Los permisos y las barreras en la nube: dónde y cómo poner lí­mites

Las personas tienen la necesidad de confirmar que sus datos, que pueden estar almacenados en cualquier lugar del mundo, no serán usados o revelados
Los permisos y las barreras en la nube: dónde y cómo poner lí­mites

Según el informe Global Cloud Computing Scorecard 2016 realizado por la organización BSA, los usuarios continúan preocupados por la protección de la información privada que guardan en la nube.

Todos nos preguntamos si alojar la información en la nube es más o menos seguro que en la infraestructura interna utilizada hasta ahora.

Las personas tienen la necesidad de confirmar que sus datos, que pueden estar almacenados en cualquier lugar del mundo, no serán usados o revelados por un proveedor de tecnología sin autorización.

Los países pueden ofrecer estas garantías con adecuadas leyes de privacidad, aunque el equilibrio que se debe alcanzar es delicado, ya que ciertas restricciones pueden frenar algunas de las grandes ventajas de la nube que la mayoría de los usuarios quieren.

Acá nuevamente el conflicto regulación y plataformas digitales se expone descarnadamente con riesgos de limitar el proceso de innovación. 

Las mejoras a nivel general en la infraestructura tecnológica global han producido un ambiente favorable para el cloud computing.

Los principales proveedores de servicios en la nube como Google, Amazon Web Services, Microsoft, entre otros, desarrollaron un riguroso proceso de certificaciones muy variadas (desde ISO 27001 hasta Fisma en temas de gobierno) que son auditadas por organizaciones internacionales como Deloitte o la British Standards Institution y que garantizan la aplicación de las mejores prácticas de la industria.  

Dada la masa crítica que tienen, estos procesos las posicionan en muchos casos por encima de los estándares que pueden tener las empresas en sus centros de datos en los que, por mayor inversión que realicen, al no ser su "core" de negocios, les resulta muy complejo acceder a niveles comparables de seguridad y privacidad. 

Pero la seguridad y privacidad dependen también del usuario y en ese aspecto también hay mucho por hacer.

Se debe mejorar el uso de contraseñas seguras (aunque parezca increíble “1234” sigue siendo la clave más usada), activar un segundo nivel de autenticación que pide un código único cada vez además de la contraseña, ser más cuidadoso con lo que hacen los menores sin control parental y saber los riesgos que se asumen con conductas irresponsables, entre otros temas.

Una gran opción para terminar con los riesgos de seguridad de un documento alojado en la nube es cifrarlo.

Los sistemas más serios vigentes garantizan estos niveles de protección de la información y brindan seguridad a usuarios y compañías.

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