Wii U, apenas alcanzó los 10 millones (Xbox One y PlayStation 4 salieron al mercado un año más tarde que Wii U).
Coincidiendo con el desastre de Wii U, Nintendo dejó de hacer presentaciones en vivo en E3, como Sony y Microsoft, para hacerlas a través de un video grabado que se distribuye por Internet.
La compañía ya anunció que su gran apuesta para Wii U “The Legend of Zelda” no llegará hasta 2016, así que en lo que queda de año sus esperanzas está puesto en que juegos como “Star Fox”, de Shigeru Miyamoto, compensen esa ausencia en 2015.
No todo son malas noticias para Nintendo, que ya trabaja en una nueva consola hasta ahora conocida como NX.