Tradición vs. modernidad: ¿cómo darán pelea smartwatches al reloj tradicional?
Los relojes conectados empiezan a integrar las colecciones presentadas en Baselworld, el gran salón de relojería que se celebra esta semana en Suiza, aunque no provocan unanimidad entre los profesionales del sector.
Tissot, una de las marcas emblemáticas de Swatch Group, líder mundial de la relojería, presentó una nueva versión de su reloj T-Touch Expert Solar, que permite entre otras cosas encontrar unas llaves gracias a una pequeña baliza, acceder a datos meteorológicos, ajustar alarmas o ayudar a la navegación gracias a un GPS.
El Nixon The Mission también suma GPS y es sumergible hasta 100 metros; usa Android Wear con una pantalla circular, incluye varios sensores, un micrófono que está protegido contra el agua y el frío, y estará disponible en octubre con un precio de 400 dólares.
En una versión gran lujo, el joyero italiano Bulgari, que forma parte del gigante francés del sector LVMH, anunció una asociación con el emisor de tarjetas Mastercard, para permitir el pago sin contacto con su modelo Diagono Magn@sium, que espera comercializar antes de fin de año.
Algo similar ofrece Mondaine con su M-Motion, que incorpora una función de pagos móviles que permite usar el reloj (vinculado a un “smartphone”) como billetera electrónica.
El año pasado los relojes conectados ya fueron la estrella del salón, que se celebró algunas semanas antes del lanzamiento del modelo de Apple, gigante estadounidense de la tecnología.
Las ambiciones de Apple con su reloj conectado hicieron temer que la relojería helvética dejara pasar este tren tecnológico, y ello avivó el espectro de la llegada de los relojes de cuarzo en los años 1970, que golpeó duramente a la relojería suiza y acabó prácticamente con la francesa.
“No tenemos la impresión de que haya una competencia entre el reloj conectado y el reloj tradicional, a diferencia de lo que ocurrió con el cuarzo”, afirmó Jean-Claude Biver, presidente de Tag Heuer, en una entrevista con la agencia AFP.
"El cuarzo mataba la relojería tradicional", insistió este veterano de la relojería suiza.
Coexistencia posible
Tag Heuer, la mayor marca de relojes de LVMH, forma parte de los primeros grupos suizos en lanzarse en el reloj conectado, gracias a una asociación con los estadounidenses Google e Intel.
La marca ya vendió cerca de 20.000 piezas, cuatro veces más de lo previsto, ya que según explica su reloj tiene gran éxito entre los hombres de una edad promedio de 35 años.
Como referencia, Apple lleva vendidos, según algunas estimaciones, más de 12 millones de relojes en el último año.
A ellos se sumó Fossil, que amplió su oferta de relojes con Android Wear con un anuncio en los primeros días de la exposición suiza.
"Está bien que las marcas suizas se interesen también en este tipo de productos" consideró Jean-Daniel Pasche, presidente de la federación relojera suiza, quien está convencido de que los relojes conectados y los tradicionales pueden coexistir.
"Luego, le corresponde a cada marca definir la estrategia en este ámbito" añade.
Tissot se lanzó en el sector del reloj conectado, pero su presidente François Thiébaud matizó no obstante que los relojes tradicionales suizos -a menudo ofrecidos como regalo para marcar los grandes momentos de la vida- tienen una vocación muy diferente.
"No se lleva un reloj inteligente para ir a una boda o a la ópera", insistió durante la conferencia de prensa de apertura de Baselworld.
De hecho, varias grandes marcas de lujo eluden el sector de los relojes conectados o smartwatches, como es el caso por ejemplo de Chanel.
"Cada reloj que creamos es muy a menudo la base de una historia que contamos", ilustró con esta imagen Nicolas Beau, director del ramo relojería de Chanel, que no tiene intención de entrar en ese segmento "salvo si un día tenemos una historia conectada que contar".
Longines, una de las marcas de alta gama de Swatch Group, tampoco piensa modificar su estrategia y sus directivos se congratulan que sean otras marcas del grupo, menos caras, las que opten por el sector del reloj conectado.
Baselworld, salón internacional de la relojería y de la joyería, que se celebra todos los años en la ciudad de Basilea, es una cita obligada para el mercado de lujo, que congrega todos los años a minoristas que buscan las últimas novedades.
Se espera que 150.000 visitantes lleguen al evento, que reúne a los pesos pesados del sector de la relojería como Patek Philippe, Rolex u Omega y también a prestigiosos joyeros como Graff o Harry Winston.
Tradición y última tecnología
Desde Danfer realizaron para iProfesional la siguiente selección de relojes de alta gama que se presentan en Basilea:
Este año la colección Tradition de Breguet tiene una novedad: el modelo Tradition Dame 7038 con carga automática.
Se trata de la primera pieza de esta colección diseñada íntegramente pensando en las aficionadas a la relojería de prestigio.
Este Tradition para mujer ofrece una arquitectura gráfica ultramoderna que realza casi la totalidad de los componentes del movimiento.
Bulgari deslumbra con los nuevos modelos Octo Ultranero, una nueva reinterpretación de su reloj ícono.
Su distinguida sobriedad se halla representada en el color negro combinado con el oro rosa 18K de la caja de 41mm e indicadores horarios.
Hublot, la marca de la fusión escribe otro capítulo en la historia de la alta relojería con una edición limitada de 500 pizas del Big Bang Unico Sapphire.
Este modelo logra un hito histórico: hasta el día de hoy el zafiro jamás se había tallado a una escala tan importante.
Ulysse AnchorTourbillon Blue Enamel es el resultado de ocho años de investigación y desarrollo con su escape en silicio de fuerza constante.
De edición limitada en oro rosa u oro blanco 18K, es el inicio de una nueva etapa de esta obra, premiada tres veces consecutivas en 2015.