PROCESO

Inteligencia artificial: ¿cómo cambia la forma en que consumimos?

Se viven tiempos exponenciales, que transforman a los clientes en los más exigentes de la historia, con organizaciones que todavía están aprendiendo
TECNOLOGÍA - 11 de Agosto, 2020

La siguiente cronología muestra cómo la inteligencia artificial está logrando el cambio más significativo de la historia en la forma que consumimos.

2002: Minority Report

Vimos el futuro el día que la vimos, sin saber que este futuro iba a ser muy preciso 18 años después. La mayoría de las películas de ciencia ficción, vistas hoy, distan mucho de lo que terminó pasando como Volver al Futuro, pero Minority Report fue una excepción.

Temáticas como pantallas táctiles en todos lados, vidrieras personalizadas para las personas paradas frente a ellas, sensores en las manos, cámaras monitoreando a los transeúntes o locales de ropa dando la bienvenida a la persona que entra vía escaneo de iris en un local de GAP, como en la película, para decirle a Tom Cruise "Hola, Mr Yakamoto", cuando había robado los ojos de otra persona… Increíble presunción de un mundo utópico en 2002 y muy similar en 2020.

2016: Inteligencia artificial en empresas

Empieza el ingreso acelerado de la inteligencia artificial a las organizaciones, a partir de la ola comunicacional de la transformación digital. Empiezan a proliferar los summits, congresos, seminarios, webinars.

Se lanzan planes estratégicos de compañías prometiendo proyectos de inteligencia artificial en el corto plazo, con el impacto positivo en su valor accionario. Empieza a entenderse que el nuevo oro no es el petróleo ni un producto sino la información.

Sólo las compañías más innovadoras comienzan proyectos con inteligencia artificial, con foco más interno que externo. Compañías como General Electric se posicionan como líderes en mantenimiento predictivo de equipos en empresas industriales, enseñándonos que puede clonarse una hélice de un avión o el eje de una locomotora en gemelos digitales con indicadores por doquier, reduciendo dramáticamente las ventanas de mantenimiento y sus costos asociados.

2019: Inteligencia artificial en el cliente

Las compañías más grandes del mundo, como Amazon, Microsoft y Google, son las que manejan las mejores plataformas de almacenamiento, análisis y transformación de datos.

Todas estas plataformas tienen sus motores de inteligencia artificial para crear modelos predictivos o para realizar tareas de inferencias repetitivas y simples. La mayoría de las compañías empiezan a experimentar sus primeros proyectos con inteligencia artificial de cara al cliente.

Más allá del super adelantado Amazon con sus locales Amazon Go, cadenas más tradicionales de supermercados empiezan a exponer góndolas con cámaras y sensores, que registran las emociones de los clientes cuando toman un producto y pesan las unidades en la góndola, determinando automáticamente su reposición.

Cámaras con detección de calor que generar mapas de calor de pasillos que muestran en rojo los más transitados, y sugieren, desde inteligencia artificial, el layout ideal. Se empieza desde el recorrido de la venta digital (digital customer journey) y los productos que adquieren por canales digitales, a posicionar productos en las tiendas físicas de la misma manera que los compran desde sus tiendas en la nube.

Al mismo tiempo afloran los primeros modelos predictivos en la demanda de clientes, despachando productos al depósito más cercano al cliente que todavía no ha presionado el botón de "Comprar". Esto genera las entregas en los tiempos más bajos de la historia.

2020: el impulso de la pandemia

La pandemia del coronavirus se desata y la última milla para llegar a los domicilios, es la más codiciada. Mercado Libre y Amazon crecen más de un 70% en unos pocos meses.

Los directivos de las grandes empresas ya no tienen dudas sobre el tsunami de la venta por canales digitales, en muchos casos, los únicos disponibles para vender.

Mercado Libre está en el punto justo para ser usado como nunca. Lanza Supermercado Libre para ofrecer tantos productos como cualquier cadena de supermercados, a precios que chequean de otras cadenas en tiempo real para elegir el precio al que desean posicionarse, o sea un "pricing dinámico", propio de las aerolíneas.

Explotan las necesidades de predecir el futuro, dado la sorpresa que nos implicó la aparición de coronavirus, primer virus en la historia seguido en tiempo real con "analytics" en todo el mundo.

Este virus transforma nuestras casas en oficinas, que necesitan comodidad y automatización. Casos como los de Ikea en Europa, que permite elegir productos desde un celular, su cámara y las tecnologías de realidad aumentada e inteligencia artificial, cuando enfocamos exactamente el lugar donde ubicaríamos el nuevo mueble o heladera que aún no hemos comprado, sin riesgo a equivocarnos.

Estamos en tiempos exponenciales, transformándonos en los clientes más exigentes de la historia, con organizaciones que todavía están aprendiendo, y preguntándose si ésta es la nueva normalidad.

Las empresas digitales picaron en punta, las industriales como las de consumo masivo aceleran su transformación digital, ahora sin obstáculos paradigmáticos, para capturar datos de los consumidores (que hoy tienen los supermercados) para luego que sean transformados por modelos de inteligencia artificial que ayuden a encontrar al Santo Grial del consumo … ¿por qué compraron lo que compraron?

(*) Director de estrategia y aceleración digital en Estratega.

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