¿Cómo aplicar la tecnología en la empresa y transformarla en un negocio rentable?
El mundo digital cambió al mundo al afectar directamente la forma en la que las personas nos relacionamos e interactuamos.
Las instituciones y las empresas están siendo llevadas por el viento de ese cambio y no todas han aprendido a navegar en ese nuevo escenario.
Estamos viviendo la Cuarta Revolución Industrial, donde la tecnología es ubicua y forma parte de nuestra vida, impulsada por la democratización del conocimiento y la conectividad a Internet, la convergencia de plataformas, la omnicanalidad, la capacidad de análisis de big data, la robótica, etc.
Creo que todas las organizaciones deben comenzar por reconocer que el mundo digital nos cambió al mundo como lo conocíamos y que mantener nuestra organización sin adaptarla es una condena a muerte en plazos, no importa de qué organización se trate o de su tamaño.
En el pasado las empresas de tecnología eran las que debían estar actualizándose en forma constante para no perder competitividad, en la actualidad hay muy pocos rubros y/o industrias que sean ajenos al impacto que tiene en su actividad el no adaptarse al mundo digital.
De acuerdo a un estudio internacional realizado este año 2016 por Forbes Insights en alianza con KPMG LLP sobre un grupo de 500 ejecutivos de alto nivel, los resultados sugieren que las empresas ya se están dividiendo entre las que tienen un camino digital y las que no lo tienen.
Un 61% de los ejecutivos reportan que actualmente menos del 14% de los ingresos de sus empresas provienen de canales digitales, sin embargo, el 62% de los ejecutivos cree que en 3 años por lo menos el 15% de los ingresos de sus empresas se producirán por canales digitales.
Un 58% de los ejecutivos cree que en tres años el negocio digital tendrá impacto positivo en el EBITDA (indicador financiero que traducido del inglés significa beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones).
La forma en que las personas interactúan es diferente y seguirá cambiando, las empresas querrán saltarse a los canales de distribución y llegar directamente con sus productos al consumidor, mejorando así sus márgenes.
La logística (drones de Amazon Prime Air), el transporte (Uber y los autos sin chofer de Google), los hoteles (Airbnb), la salud (telemedicina), las ONG que necesitan levantar fondos y reclutar voluntarios y, cualquier otra institución o actividad que imaginemos.
En este escenario, las empresas deben preocuparse por atraer líderes capaces de entender el mundo digital, no solo en su generalidad sino con la capacidad de manejar conceptos como ecommerce, big data, movilidad, análisis de datos y entendimiento de plataformas digitales, es decir, entendimiento del potencial de uso de la tecnología.
No obstante, lo anterior es un requisito básico que no será suficiente si no está acompañado de capacidad de liderazgo y de hacer que las cosas ocurran: manejo del cambio, entendimiento e influencia de actores clave, visión estratégica y mucha resiliencia, son las cualidades necesarias de los nuevos líderes.
La capacidad de implementación, de rediseñar los procesos de trabajo que apoyan a las nuevas formas de interactuar y hacer que las cosas pasen en costo, calidad y tiempos adecuados, siguen siendo competencias necesarias.
Para las empresas, los líderes seguirán necesitando la capacidad de generar ingresos y crear utilidades para los accionistas.
La pregunta es: ¿sabrán aprovechar la tecnología y transformar los procesos para ganar dinero en el mundo digital? Hacer una nueva App o una solución tecnológica novedosa de Internet of Things (IOT) no es el mayor desafío hoy, hay mucho talento tecnológico capaz de hacerlo; el desafío sigue siendo similar al dilema de los empresarios del siglo XVIII durante la Revolución Industrial: cómo aplicamos estas nuevas tecnologías y las transformamos en un negocio rentable.
Estanislao Peña